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Rasgos de crueldad y psicopatía pueden detectarse desde las 5 semanas de vida (ESTUDIO)

Salud

Por: pijamasurf - 10/02/2015

El sufrimiento provocado y experimentado por quienes viven con personalidades psicopáticas podría prevenirse si se detecta a tiempo, y si los padres adoptan herramientas de cuidado y afecto desde la más temprana infancia

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Aunque la psicopatía es un tema que da para películas y libros de terror psicológico, la ciencia apenas logra comprender los mecanismos psíquicos que hacen de una persona alguien cruel, poco empático y ajeno al sufrimiento del otro, sin contar con las guías de acción para evitar tales comportamientos. Un estudio de la Universidad de Nueva Gales del Sur ha establecido protocolos experimentales para identificar rasgos de crueldad y falta de respuesta emocional en niños de entre 3 y 6 años; el estudio les mostró imágenes de gente sufriendo, como niños llorando, las cuales no generaron reacciones tan fuertes como en la mayoría de los niños. 

Eva Kimonis es la autora principal del estudio, en el cual se trabajó con más de 200 niños de dichas edades. "Este es realmente el primer estudio que utiliza herramientas adaptadas para niños tan pequeños, y mientras más pronto identifiquemos a esos niños, más pronto podremos ayudarlos".

Aunque existe evidencia de que la genética juega un rol importante en el desarrollo de características psicopáticas de comportamiento, los investigadores creen que la crianza y apoyo de los padres es fundamental para aprender a desarrollar lazos afectivos fuertes, así como la empatía, que parece ser la piedra de toque que separa a los psicópatas del resto.

Otro estudio del King's College London y las universidades de Manchester y Liverpool, encontró que era posible saber si niños de 5 semanas desarrollarían tendencias de poca respuesta emocional y crueldad. Según lo publicado en Biological Psychiatry, los niños que prefieren ver un rostro humano en lugar de una pelota roja inanimada tuvieron menos posibilidades de desarrollar estos rasgos durante sus primeros años de vida.

Este estudio encontró también que los niños cuyas madres responden más sensiblemente a ellos mientras juegan tienen menos tendencia a la crueldad durante el crecimiento. Para la doctora Kimonis no se trata de prescribir nuevos medicamentos a niños tan pequeños, sino de "enfrentar el problema desde un ángulo diferente, y concentrarnos en programas de entrenamiento para padres que sabemos que son efectivos para otros niños antisociales... Asesoramos a los padres sobre cómo ser cariñosos, involucrados y amorosos [con los niños], para ver si eso reduce las tendencias crueles con el tiempo".

Favorece el crecimiento neuronal y la mente entra en un estado conocido por los neurocientíficos como flow, un sentimiento de plenitud de la atención

Uno de los escenarios más recurrentes en mi infancia era subir las escaleras para encontrar a mi mamá tejiendo en un sillón a mitad de la tarde. Pertenezco a una familia tradicionalista mexicana y mis tías también pasaban largas horas en el rancho conversando, todas, entre un café y un tejido. 

Luego de rechazar por años esta costumbre, que me parecía algo sexista por mi contexto, a los 22 años sucumbí y comencé a tejer. Encontré que al tejer uno “piensa y no piensa”; así, es como un vaivén mental delicioso al ritmo de las manos, en el que uno “está y no”. De algún modo, el tejedor olvida al individuo (que no es) y entonces se encuentra en un ritmo placentero que trasciende a la persona. 

Los beneficios son la relajación, contemplación y simplicidad. Uno encuentra que las cosas muy pequeñas son grandes potenciales de satisfacción.

 

Los beneficios de tejer según la neurociencia

El movimiento repetitivo de tejer, en mancuerna con el sentimiento de crear algo, hace que el cuerpo genere dopamina (el neurotransmisor de la recompensa), endorfinas (que producen una sensación de bienestar, liberadas también durante el ejercicio) y serotonina (asociada con el buen humor). Los beneficios de tejer se han vinculado a los de la meditación. 

Uno de los estudios más famosos respecto a tejer es el del terapeuta británico Betsan Corkhill. Éste aplicó una encuesta entre más de 3 mil tejedores y encontró que, además de que la mayoría reportó sentirse más contento luego de tejer, los que lo hacían hasta tres veces por semana estaban más felices, calmados y desestresados.

Tejer también ayuda a la regeneración neuronal, parecido a los efectos de los conocidos “juegos mentales” como los crucigramas, a su vez ligados a la memoria y el mejor funcionamiento congnitivo. Es un antidepresivo porque contribuye a que las personas estén más atentas al momento presente, y ello ocurre de una manera muy discreta... En mi experiencia no pasa que "dejes de pensar", más bien sucede que los pensamientos son como una voz desapegada y lejana; como un juego, como cuando éramos niños. 

 

Twitter del autor: @AnaPauladelaTD