*

X

"Los espíritus existen": Amélie Nothomb y su experiencia con la ayahuasca

Psiconáutica

Por: Javier Raya - 05/09/2016

La escritora habla de su experiencia con la ayahuasca, una poderosa preparación enteógena, de sus propiedades curativas y de sus diferencias con respecto a otro tipo (genérico) de drogas

La escritora belga Amélie Nothomb tuvo una fascinante experiencia con la ayahuasca, o "yagé", a través de la cual podemos escuchar y aprender no solamente sobre los efectos fisiológicos de la sustancia --que en última instancia se pueden explicar bioquímicamente-- sino sobre la naturaleza de la curación que permite realizar en la conciencia, o lo que podemos denominar de modo muy laxo la relación mente-cuerpo.

A continuación algunos extractos acerca del testimonio de Nothomb (autora de novelas como Estupor y temblores, Una forma de vida y Matar al padre, la cual ocurre parcialmente en el festival Burning Man).

Mi nombre es Amélie Nothomb. Soy belga, soy escritora, escribo novelas de ficción. Vine aquí porque tenía un enorme problema: me odié a mí misma, durante muchos años. (...) Creo que la razón principal por la que me odiaba a mí misma es porque mi familia solía decirme que era fea... inteligente pero fea. Eso me hizo sentir muy mal. Incluso ser exitosa en la escritura no pudo curar eso. 

(...)

Al principio sólo era una voz que me decía 'vamos, no eres tan mala'. Pero la cuarta ceremonia fue todo un evento. En esa ceremonia la madre-ayahuasca me tomó en sus brazos, me dijo que era su niña adorada, y me dio un amor que nunca me imaginé posible que existiera. Tuve una sensación profunda de ese amor durante 2 horas. Ella me cargaba en sus brazos. Y lo sentí en todo mi cuerpo, ese amor tan poderoso --que no tiene nada que ver con el amor humano, sabes, es en realidad el amor de una diosa; y seguía diciéndome 'eres mi niña adorada'... Así que sentir el amor de una diosa tan poderosa fue maravilloso para mi autoestima. Porque sé que no miente, sé que si dice que me ama es verdad, entonces hay algo que me ama.

En ese momento le pedí que me curara de mis enfermedades para estar bien.

Al yagé, como a muchas otras plantas de poder, los curanderos, chamanes y guías espirituales le suelen llamar con el nombre de "medicina", o "remedio" o "purga", pues el concepto de "droga" es una denominación muy posterior a la tradición chamánica, una denominación que tiene que ver con el estatus legal de una sustancia al igual que con el tipo de efectos que produce en el organismo, regularmente presentados desde una polaridad negativa. Pero existe una diferencia de años luz entre, digamos, la heroína o la cocaína, y el yagé o el hikuri (peyote). Un principio alquímico nos recuerda que cualquier sustancia puede ser un veneno o una medicina de acuerdo a la dosis que se utilice y el tipo de alivio que se busque; el tipo de curación que ofrece la ayahuasca, en este caso, no se remite solamente a la curación de una enfermedad en concreto (que para Nothomb fue la tuberculosis, de la que dice haberse curado gracias a las ceremonias a las que asistió), sino también la enfermedad del desamor, o del no ser amado, o del no merecer ser amados, que cada uno padece en su propia soledad:

La ayahuasca es una medicina real. Por supuesto es difícil tragarla, pero cuando lo haces, 1 hora después, eres capaz de ver cosas que de otro modo no podrías. ¡Los espíritus existen!, y podemos verlos. Y no sólo verlos, sentirlos. Ellos te tocan.

Esto no es un sueño --no se trata de tomar drogas --yo tomo drogas, he tomado drogas, es totalmente diferente. Las drogas pueden ser tramposas, son una ilusión. Esta no es una ilusión. Tú sientes a los espíritus reales hablándote, y tocándote, con mucha delicadeza --bueno, claro, con fuerza-- pero muy delicadamente.

