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Una poética lista que nos viene de la alquimia interna taoísta (neidan) con la que introducimos al misterio de la preparación de la píldora de la inmortalidad

Al igual que en la alquimia occidental, dentro de la alquimia interna taoísta (neidan) se utiliza una serie de metáforas de metales, animales, colores y cuerpos celestes (entre otros) para referirse a las diferentes sustancias en sus diferentes fases; esto es parte de la inspiración poética de los alquimistas así como del hermetismo con el cual se protege la sabiduría de aquellos que no cuentan con la inteligencia o la moral necesaria para penetrar los secretos. El maestro Fu Jinquan de la dinastía Qing explica:

En los textos alquímicos hay palabras sutiles, palabras llanas, palabras claras, palabras alusivas, palabras metafóricas, palabras turbias, así como palabras astutas y palabras indirectas. Hay doctrinas sobre el Elixir y hay instrucciones orales. Es como si un dragón divino primero primero se oculta y luego surge, sólo para volverse invisible otra vez dejando una escala en el camino del este y una garra en el camino del oeste. Esto requiere gran atención del lector.

En su introducción al libro de Wang Mu, Foundations of Internal Alchemy, el traductor Fabrizio Pregadio sugiere que los lectores no deben intentar entender "el núcleo mirando la superficie", sino que deben buscar en el fondo, en las hendiduras, en los bordes.

La esencia vital es uno de los tres tesoros que en la filosofía taoísta componen la anatomía humana, la cual integra lo material con lo espiritual. La esencia se conoce como jing 精, qi es la energía o el aliento y shen es el espíritu. "En los textos alquímicos, la palabra esencia denota las funciones vitales y la fundación misma de la vida, de una forma comparable a las secreciones y a las hormonas", explica Pregadio; "El taoísmo como la medicina china concuerdan en que es en el campo de cinabrio donde se coagula el elixir, el lugar donde la semilla germina". El campo de cinabrio generalmente se ubica debajo del ombligo en el dantian inferior ("campo de cinabrio", "campo del elixir") (el dantian medio es llamado el "palacio escarlata", ubicado al nivel del corazón y el dantian superior, donde el espíritu es refinado en vacuidad, es el tercer ojo). Un viejo texto atribuido a Xu Jingyang dice que "el yang original es lo mismo que la esencia original, emanado de los arroyos del Misterio más allá del Misterio. La esencia original no tiene forma y reside dentro del aliento original. Recibe un estímulo externo, y entonces se mueve: se separa del aliento original". Se dice tambien que no es la esencia del acto sexual sino "la saliva en la boca del Soberano de Jade", quien representa el Origen, el estado del cielo anterior. La esencia entonces no debe tomarse de manera literal aunque comprenda también los líquidos corporales como el semen o la menstruación, su naturaleza no se limita a estas sustancias sino que tiene una contraparte celeste o divina.

Para crear la medicina (yao) se necesitan los tres tesoros, esencia, aliento y espíritu: la esencia (la simiente) se transmuta en aliento o energía (el movimiento), el qi luego se transmuta en espíritu (el regente) y una versión del shen (yishen, Espíritu Único) se refina para regresar al vacío. Así se cumple el proceso inverso de la famosa frase: del 1 surge el 2, del 2 surge el 3 y del 3 surgen los 10 mil seres (una metáfora del todo); la alquimia invierte el proceso: el 3 regresando al 2, el 2 regresando al 1 y el 1 regresando al vacío.

Weng Baougang provee la siguiente lista (tomada del libro Foundations of Internal Alchemy) de nombres para referirse a la esencia, y añade que existen más. La esencia (jing) está asociada al elemento o movimiento metal, a los números 4 y 9 y al trigrama Kan (agua, lo abismal). Compartimos esta bella lista, que recuerda a la poética que encontró Borges en las sagas islandesas de Snorri Sturluson:

Po: Alma de la Luna

Viejo Caballero

Kan masculino

Plomo verdadero

Nieve blanca

Licor dorado

Tigre de agua

Flor de oro

Plomo negro

Madre del elixir

Pistilo de jade

Aliento de la fase de la Luna del Tigre

Plomo del brote amarillo

Sol rojo en la piscina del fondo

Caballero vestido de seda

Caballero de pelo blanco

Blanco dentro del negro

Medio kilo de médula de liebre

Nacido en Ren y en Gui (puntos de acupuntura)

Medio kilo de metal del primer cuaternario de la Luna

Esencia lunar de Wu en Kan

 

Twitter de del autor: @alepholo

A través de sus imágenes, esta fotógrafa ha intentado capturar las sesiones en las que médiums intentan establecer contacto con el más allá

La mediumnidad es la habilidad que tiene una persona para, de manera natural, establecer contacto con seres del mundo espiritual, especialmente con aquel de los fallecidos. La fotógrafa Shannon Taggart ha viajado por el mundo asistiendo a sesiones espiritistas, canalizaciones e incluso rituales vudú para registrarlas con su cámara. De acuerdo con la fotógrafa, sus imágenes contienen:

Los obvios fallos ténicos --imágenes desdibujadas, movimiento, resplandores, brumas-- que son exactamente en lo que estoy interesada. Empecé a jugar con estos factores después de accidentalmente crear fotografías que sugerían lo extrafísico. Un ejemplo de esto sucedió durante una sesión donde la gente alegó haber visto el doble de una mujer flotando pacíficamente junto a ella. Yo no vi esto. Traté de hacer un documento directo del evento, pero su doble cara apareció en mi película. Esta sorpresa me pareció excitante, el obturador de mi cámara me dio la metáfora perfecta para una experiencia invisible.

Contrario a lo que muchos podrían imaginar, la fotógrafa es una escéptica a quien la exploración de este mundo a través de su cámara le ha permitido acercarse a conceptos que le resultaban muy ajenos. Respecto de uno de sus sujetos, de nombre Gordon Garforth, Taggart ha dicho:

Garforth es un espiritualista. Su religión es el producto de la sociedad norteamericana del siglo XIX, la cual sostiene que la muerte no es el final de la conciencia. Para él hay un mundo eterno del “espíritu” que ciertos médiums con un don pueden contactar para después transmitir mensajes y energías del otro lado. Algunos incluso pueden manifestar diferentes efectos y sustancias físicas que se identifican de manera general como “ectoplasma”.

Además, añade que Garforth le advirtió: “Verás máscaras desparramadas sobre mi cara. Verás mis manos cambiar”. 

Las prácticas espirituales victorianas a las que se refiere la fotógrafa son sesiones que se practicaban en ambientes con poca iluminación u oscuridad total y en las que los médiums intentaban mover objetos, crear diferentes fenómenos o efectos físicos. La música tenía un papel importante para crear cierta atmósfera, y en estas condiciones aquellos capaces de comunicarse con el otro lado entraban en estados de trance para lograrlo. Así que este tipo de sesiones incluían elementos rituales y espirituales, pero también dramáticos.