*

X
Cuervo ruso se consigue una tabla y snowboardea por el tejado con gran destreza.

La inteligencia de los cuervos sigue fascinando; hace algunos meses se demostró que estas aves no sólo son capaces de usar herramientas, las usan de manera secuencial: es decir llegan a usar herramientas para obtener otras herramientas. Las urracas, parte de los córvidos, han pasado el examen del espejo: mostrando autoconciencia. Si se le suma su gran capacidad de reconocimiento facial y su habilidad de vocalizar una rica paleta de sonidos a bajas frecuencias (se cree que tal vez tengan su propio lenguaje, pero los estudios son insuficientes) estas aves legendarias están sin duda dentro de una élite de inteligencia animal.

Como podemos ver en el video este cuervo ruso usa una especie de disco para deslizarse por el techo: no sabemos si lo hace solamente porque le parece divertido o porque le facilita cazar insectos que posiblemente estén en el tejado. De cualquier forma hay que celebrar a este cuervo snowboarder, quizás llevarlo a las Olimpiadas de Invierno (que se serán en Rusia) o al menos darle una hoodie.

 

Sorprendente pez tropical japonés que tiene la habilidad de cambiar de sexo según el comportamiento de los otros que lo rodean, maximizando así su valor reproductivo como individuo.

En las aguas tropicales de Japón nada un curioso pez cuya principal rasgo, más allá de los atractivos colores que casi siempre pueden observarse en estas especies, es su notable flexibilidad sexual al momento de reproducirse. No porque realice asombrosas acrobacias corporales al momento de copular, sino flexibilidad de otro tipo: puede cambiar de sexo a voluntad según la ocasión lo amerite.

Científicos de la Universidad Higashi-Hiroshima han estudiado este peculiar comportamiento en el llamado “pez halcón” (hawkfish), conocido también con la denominación científica Cirrhitichthys falco.

Estos peces forman harems dominados por un macho. Sin embargo, cuando el grupo es demasiado numeroso, aseguran los investigadores que ocurre un suceso sumamente curioso. Supongamos que en el harem hay muchas hembras, entonces una de las dos más fuertes cambia de sexo y toma el control de la mitad de ellas, convirtiéndose en su macho. Pero también si este nuevo líder pierde en el camino algunas hembras y un macho desafía su posición, entonces regresa a su estado anterior y se reintegra al harem, en vez de emprender una lucha que posiblemente podría perder.

“La habilidad de realizar un cambio de sexo bidireccional maximiza el valor reproductivo del individuo”, dice al respecto Tatsuru Kadota, uno de los involucrados en la investigación.

A diferencia de otras especies hermafroditas, el Cirrhitichthys falco ejecuta su cambio de sexo en función del comportamiento de otros experimentado en su entorno.

[New Scientist]