Tal vez sea una locura decirlo pero cuando ayahuasca me sostuvo en sus brazos durante 2 horas, dándome esta gran emoción en todo el cuerpo, realmente no fue una ilusión, pude verla: es una hermosa bailarina, pude verla, pude tocarla, ella pudo tocarme, es simplemente real. Es real. 

Tú podrías ser un superhéroe genético (sin saberlo)

Salud

Por: pijamasurf - 05/09/2016

Existen individuos que se "salvan" de sufrir mortales enfermedades debido a mutaciones genéticas de las que ni siquiera son conscientes

Imagen: Paul Armstrong

Los superhéroes que acaparan la oferta cinematográfica en estos días, desde un punto de vista genético, podrían ser un concepto interesante para explorar las mutaciones humanas reales y posiblemente también para explorar posibles curas a enfermedades que deberían ser mortales y que, de alguna manera, no lo son. 

Stephen Friend de la Icahn School of Medicine se dedicó durante años a trabajar como cualquier otro genetista: observaba el código genético de personas afectadas por enfermedades como fibrosis quística, esquizofrenia o Alzheimer y trataba de entender qué era exactamente lo que disparaba la enfermedad. Pero de pronto tuvo un momento "Eureka": "Si quieres encontrar la forma de prevenir una enfermedad, no deberías buscar personas que tienen la enfermedad, deberías buscar personas que deberían tener la enfermedad pero no la tienen".

A este tipo de personas, Friend y sus colegas del proyecto Resilience los llaman "superhéroes genéticos", debido a que existen mutaciones en sus códigos genéticos que les permiten ser portadores de enfermedades potencialmente mortales sin padecerlas, lo cual podría ser la piedra Rosetta de tratamientos para enfermedades que hasta hoy no tienen cura.

El proyecto Resilience analizó el genoma de aproximadamente 590 mil personas que formaron parte de distintos estudios anteriormente. Se enfocaron en 874 genes ligados a enfermedades severas que se presentan en la infancia y que son descritas como "completamente penetrantes", es decir que, si tienes ese gen, vas a sufrir esa enfermedad. Identificaron a 16 mil posibles candidatos, aunque siguieron descartando a muchos de ellos cuando no estaban seguros de que las secuencias genómicas fueran correctas, además de ciertos casos de falsos positivos, lo que dejó una lista de 303 individuos.

Lo que se buscaba en estas personas era resiliencia absoluta, por lo que al observar de cerca estos casos se dieron cuenta de que a veces tenían entre manos la historia genética de personas que no habían desarrollado enfermedades incurables, pero que no estaban del todo exentas de sufrirlas en períodos futuros de sus vidas, así como aquellas que claramente las padecían pero no habían sido diagnosticadas.

Al terminar este extenuante proceso de filtración, quedaron 13 candidatos genómicos. Tres de ellos debieron haber padecido fibrosis quística y otros tres atelosteogénesis, un padecimiento óseo que mata a la gente incluso antes de nacer. El problema es que los investigadores no tienen idea de quiénes sean estas personas, pues la base de datos de la que tomaron los genomas contenía cláusulas donde los involucrados no aportaban información de contacto futuro.

A pesar de esto, Friend y su equipo van a realizar un proyecto mucho más ambicioso para solicitar potencialmente millones de secuencias genéticas, así como datos de contacto de nuevos "mutantes" que deseen saber qué ocurre dentro de su ADN. La idea es que con esta información los científicos puedan extraer muestras de células madre y desarrollar "organoides" a partir de éstas, para examinar su resiliencia a enfermedades en un contexto de laboratorio. Sin embargo, se necesitarían cientos de millones de secuencias genómicas, además del heroísmo de los voluntarios para mantenerse en contacto con investigadores probablemente durante el resto de sus vidas. 

¿Tú estarías dispuesto a enterarte de que portas una enfermedad potencialmente incurable aunque no se haya manifestado, en nombre de la ciencia? Déjanos conocer tu opinión en los comentarios.

 

(Vía The Atlantic)