*

X
Todo lo que necesitas saber para ver y disfrutar de este extraordinario evento astronómico y, por qué no, también astrológico. Este 20 de marzo de 2015, equinoccio de primavera, sigue la transmisión del eclipse

solar-eclipse

 

(Aquí la información del Equinoccio de otoño y primavera de septiembre 22 del 2016)

Este 20 de marzo se presenta una celebración astronómica sumamente inusual: un eclipse de sol total el mismo día que el equinoccio, el primer día de la primavera en el hemisferio norte (otoño en el sur). El eclipse total podrá apreciarse en el Ártico y en algunas islas; de manera parcial, a lo largo de la mayor parte de Europa, el Norte de África y partes de Asia (en América tendremos que "sentirlo" solamente, si acaso, o verlo por internet).

La co-ocurrencia es bastante rara. La última vez que el equinoccio vino acompañado de un eclipse total de sol fue en 1662 (hubo un eclipse parcial de sol en 1681). Sin embargo, este eclipse estrena un nuevo patrón geométrico en los movimientos celestes, y se repetirá en intervalos de cada 19 años: tendremos 4 eclipses en el equinoccio en el siglo XXI. Como todos los eclipses solares, ocurrirá en luna nueva y estaremos transmitiendo los diferentes streamings desde distintos puntos del planeta aquí a partir de las 8am GMT del viernes.

En Reikiavik  97% del sol quedará oculto a las 3:37 (tiempo del centro de México), en Edimburgo, el fenómeno esconderá 93% del sol a las 3:35; en Londres, quedará oculto 84% a las 3:30; en Bruselas, cerca del 80% a las 3:37 y un 78% en París.

En el equinoccio (aequs nox: noche igual) el día --en casi todo el mundo, salvo en los polos-- dura casi exactamente igual que la noche y la salida del sol se alinea exactamente con el este y la puesta del sol con el oeste. El equinoccio es el más preciso marcador del tiempo en la naturaleza. 

eclips2

La zona "caliente" donde se verá el eclipse

Históricamente el equinoccio vernal es una de las grandes fiestas religiosas (ahora paganas), celebrado por las más diversas culturas. En la mayoría de ellas, al coincidir con la llegada de la primavera y el inicio del año astrológico (la entrada al signo de fuego Aries), se celebra la renovación y la revitalización que significa el incremento de la luz: el sol que asciende en el cielo desde su muerte simbólica en el solsticio, recobrando su fuerza e irradiando el espíritu de la vida a la Tierra. La Pascua, según estableció el Primer Concilio de Nicea, originalmente se celebraba el primer domingo después de la primera luna llena posterior al 21 de marzo o ese mismo 21 de marzo si fuera luna llena. Esto sugiere un sincretismo religioso entre la figura de Cristo y las religiones mistéricas, ligado a la fertilidad y a la adoración del sol (Cristo siendo una clara manifestación del sol) y la diosa madre.

Simbolismo y superstición

Para quienes gustan de ver en los movimientos celestes una correspondencia con la dinámica de la psique, y en cierta forma aderezar lo que es la pura física y geometría con un plano simbólico, resulta interesante conjugar el significado del equinoccio vernal con la forma en la que antiguas culturas veían los eclipses. John Milton, en Paradise Lost, parece sintetizar la visión antigua:

As when the Sun, new risen,
Looks through the horizontal misty air,
Shorn of his beams,or from behind the Moon,
In dim eclipse, disastrous twilight sheds
On half the nations, and with fear of change
Perplexes monarchs.

Los eclipses transculturalmente, entre los incas, los caldeos o los chinos, por citar sólo algunos ejemplos, eran considerados eventos malhadados, heraldos negros con los que había que tener mucho cuidado ya que podían ser los mensajeros de contrariedades y catástrofes. En China eran especialmente temidos por los monarcas y los astrónomos que  no eran capaces de predecirlos e incluso llegaban a ser asesinados. 

