*

X
Francia aprueba una encomiable ley que obliga a los grandes negocios de ventas de alimentos a donar los productos alimenticios que no venden

1be0e8c8-e8c2-455e-a289-2d13523c4a89-540x324

En una medida que ha sido celebrada como una prueba de inteligencia y conciencia, los supermercados franceses no podrán tirar la comida excedente y deberán organizarse para donarla a caridades o para que sea utilizada para alimentar a animales. La Asamblea Nacional Francesa votó, de manera unánime, esta ley en contra del desperdicio de alimentos que caracteriza a las grandes corporaciones de venta de alimentos. Legisladores franceses remarcaron que esta ley es urgente, ya que existe una enorme y poco congruente brecha entre estos supermercados que ganan millones de euros y desperdician enormes cantidades de alimento y las personas que están desesperadamente hambrientas.

Los supermercados con una huella de más de 400 metros cuadrados deberán firmar contratos con organizaciones caritativas antes de julio del año que entra, o enfrentar fuertes penalizaciones. 

En los últimos años, cuenta The Guardian, la prensa francesa ha mostrado cómo familias pobres e indigentes logran sobrevivir tomando alimentos de la "basura" que generan estos supermercados. Pese a esto, muchas tiendas colocan blanqueador en los alimentos que tiran para evitar problemas de demandas por envenenamiento. 

Se calcula que, en Francia, la persona promedio tira alrededor de 20 a 30kg de comida al año; de estos, 7kg permanecen en sus paquetes.

La medida irá acompañada de un programa educativo sobre el desperdicio de alimentos en escuelas y negocios. Sería interesante que se implemente algún programa para que los ciudadanos también tengan los mecanismos y las motivaciones para no desperdiciar alimentos, más allá del reciclaje de basura. Evidentemente, el ejemplo francés merece ser replicado en otras partes del mundo.

 

Melbourne le dio correos electrónicos a sus árboles... y no se hicieron esperar los mensajes

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 05/22/2015

Los ciudadanos de Melbourne escriben miles de cartas de amor a sus árboles

 

[caption id="attachment_97524" align="aligncenter" width="614"]1280px-Flagstaff_Gardens_Melbourne Flagstaff Gardens, Melbourne. Imagen: Wikimedia[/caption]

 

En 2013 las autoridades de la ciudad de Melbourne, Australia, asignaron correos electrónicos a los árboles como parte de un programa de conservación y seguridad pública. La idea era que los ciudadanos reportaran cuando se encontraban con ramas que habían crecido demasiado o alguna anomalía por el estilo.

Sin embargo, el programa tuvo "consecuencias positivas inesperadas", según le dijo el consejero Arron Wood a The Atlantic. Al parecer los ciudadanos no solo usaron este conducto para hacer reportes a la administración sino que se pusieron creativos y emotivos y utilizaron los emails para escribir directamente a los árboles "desde saludos hasta preguntas sobre eventos actuales, cartas de amor y dilemas existenciales". Un joven escribió:

Después de dejar la Universidad ayer quede impactado, no por una rama, sino por tu belleza radiante. Debes de recibir estos mensajes todo el tiempo. Eres un árbol tan atractivo.

Entre el simple juego inocente y la comunicación metafísica con los árboles, esos seres que siempre han estado ahí a lo largo de la historia para escuchar y ofrecer su apoyo incondicional, los ciudadanos de Melbourne han escrito miles de emails a robles, sauces, cedros y demás árboles, algunos de los cuales les han contestado (pueden verse aquí algunos ejemplos de esta correspondencia tecnoanimista). Este tipo de interacciones a nivel micro, entre ciudadanos y ciudad y sus múltiples elementos, podría llegar a niveles insospechados con el Internet de las cosas, cuando sea posible que cada objeto esté vinculado a la Red. Al menos esperemos que se mantenga cierta magia, como en este caso, que realza el sentido estético y la ligereza de la vida urbana.