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¿Retrato de un andrógino? La Mona Lisa posee facciones del amante gay de Da Vinci, sostiene investigador

Arte

Por: pijamasurf - 04/28/2016

La aventurada hipótesis de este investigador italiano defiende que La Mona Lisa es el retrato de un ser andrógino, mitad hombre y mitad mujer

La Mona Lisa es sin duda el retrato más celebrado, conocido y aun codiciado de la historia del arte occidental. Desde que Leonardo da Vinci lo realizó a principios del siglo XVI, lo atribulado de su historia demuestra la fascinación que ha ejercido en todos los que se han encontrado a su alcance, en el radio del encanto que emana con la perfección de sus formas y su composición, su belleza, lo misterioso de su sonrisa. Porque, por otro lado, esa es otra cualidad que también le es inherente: el enigma. Aunque sabemos que se trata de la imagen de Lisa Gherardini, esposa de Francesco del Giocondo e integrante de una prominente familia de la Toscana renacentista, dicho conocimiento no disipa el aura misteriosa que rodea a la pintura.

A propósito de ésta, un investigador dio a conocer recientemente un hallazgo que podría parecer asombroso pero, más importante, podría ayudar a explicar la genialidad del óleo de Da Vinci.

De acuerdo con Silvano Vinceti, director de una entidad independiente conocida como Comité Nacional para la Herencia Cultural, la emblemática sonrisa de La Gioconda muy probablemente tuvo también como inspiración las facciones de Gian Giacomo Caprotti da Oreno, un comerciante bien identificado en la biografía de Da Vinci por haber sido su estudiante desde los 10 años, su sirviente casi toda la vida y, según cierta evidencia, también su amante. En vida Gian Giacomo Caprotti fue conocido como “Salai”, mote que se ha traducido como “Diablillo”.

Leonardo_da_Vinci_-_Angelo_Incarnato“La Mona Lisa es andrógina: mitad hombre, mitad mujer”, declaró Vinceti al diario inglés The Telegrah, en alusión a los dos modelos que de acuerdo con su análisis se encuentran en el retrato.

En particular, la comparación de la pintura con otras obras y bocetos de Leonardo mostró una semejanza especial entre la sonrisa de la Mona Lisa y la de otras pinturas que, se sabe, tuvieron como modelo a Salai (por ejemplo, San Juan Bautista, o el boceto Angelo Incarnato, de 1515).

Aunque la hipótesis puede parecer sorpresiva, expertos en la obra de Leonardo la descartaron de inmediato, calificándola de “fantasiosa”. Así lo hizo, por ejemplo, Martin Kemp, profesor emérito del Trinity College de Oxford, para quien las imágenes infrarrojas que se han tomado a la pintura en otros momentos demuestran con suficiencia la invalidez de la conclusión de Vinceti. Además, Kemp también añadió que a la fecha no se cuenta con un retrato fiel de Salai o alguna otra forma de conocer los detalles de su aspecto físico, por lo que no es posible saber qué facciones suyas podrían estar incorporadas en alguna pintura de Da Vinci.

¿Será que algún día La Mona Lisa deje de ser fuente de preguntas y enigmas?

El exquisito arte de los storyboards que Akira Kurosawa pintó para sus películas

Arte

Por: pijamasurf - 04/28/2016

El director japonés Akira Kurosawa ha sido celebrado por crear películas que influenciaron a espectadores y directores por igual, pero también era un excelente pintor

El célebre director japonés Akira Kurosawa, también conocido por el apodo de Tenno o “emperador” ya que era profundamente perfeccionista y podía dedicar muchas horas a lograr el efecto que deseaba en cada toma, demandaba mucho de quienes colaboraban con él. Un ejemplo de ello era su obsesión con el vestuario. Kurosawa les pedía a los actores que crearan un lazo emocional con las ropas que debían usar para sus películas, de tal manera que éstos debían utilizarlas desde semanas antes de la filmación para satisfacer sus demandas. 

En ocasiones el director llegó a modificar la locación en la que estaba filmando porque sentía que no se ajustaba a sus exigencias estéticas; por ejemplo, una vez mandó derribar el techo de una casa porque desde su punto de vista arruinaba su secuencia. Esto puede parecer extremo a la mayoría de las personas, pero su pasión y perfeccionismo produjeron películas que no sólo inspiraron a las generaciones de directores posteriores sino que obtuvieron una influencia a nivel mundial. 

Sin embargo, pocos saben cómo la laboriosidad del proceso de Kurosawa empezaba mucho antes de filmar la película, cuando él mismo pintaba los storyboards o  guiones visuales imaginando las locaciones, la psicología de los personajes, sus movimientos y cómo capturarlos. Y cada cuadro de estos storyboards es en sí mismo una obra de arte, lo cual no es de extrañar cuando descubrimos que Kurosawa originalmente se formó pintor antes de interesarse en el cine a finales de la década de los años 30. De hecho, su formación empezó a temprana edad cuando en la escuela primaria comenzó a aprender dibujo con un profesor a quien le llamó la atención su habilidad. 

Sobre sus trabajos, Kurosawa declaró: “No puedo más que fascinarme por el hecho de que cuando intenté pintar bien sólo pude producir pinturas mediocres, pero cuando me concentré en delinear las ideas para mis películas, inconscientemente produje trabajos que la gente encontró interesantes”. No obstante, la relación del director de Siete samurais, Sueños y otras tantas películas que se han vuelto clásicos del séptimo arte con la pintura puede ser una de las explicaciones de su éxito filmográfico y el origen del balance visual y el poderoso impacto de dichas producciones.   

En palabras del director: “Para mí, hacer películas lo combina todo. Esa es la razón por la cual dediqué mi vida y mi obra al cine. En las películas, la pintura, la literatura, el teatro y la música se unen. Pero una película aún es una película”.