Hay dos lecturas muy evidentes en este sentido. El eclipse remite a la imagen del sol siendo devorado y a la derrota de la luz y de todo lo asociado con el astro rey  (la palabra eclipse significa "abandono": el hombre es abandonado por las fuerzas del cielo; el emperador chino, "el hijo del cielo", es abandonado por su padre). Es una especie de micro-apocalipsis. Es un evento oscuro y negativo (pero no debe tomarse sólo literalmente, es también otras cosas). Son varias las culturas que representan el eclipse como un dragón que se come al sol. Para evitar este proceso o quizás de manera ritual con algún significado mítico, la tradición en China y en otro sitios dictaba que durante el eclipse la gente intentara espantar al dragón haciendo ruido con tambores y cacerolas. En algunos casos se llegaba hasta a disparar fuegos artificiales en un eclipse lunar. Este zafarrancho previo podría ser una representación ritual de los comportamientos extraños y la excitación que el mismo eclipse produce en ciertos animales, una especie de operación de magia simpática. En la India se asiste la lucha del sol, metiéndose al agua. Todo este bullicio de proporciones cósmicas --el eclipse-- era visto por los tlaxcaltecas como una pelea doméstica entre la pareja divina, el Sol y la Luna.

sunmoon

Asimismo, probablemente los eclipses eran considerados como indeseables por los monarcas porque astrológicamente están vinculados con crisis, finales de era y cambios de ciclos. Son los heraldos negros de nuevos tiempos, algo que  se ve reforzado en el caso de los eclipses solares por el hecho de que coinciden con la luna nueva, que es el tiempo de siembra y renovación, de los nuevos ordenes. A los emperadores no les suelen gustar los cambios y las amenazas misteriosas (el cosmos es más insondable que sus enemigos); prefieren mantener el orden establecido y quedarse bien arraigados a su trono. 

Esta interpretación del eclipse como un marcador negro de una nueva fase en el aspecto cualitativo del tiempo esta vez encuentra un apoyo sincronístico (o sincromístico) con la llegada de la primavera. El eclipse iniciará a las 7:41 GMT y terminará a las 11:50 GMT teniendo su punto de mayor intensidad a distintas horas en distintos lugares; a las 22:45 GMT ocurrirá el equinoccio. Podemos decir, con cierta simpleza, que el eclipse trae la primavera.

Astrológicamente este lunes 16 se presenta la séptima y última cuadratura entre Plutón y Urano, lo que para los que siguen estas danzas geométricas de arquetipos es el evento astrológico que ha definido los últimos años, iniciando en junio de 2012 y supuestamente llenando el tiempo de dificultades, presiones y  pérdidas. Así que aparentemente son buenas noticias, aunque no tan rápido, ya que la intensa energía disruptiva de esta cuadratura se desvanecerá poco a poco, esto según dicen los astrólogos. 

Mi forma de ver la astrología coincide con la visión de Richard Tarnas y de James Hillman, inspirada también en la visión de Jung, en la que los animales del zodiaco y los planetas son arquetipos que espejean y dan riqueza de significado a la vida del alma. Hillman señala:

Sencillamente, para mí la astrología devuelve los acontecimientos a los Dioses. Depende de imágenes tomadas de los cielos. Invoca un sentimiento politeísta, mítico, poético, metafórico de aquello que es inevitablemente real. Es la portadora, para la mentalidad popular, de la gran tradición que sostiene que todos habitamos en un cosmos inteligible, proporcionando así a las preguntas humanas respuestas más que humanas. Nos obliga a imaginar y a pensar en términos psicológicamente complejos. Es politeísta y por lo tanto va en contra de la mentalidad dominante de la historia de Occidente.

La belleza mística del eclipse

¿No es mucho más plausible que la naturaleza humana, en todas sus  profundidades creativas y cumbres multidimensionales, surja de la verdadera esencia del cosmos, y que el espíritu humano sea el espíritu mismo del cosmos, tal como se modifica a través de nosotros y tal como lo representamos? ¿No es más probable que la inteligencia humana, en toda su brillantez creativa, sea en última instancia la inteligencia del cosmos, que expresa en ella su brillantez creativa? ¿Y que la imaginación humana se base en última instancia en la imaginación cósmica?

