*

X

"Cómo aprendí a dejar de preocuparme y amar a los Illuminati"

Política

Por: pijamasurf - 04/12/2016

Escritor experto en sociedades secretas contesta las preguntas de un estudiante de secundaria sobre los Illuminati

El meme de los Illuminati ha sido uno de los más recurrentes en las últimas décadas, desatando desde irónicas conspiranoias hasta inquietantes alarmas y estados de enajenación y fanatismo. Bajo el nombre de una sociedad secreta que existió en Bavaria circa 1776 con la consigna de acabar con el poder de la Iglesia, los Illuminati han sido culpados por la moderna teoría de la conspiración de todo tipo de crímenes hegemónicos y de un control cuasi absoluto de la realidad, de haber infiltrado todos los aspectos y espectros de la realidad: desde el hip hop hasta la atmósfera (con chemtrails, con ondas electromagnéticas de control mental, etcétera). 

En un divertido ejercicio el autor Mitch Horowitz, editor de la nueva edición de Las enseñanzas secretas de todas las eras, el clásico esotérico de Manly P. Hall, respondió a las preguntas de un niño de secundaria de Utah para su tarea escolar sobre los Illuminati. Las preguntas y respuestas completas pueden leerse en inglés en Disinfo; aquí un resumen:

-Los Illuminati no han existido en más de 200 años.

-El fundador, Adam Weishaupt, "creía en las mismas ideas que llevaron a la Declaración de la Independencia el mismo año".

-Thomas Jefferson escribió: "Weishaupt cree que promover el perfeccionamiento del carácter era el objetivo de Jesucristo. Que su intención era simplemente reinstalar la religión natural, y difundir la luz de la moralidad, enseñarnos a autogobernarnos".

-¿Creen los Illuminati en Dios o Satán?: "Los Iluminati históricos abrazaron una 'religión de la razón' que para ellos significaba la aceptación de la ciencia, la democracia y aspectos de las antiguas creencias de los griegos, egipcios y persas. Tendían a una especie de cristianismo místico que era popular entre los radicales europeos, artistas y reformadores, incluyendo a Mozart y a Goethe, quienes fueron amigables con Weishaupt".

-Jay-Z (ningún artista pop es miembro de los Illuminati): "Jay-Z es un astuto artista y usa todo tipo de imágenes ocultas y controversiales en su trabajo, desde citas de Aleister Crowley hasta imágenes de Mao. Quiere provocar reacciones".

OJO: que no existan los Illuminati, y ciertamente no como una sociedad secreta y misteriosamente omnipotente (¿con ayuda de demonios extraterrestres?) con planes macabros para pastorear a la humanidad, no significa que no existan grupos de poder que conspirar para fundamentalmente mantener su poder, probablemente con mucho menos control de lo que se cree. Es decir, eres esencialmente libre, especialmente cuando tomas conciencia de tu propio ser y de las mismas estructuras de poder.  

Horowitz añade que, de existir, a él le gustaría ser miembro de los Illuminati. Siguiendo con este tenor, recordemos las palabras del periodista Richard Metzger (actualmente editor del sitio Dangerous Minds), quien enunció en la conferencia anual de Disinfo que era el momento de "dejar de quejarse de los medios y convertirse en los medios". Una visión rutilante: "Señoras y Señores, he visto a los Illuminati, y somos nosotros". Los Illuminati son lo que podríamos llegar a ser si nuestra conciencia aumenta. Dice Horowitz:

Los verdaderos valores de los Illuminati pasaron la historia de las ideas. Mi esperanza es que tú y tus compañeros de clases puedan reflexionar sobre figuras como Weishaupt y Jefferson y entender cuán radicales fueron al prever una sociedad futura en la que todos los individuos pudieran perseguir su más alto potencial. Su trabajo yace inconcluso.

