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10 álbumes para potenciar tu trabajo creativo

Arte

Por: pijamasurf - 04/18/2016

Nada mejor para la creatividad que estímulos inesperados e inquietantes; escucha algunos de estos álbumes y sorpréndete de sus efectos

La creatividad, como varias otras capacidades del cerebro, bien puede compararse a un músculo al menos por una cualidad: el ejercicio hace toda la diferencia. Podemos no hacer nada más allá de nuestra actividad cotidiana con, por ejemplo, nuestros bíceps, y entonces tendremos unos brazos comunes y corrientes; podemos levantar pesas o hacer cierto número de flexiones diariamente y, entonces, nuestros músculos ganarán fuerza y tamaño; o, como en el caso de ciertas circunstancias extraordinarias, podemos no moverlos en muchos días y meses y entonces se atrofiarán y entrarán en un declive del que no será fácil recuperarlos.

Lo mismo con la creatividad. Chuck Jones, el creador de Bugs Bunny y otros famosos personajes de dibujos animados, solía aconsejar a los integrantes de su equipo que leyeran tanto como fuera posible y de todas las materias a las que su curiosidad los llevara. Por eso se explica, en parte, el éxito de dichas caricaturas: si observamos atentamente y con los referentes adecuados para codificarlas, nos daremos cuenta de que personajes, historias y acciones pueden cruzar distintos registros más allá de la mera comedia: hay elementos científicos, literarios, de la Historia y mucho más. Dicho de otra manera, esa también fue su gracia.

En este sentido, una de las formas más efectivas de ejercitar la creatividad es recorrer distintos territorios, trascender la especialización y el encasillamiento y, a cambio, dar rienda suelta al interés, al placer, a la exploración libre.

A manera de propuesta como estímulo creativo, compartimos esta selección de álbumes que encontramos originalmente en el blog del escritor Anthony Alvarado (quien por estos días recién se estrenó con la casa editorial Penguin), la cual retomamos con la traducción de su breve glosa respecto de cada uno. Si tú quieres añadir algo al respecto, cualquier sugerencia que pueda nutrir esta lista será bienvenida. Puedes usar la sección de comentarios de esta nota o encontrarnos en nuestras redes sociales.

Sin más, aquí el top.

 

Radiohead: Amnesiac

Muchas veces, cuando trabajas en algo, en especial al escribir, la música puede usarse como una especie de marco para encontrar una emoción. Todo Radiohead tiene esa vibra Radiohead. Cuando escribía sobre esquizofrenia, paranoia, trampas y realidades subterráneas, escuchaba Amnesiac obsesivamente.

 

John Coltrane: A Love Supreme

Primero que nada, esta es simplemente una de las piezas más bellas e inspiradoras jamás grabadas. Además, es instrumental, por lo que si estás escribiendo, no hay palabras, lo cual podría ser una distracción.

 

 

Alice Coltrane: Translinear Light

Su música es tan exuberante, tan rica e imaginativa. Perfecta para soñar despierto. Dado que esta lista es de álbumes, escogí uno, pero puedes trabajar con cualquiera de sus discos sonando al fondo e inspirarte.

 

Beethoven: 9ª sinfonía

Cuando realmente necesitas un shot de sublimidad, esto es lo indicado. Escucharla realmente alto y con audífonos de calidad me llevó a las lágrimas, y estoy seguro de que no soy la primera persona en tener esa experiencia.

 

 

Tim Hecker: Ravedeath 1972

No escucho mucho a Tim Hecker: sólo para que lave mis oídos. A veces necesitas ese ruido blanco de fondo para concentrarte, y esto de verdad es ruido y de verdad es blanco.

 

 

Darkside: Psychic

Esta grabación es el soundtrack perfecto para seguir hasta tarde en la noche en lo que sea que estés trabajando. Hay letras, pero son vagas, deslavadas. Gran música nocturna para la creatividad.

 

 

Pulsos binaurales

No es una grabación, sino algunos tonos en ciertas frecuencias. Algunos pueden ser inductores de trances… algo muy alucinante e interesante. Recién he comenzado a experimentar con ellos, pero vale la pena mencionarlo. Googleálo.

 

 

DJ Koze: Amygdala

Creo que la razón por la que estas piezas funcionan tan bien como música creativa de fondo es porque las letras están en alemán, así que no distraen pero estimulan la mente.