Richard Tarnas

Image: WoodcutPersonalmente, el significado del tiempo me elude. Tampoco entiendo del todo el significado de un eclipse, aunque siento una mezcla de fascinación poética, terror cósmico y enigma. Escribir eso es un intento de acercarme a lo que sucede desde una mirada que prioriza la dimensión del significado a la dimensión de los hechos. Tal vez somos nosotros lo que proyecta al cosmos sus propias ideas e ilusiones --aunque siempre existe la posibilidad de que sea una transmisión bidireccional (y que la naturaleza y las estrellas estén vivas). De cualquier forma me seduce más la idea --primitiva o pagana o lo que sea-- de ver en el cielo un dragón que devora el sol o mirar por un momento el fulminante "ojo de dios" en el cielo y pensar que tal vez el eclipse y el equinoccio y la luna nueva tengan ciertos efectos psicodramáticos en el mundo, y no sólo ver el evento como un frío y mecánico hecho matemático que no tiene ningún efecto y no significa nada más que lo que es literalmente. Prefiero jugar y transmitir la posibilidad de que juguemos con los astros en el espacio metafórico, el viejo juego de pelota en el que las acciones de los hombres y las estrellas son resonancias y secretas conexiones.  Y lo que vemos no es sólo lo que vemos, es también otra cosa.

Por último, para quienes sienten la repulsión escéptica ante el primer asomo de metafísica, queda la alternativa de todas formas de reencantar la experiencia, de vivirla en su más profundo sentido estético. Siguiendo la escuela de Carl Sagan, de la astronomía como mecanismo detonador del asombro cósmico y de la intriga ontológica. Un entendimiento de los fenómenos cósmicos desde el sentido doble de la palabra cosmos, que significa tanto orden como belleza. Ser parte de este cosmos --ser cosmos que reflexiona sobre sí mismo-- y reflexionar sobre lo que sucede y nuestro lugar en el gran esquema del universo, aceptar y disfrutar que realmente no sabemos. La belleza es lo que nos acerca a esa sensación de conexión y sentido cósmico --que las religiones llaman lo sagrado-- pero que no necesitamos de dogmas o credos para experimentar. Sólo de una imagen, esa imagen inefable de la luna ocultando el sol.

Estaremos transmitiendo aquí el eclipse el 20 de marzo con un streaming a partir de las 7:40 GMT para todos aquellos que no puedan verlo en vivo.

En este link puedes ver la tranmisión de Slooh del eclipse desde otra locación a partir de las 2am, hora de México (8am GMT).

Twitter del autor: @alepholo

 

Te podría interesar:

Imágenes de la sobrepoblación y el sobreconsumo: la doble dinámica de la destrucción

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 03/18/2015

Un mundo de ciudades monstruosas que se comen las montañas, desiertos infernales de petróleo, cementerios de troncos iterados, surfistas que se deslizan por olas de basura
[caption id="attachment_93599" align="aligncenter" width="610"]cdmex La enorme, irrestañable mancha urbana de la ciudad de México crece como si fuera ola apocalíptica. FOTO: Pablo López Luz[/caption]

El paradigma socioeconómico imperante en nuestro planeta --el crecimiento infinito para abastecer nuestro sistema económico y nuestro deseo de tener más cosas-- tiene serias consecuencia ambientales y empieza a generar inquietantes preguntas sobre nuestra capacidad de sostener nuestro estilo de vida sin arrasar a las demás formas de vida y hacer de la Tierra un gigantesco terreno baldío.