 

También en Pijama Surf: Nosotros somos los Illuminati

La cultura islámica definió a Europa política y culturalmente en su origen y puede estar redefiniéndola actualmente

El cáustico conflicto que opone actualmente a lo que ha sido llamada la civilización occidental con la cultura islámica no es en ninguna medida algo nuevo o algo cuya causa principal tenga que ver con la reciente ola de terrorismo (el cual, hemos argumentado antes, no tiene un origen religioso sino político y ha sido cultivado por los mismos poderes occidentales que ahora son el objetivo del mismo). Como argumenta claramente Robert Kaplan en The Atlantic, la fricción (pero también la influencia cultural) entre el Islam y el cristianismo ha sido la relación definitoria del continente europeo en su historia. Y actualmente, de nuevo, el Islam está redefiniendo el continente con la migración.

En la antigüedad, Europa significaba el mundo que rodeaba el Mediterráneo, incluyendo África del Norte, lugar que era en épocas de San Agustín un centro igualmente importante de cristianismo. Con la progresión del Islam en los siglos VII y VIII, Europa fue acotada y las fronteras se fueron fijando como límites que separaban más que como vías de integración. Kaplan recuerda la frase de Ortega y Gasset: "toda la historia europea no es más que una gran migración hacia el norte". Ese norte que actualmente, más que nunca, es un símbolo (blanco) de prosperidad.

Dennis Hay explicó en su libro de 1957 Europe: The Emergence of an Idea, que la unidad de Europa como continente inició con el concepto de un cristianismo en "oposición inevitable" con el Islam, concepto que, como señala Kaplan, "culminó en las Cruzadas". En su clásico Orientalismo, Edward Said dice que el Islam definió a Europa culturalmente, mostrándole contra qué se enfrentaba. La identidad e incluso el nacionalismo (y el fanatismo) suele surgir como una forma de delimitar, de agruparse ante una amenaza real o solamente percibida. Un pueblo o un grupo de pueblos se une definiéndose a partir de aquello que no son y contra aquello que creen que pone en riesgo sus valores e intereses, en este caso el Islam. Europa construyó su identidad "como un sentido de superioridad" sobre el mundo árabe musulmán que rondaba en su periferia: "El imperialismo probó ser la máxima expresión de esta evolución: la Europa moderna, empezando con Napoleón, conquistó el Medio Oriente, envió académicos y diplomáticos a estudiar la civilización islámica, clasificándola como bella fascinante y --sobre todo-- inferior".

La influencia del Islam no puede reducirse solamente al aspecto de la defensa geopolítica que fue instaurando una identidad en Europa; también, de manera a veces olvidada, el Islam fue la gran fuente de las ideas clásicas --de la filosofía, la medicina, la astronomía, las matemáticas y la alquimia-- que se mantuvieron vivas en su seno, cuando Europa atravesaba el llamado oscurantismo de la Edad Media. Más allá de lo disputable que es este término, lo cierto es que desde el final de la antigüedad hasta antes del Renacimiento el Islam llevó claramente la batuta cultural, incorporando y avanzando sobre la filosofía de Aristóteles y otros filósofos y naturalistas griegos. A través de lo que hoy son España y Turquía y mediante el contacto o la introducción de pensadores musulmanes, las grandes ideas de la antigüedad llegaron a Europa, que se encontraba a siglos de distancia intelectualmente de lo que estaban produciendo algunas de las grandes capitales islámicas. Una gran cantidad de textos clásicos se hubieran perdido si no hubieran sido traducidos al árabe, lengua desde la cual luego se tradujeron a diversas lenguas europeas emergentes. Asimismo, en los 2 siglos que antecedieron al Renacimiento muchos de los pensadores más destacados de Europa en ese entonces viajaron a universidades musulmanas para estudiar, lo que de alguna manera contribuyó a forjar las simientes para lo que luego sería el renacimiento cultural europeo. (Este artículo de Wikipedia hace un recuento de las innumerables aportaciones tecnológicas y sapienciales que hizo la cultura islámica a Europa).

Actualmente, con la nueva migración y el conflicto bélico en Medio Oriente se abre la posibilidad de una nueva reconfiguración europea forzada por el empuje islámico. Kaplan advierte que Europa parece estar respondiendo "artificialmente reconstruyendo sus identidades culturales nacionalistas en la extrema derecha o izquierda, para contrarrestar la amenaza de la civilización que antes dominó". Así, podemos estar presenciando una exacerbación de algo que ya ocurrió: la historia se repite, pero nunca de manera idéntica; los mismos patrones recrudecen cuando no logramos aprender la lección.