 

 

The Caretaker: An empty bliss beyond this world

Con un nombre tomado del personaje de Jack Nicholson en El resplandor, esta música es inquietante, suave, nostálgica, y se siente ponderada con la memoria. El tipo tiene un perfil de Bandcamp. Chécalo: thecaretaker.bandcamp.com

 

 

Lil Wayne: Tha Carter III

A veces, mientras trabajas, necesitas música ambient que no se interponga en tu camino. Y a veces necesitas una patada que te levante, te haga seguir y te dé energía. Necesitas beats, energía y actitud. Estos tracks te lo dan.

 

 

Destroyer: Kaputt

Mellow yacht-rock cantado por un tipo recostado en un sofá, también durante las grabaciones, suena más que relajado. No sé por qué demonios funciona, pero funciona. Uno de los mejores álbumes del último par de años. Y a veces quieres seguir trabajando pero a veces quieres relajarte, ¿no?

 

 

Van Morrison: Astral Weeks

Ningún otro álbum captura tan perfectamente la cualidad nebulosa, soñadora y de mañana tierna del lugar al que tenemos que dirigirnos para crear. Hubo un período en mi vida en que escribía un proyecto de largo aliento; en ese entonces, escuchar esto era un ritual matutino de todos los días.

 

 

¿Qué te parece la selección de Anthony Alvarado? ¡No olvides dejarnos tu opinión al respecto en los comentarios!

*Gracias a Daniel Aréchiga (cuyo comentario se encuentra en la sección abajo de esta nota), ahora estos álbumes se encuentran reunidos en una playlist colaborativa dentro de la plataforma Spotify, con el objetivo de que además de los mencionados, otros lectores sumen sus propia selección. Más información al respecto, en este enlace.

 

(Imagen: ilovedoodle)

Lecciones filosóficas a niños ayudan a mejorar autoestima, razonamiento matemático y lectura

Filosofía

Por: pijamasurf - 04/18/2016

La filosofía no se trata de impartir conocimientos históricos o teóricos sino de una práctica de la libertad y de la apertura al otro, habilidades que benefician enormemente a los niños, especialmente a los más pobres

Mientras que las escuelas de educación media superior y superior en muchos países, incluido México, han comenzado a dejar de lado la impartición de materias como Filosofía o Ética, un estudio piloto en Inglaterra demostró que una clase de filosofía a la semana puede ayudar a mejorar habilidades cognitivas en niños (sobre todo de escasos recursos), además de mejorar la autoestima y fortalecer la comunicación al interior del grupo.

El programa Philosophy 4 Children fue aplicado en 48 escuelas primarias durante 1 año, dando seguimiento a mil 500 niños, además de un grupo de control de otros mil 500 niños que no tomaron el curso durante el primer año y lo hicieron al año siguiente. El primer grupo mostró avances en razonamiento matemático y comprensión de lectura equivalentes a 2 meses de aprovechamiento, comparados con los niños que no tomaron clases de filosofía.

El programa básicamente trata de acercar a los niños al pensamiento filosófico a través de dudas prácticas y construcción de argumentos; las preguntas planteadas a través de videos, imágenes o notas de periódico pueden tratar sobre la pertinencia de tener un animal salvaje de mascota, el hecho de que los hombres ganen más dinero que las mujeres por iguales trabajos o si una persona que no cuida de sí misma debería recibir un trasplante de corazón en caso de necesitarlo. 

Más que llegar a respuestas, los profesores trataron de fomentar la participación del grupo, de hablar y escuchar por turnos, además de seguir el razonamiento de los otros. Muchos de estos niños provienen de escuelas muy pobres donde reciben ayuda alimenticia debido al bajo nivel económico de las familias; fueron estos niños los que más se beneficiaron del programa en términos de aprovechamiento académico y mejoramiento de habilidades cognitivas.

Aunado a esto, los profesores que impartieron los cursos notaron un incremento de confianza, paciencia y autoestima en los alumnos de un año al siguiente. Y es que lo que olvidan los nuevos programas neoliberales de educación para el trabajo y competencias prácticas es que nada ayuda tanto a la formación del individuo como sentirse escuchado y apreciado, a la vez que aprender a escuchar y apreciar lo que los otros tienen que decir. Más que impartir conocimientos o temas históricos relacionados con la filosofía, la práctica de la conversación como parte de la enseñanza primaria puede mejorar sustancialmente la vida de las personas --y, si es preciso ponerlo en esos términos, a un costo realmente bajo.