Esta preocupación ha generado el libro Overdevelopment, Overpopulation, Overshoot (OVER)que congrega a científicos, artistas y activistas en torno al tema de la sobrepoblación, el sobredesarrollo, el exceso de consumo y la desigualdad y los problemas ecológicos y políticos que generan. El libro también cuenta con una serie de imágenes que poderosamente comunican el estado alarmante de nuestra realidad planetaria. Grandes masas urbanas que atiborran el espacio, miles de personas apiladas en paupérrimos barrios, surfistas deslizándose por olas de basura, otras miles de personas más corriendo como los perros de Pavlov ante las campanas de la programación psicosocial en búsqueda de nuevos aparatos, míticas aves que alimentaban nuestra imaginación envenenadas por nuestros desechos, bosques asolados, contaminantes y toxinas flotando por el mar y el aire, etc... Un panorama de la destrucción que busca generar acción de cambio.

La pregunta crucial, como se dice en la introducción del libro, no tiene que ver con la cantidad de personas que caben en un espacio delimitado (los más de 7 mil millones de personas del mundo cabrían, hacinados, en Texas). Es: 

¿Cuántas personas puede sostener la Tierra, a un nivel de vida razonable, dejando, a su vez, lugar para que la diversidad de la vida florezca? No hay una respuesta precisa a esta pregunta, pero los hechos de manera demoledora señalan que no podemos seguir como vamos. Ya estamos propinando daño severo al planeta. En algo tenemos que ceder.

Y es que la economía de crecimiento infinito, el uso de recursos no renovables y la proyección moderada de que para 2100 llegaremos a 10.9 mil millones de habitantes, simplemente no hacen sustentable nuestro modo de vida. No necesariamente tenemos que dejar de tener hijos, pero sí necesitamos implementar otro sistema de vida. Esperemos que podamos reaccionar antes de que nos orille una fecha límite, encarándonos con un funesto ultimátum. 

 

[caption id="attachment_93603" align="aligncenter" width="610"]zach-noyle-surfeando-en la basura-indonesia Surfeando olas de basura en Indonesia. FOTO: Zach Noyle[/caption]

 

[caption id="attachment_93604" align="aligncenter" width="610"]tala-industrial-oregon-daniel-dancer Tala industrial en Oregon. FOTO: Daniel Dancer[/caption]

 

[caption id="attachment_93605" align="aligncenter" width="610"]oil-spill-daniel-beltra Derrame petrolero incendiando el mar. FOTO: Daniel Beltrá[/caption]

 

[caption id="attachment_93606" align="aligncenter" width="610"]mark-gamba-campo de pozos petroleros-infierno en la tierra El infierno en la tierras, las máquinas extrayendo con incesante ambición el oro negro. FOTO: Mark Gamba[/caption]

 

[caption id="attachment_93607" align="aligncenter" width="610"]google-earth-no-hayespacio-para la natura-solo produccion china La geometría de la naturaleza violentada por la hiperproducción, sin un centímetro para la regeneración. FOTO: Google Earth: China[/caption]

 

[caption id="attachment_93608" align="aligncenter" width="610"]garth-lentz-canada.el braisl-del norte Bosques de Canadá, llamados también el "Amazonas del Norte", igualmente destruidos. FOTO: Garth Lentz[/caption]

 

[caption id="attachment_93609" align="aligncenter" width="610"]fabelas-dehaiti-google earth Las favelas de Puerto Príncipe, en Haití, uno de los países más pobres del mundo. FOTO: Google Earth[/caption]

 

[caption id="attachment_93610" align="aligncenter" width="610"]daniel-beltra-vacas contra la quema del amazonas Vacas paciendo en pánico mientras el Amazonas se quema. FOTO: Daniel Beltrá[/caption]

 

[caption id="attachment_93611" align="aligncenter" width="610"]chris-jordan-albatros-muerto por plástico Un albatros, el ave que cruza océanos, muerta en la tierra por comer plástico. FOTO: Chris Jordan[/caption]

 

[caption id="attachment_93632" align="aligncenter" width="610"]mall-indiakolkata-brett cole Personas en un mall en la India. FOTO: Brett Cole[/caption]