*

X

¿Una barba puede hospedar más microbios que un excusado?

Salud

Por: pijamasurf - 05/05/2015

¿Qué tan cierto científicamente es el prejuicio de que la barba crecida es un símbolo de falta de higiene personal?

tumblr_myqn5e31pp1qaud6fo10_500Quizá hayas notado que, de pronto, todos los hombres comenzaron a dejarse crecer la barba, algunos con mayor fortuna que otros, pero todos obedeciendo a una suerte de orden silenciosa y secreta que, misticismos aparte, no es otra fuerza más que la moda. Por alguna razón poco clara, las barbas se pusieron de moda, esta vez acompañadas además por tatuajes, una combinación que parece invencible en cuanto a atracción sexual se refiere.

Entre las muchas preguntas que puede suscitar esta explosión y crecimiento repentinos del vello facial masculino, hay una en particular en el dominio de la higiene. Si de por sí nuestros cuerpos son el terreno natural de seres microscópicos que viven en nuestro cabello, nuestra piel, nuestros órganos y más, ¿qué pasa en ese pequeño bosque oscuro que puede ser la tupida barba de un hombre?

Para responder  a esta duda, diversos estudios han analizado la calidad salubre de una barba promedio, y sus resultados son diversos. En 1967, una investigación concluyó que las bacterias que ordinariamente puede albergar el rostro de una persona se adhieren con mayor tenacidad a una barba que al rostro mismo. Por otro lado, en el año 2000, científicos del Departamento de Anestésicos del Hospital de Chelsea & Westminster, en Londres, estudiaron la presencia de bacterias en personal hospitalario masculino usuario de máscaras quirúrgicas, encontrando que estas eran significativamente más en el caso de los hombres con barba, en especial en la zona debajo de los labios.

Con todo, más allá de estas investigaciones, en realidad es casi nulo el sustento para ese prejuicio social que ve en las barbas pronunciadas un símbolo de descuido personal y falta de higiene. Mucho menos para una noticia que ha circulado por estos días a propósito de la presencia de bacterias propias de la materia fecal en la barba de un hombre.

Así que, si tenías pensando mesarte la barba o mesársela a alguien, adelante. En eso no hay ningún riesgo sanitario.

Te podría interesar:

Científicos encuentran "eslabón perdido" que conecta el sistema inmune con el cerebro

Salud

Por: pijamasurf - 05/05/2015

Increíblemente, se observan por primera vez vasos sanguíneos desconocidos que conectan al sistema inmune con el cerebro humano

 

missinglinkf

 

Si bien sabíamos que existe un mecanismo de afectación entre el cerebro y el sistema inmune, por décadas se ha enseñado anatomía sin precisar cómo es que esto ocurre. Una importante investigación realizada por la Escuela de Medicina de la Universidad de Virginia ha encontrado el eslabón perdido para establecer esta conexión. Los investigadores hallaron vasos sanguíneos que, asombrosamente, no habían sido detectados en el mapeo del sistema linfático. El descubrimiento puede tener numerosas aplicaciones para tratar enfermedades neurológicas como el Alzheimer, el autismo o la esclerosis múltiple, todas las cuales tienen un fuerte componente de inflamación que las vincula con el sistema inmune. 

El hallazgo muestra que "el cerebro es un tejido que está conectado al sistema inmune periférico como todos los órganos a través de los vasos linfáticos meníngeos", dijo el profesor Jonathan Kipnis. Esto permite modificar la forma en la que se percibe la interacción neuroinmune y abre las puertas para una nueva mecánica en el tratamiento. Un ejemplo de esto es el Alzheimer, enfermedad en la que se acumulan trozos de proteína en el cerebro que, Kipnis cree, no son eliminados apropiadamente por estos vasos linfáticos.

Estos vasos sanguíneos estuvieron ocultos hasta el desarrollo de un nuevo método de observación. "Pudimos localizar los vasos después de que Louveau desarrollara un método para montar meninges de un ratón --las membranas que recubren el cerebro-- en una sola imagen de modo que pudieran ser examinadas en su conjunto", explica Kipnis.

Esta conexión entre el sistema inmune y el cerebro debe sumarse a otros estudios que muestran una afectación bidireccional en la que el cerebro afecta también y es capaz de producir un mal funcionamiento del sistema inmune y, por ende, de diferentes partes del cuerpo. Según el doctor Steve Cole, de UCLA, experiencias negativas como un diagnóstico de cáncer, la depresión, el estrés, el trauma o el bajo estatus socioeconómico pueden afectar el perfil inmunológico de una persona, mientras que “las experiencias de felicidad y la percepción de esas experiencias en nuestro cuerpo” también producen cambios en nuestros mecanismos biológicos, en sentido opuesto. Cole cree que las experiencias positivas son capaces de “remodelar nuestra composición celular”. Esta conexión mente-sistema inmune se extiende también al ambiente: “La vieja forma de pensar era que nuestros cuerpos eran entidades biológicas estables, fundamentalmente separadas del mundo externo. La nueva forma de pensar es que hay mucha más permeabilidad y fluidez… nuestro cuerpo es literalmente producto del ambiente”.

Más sobre la fascinante conexión entre el sistema inmune, el medio ambiente, la mente y las enfermedades