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Lingüista pronostica que 90% de las lenguas se habrá extinguido en los próximos 100 años

Sociedad

Por: pijamasurf - 01/23/2015

Diversos fenómenos socioculturales encabezados por la globalización amenazan a un gran porcentaje de las miles de lenguas que hasta ahora, a pesar de todo, se conservan

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Al parecer la globalización cultural acentuada por las distorsiones lingüísticas, unificadas, que inspira internet, terminará revirtiendo el castigo que impactó a la torre de Babilonia. O al menos eso es lo que sugiere el doctor John McWhorter en un artículo recién publicado en The Wall Street Journal

Especialista en filosofía, música y estudios americanos de la Universidad de Columbia, McWhorter predice que 90% de las lenguas hoy vivas terminará por sucumbir durante el próximo siglo. De acuerdo con esta hipótesis, la fragmentación cultural motivada por la tendencia globalizante acabará por desahuciar a miles de lenguas pequeñas, dejando en el juego únicamente a las más grandes, entre ellas el chino, el inglés y el español.

Además, la concentración en grandes zonas urbanas monolingüísticas propicia que, al migrar de sus lugares de origen, las personas van olvidando o marginando sus lenguas originarias. Lo anterior es un proceso que ya viene confirmándose desde hace años en países con gran riqueza étnica, por ejemplo México, donde múltiples lenguas se han ido debilitando en favor de la lengua central, en este caso español. 

Por cierto, el estudioso de Columbia también descartó la posibilidad de un mundo completamente monolinguístico ya que, más allá de la lengua en si, cada una de ellas es portadora de particularidades culturales que, aunque la tendencia es a uniformarse, difícilmente ese proceso alcanzará un estado absoluto. Es decir, a fin de cuentas las diferencias culturales terminarán cuidando una cierta diversidad lingüística –aunque esta se reduzca significativamente en las décadas por venir–.

 

 

¿Podría la música pacificar la región de Palestina?

Sociedad

Por: pijamasurf - 01/23/2015

Un ambicioso proyecto internacional enfocado a niños ha depositado en la música la posibilidad de contribuir a resolver los conflictos entre Palestina e Israel
[caption id="attachment_94457" align="aligncenter" width="400"]ref Campo de refugiados de al-Azzeh, Belén (2011)[/caption]

“Sin música la vida sería un error”, escribió alguna vez Nietzsche, y hay muchísimos motivos para concederle la razón. A nivel individual la música provee múltiples beneficios, desde salud mental hasta entretenimiento, y a nivel social igualmente sus consecuencias positivas son cuantiosas.

En este sentido, son más o menos comunes los proyectos que hacen de la música el eje en torno al cual giran objetivos como la cohesión social, el sentido de pertenencia, el apropiamiento de un espacio o de una tradición, etc. Pocas veces, sin embargo, se había encargado a la música la misión de pacificar, lo cual es el propósito de la organización internacional Músicos sin Fronteras.

“La guerra divide. La música conecta” es el motto de esta ONG que después de haber trabajado en zonas de Ruanda, Tanzania y otros países con conflictos bélicos severos, ahora se ha asentado en Palestina para acercarse a los niños y adultos para quienes los conflictos armados son la cotidianidad.

En términos generales, MSF genera las condiciones para que cierta población vulnerada por la guerra encuentre en la música su vehículo de expresión e incluso de cura. En el caso de Palestina, la ONG ha organizado talleres de música en campos de refugiados que poco a poco van generando resultados positivos. Fabienne van Eck, jefe de proyectos en MSF, cuenta cómo en un kindergarten en donde ninguno de los niños hablaba, algunas semanas después las clases de canto los llevaron a convivir de lleno entre sí y de otra manera con sus maestros y padres, quienes notaron que se veían más felices, relajados y optimistas. Para Van Eck, esto es invaluable porque las nuevas generaciones de palestinos están afectadas notablemente por la decepción. Al respecto dice:

Los niños ven mucha violencia, experimentan mucha violencia. […] No hay muchos espacios seguros donde pueden únicamente disfrutar, ser creativos o sentirse seguros para expresarse. Así que es lo que intentamos darles durante los talleres de música: un lugar para sentirse seguros y ser creativos.

En Mitrovica, Kosovo, MSF consiguió que se integrara una escuela de rock multiétnica, en donde serbios y albaneses conviven y trabajan en conjunto por un propósito compartido. En el Cercano Oriente las condiciones son otras y, a decir de la organización, las diferencias entre palestinos e israelíes, los malentendidos entre uno y otro pueblo, las tensiones que los separan, son profundas y radicales, por lo que el pronóstico de MSF es más reservado. Como dice Van Eck, “el terreno no está listo, no va a ayudar a nada, no va a cambiar nada”.

 

Sin embargo, ello no significa no hacer nada. Por el contrario, significa hacer algo. “Preferimos enfocarnos en las cosas pequeñas que podemos cambiar para hacer que el país esté preparado”. Quizá porque, después de todo, no han sido pocas las ocasiones en que esos esfuerzos pequeños han terminado por cambiar el mundo.

También en Pijama Surf: Esta estupenda animación narra el conflicto entre Israel y Palestina de la forma más simple e irónica