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Rythmia, el primer centro holístico con licencia médica para administrar ayahuasca a sus huéspedes

Psiconáutica

Por: pijamasurf - 06/07/2016

Un lujoso hotel en la selva de Costa Rica ofrece medicinas psicodélicas como ayahuasca y San Pedro a sus huéspedes, entre los cuales se cuentan varias celebridades

En la selva de Costa Rica, pero con todas las comodidades de la vida moderna, el centro de retiro y spa holístico Rythmia ofrece un plan integral de relajación y tratamiento para sus huéspedes que incluye medicina de plantas como ayahuasca y San Pedro. Lo que hace a Rythmia un lugar único es que cuenta con una licencia médica otorgada por el gobierno de Costa Rica para administrar a sus clientes --muchos de ellos celebridades y millonarios-- estas medicinas psicodélicas.

Según cuenta el fundador Gerard Powell a Reality Sandwich, para obtener la licencia debieron cumplir con el criterio del gobierno costarricense, construir rampas para minusválidos, una unidad de cuidados intensivos equipada y mantener a doctores 24 horas al día en el hotel. Durante las ceremonias, diversas enfermeras se encuentran siempre cerca de los usuarios para asegurarse de que nada salga mal. Al parecer, para obtener la licencia es necesario tener mucho dinero.

En Perú, por supuesto, existen numerosos centros en los que se ofrecen ceremonias de ayahuasca, algunos incluso certificados por organizaciones internacionales como Safe Ayahuasca Retreat. Sin embargo estos centros, que van desde lujosos hoteles hasta experiencias mucho más discretas en la profundidad de la jungla sin comodidades mayores a una choza o una maloka, no tienen una licencia médica. Dicho eso, ciertamente el boom del turismo de la ayahuasca está haciendo que haya cada vez más opciones, algunas de las cuales están integrando la medicina occidental. 

Existe gran controversia sobre la interacción entre la ayahuasca y las dinámicas de consumo capitalistas --y es que al aprovechar una oportunidad de negocios el capitalismo parece trastornarlo todo, extraer su valor de mercado y triturar el espíritu original. En este caso al menos lo saca de contexto, y en un viaje psicodélico el contexto y las tribulaciones que se deben superar (ese descenso simbólico al inframundo) hacen el alma del viaje. No obstante, Powell explica a Reality Sandwich que si bien está de acuerdo en que parte de lo que enriquece la experiencia de la ayahuasca es viajar a la selva y salir de la zona de confort para encontrarse con esta medicina en su hábitat natural y con las personas que han cultivado una relación mágica con ella, lo que está ocurriendo es que muchas personas están probando la ayahuasca en "sus sofás en Hollywood" (claramente su target son celebridades y millonarios, como WILL I AM de Black Eyed Peas, quien da un favorable testimonio sobre este centro en su página). Por ello ofrece un punto intermedio, un lugar con chamanes calificados, en medio de la selva de Costa Rica, con un plan integral de sanación que incluye yoga, masajes, detox y demás herramientas de tratamiento y cuenta además con todas las comodidades, desde comida gourmet hasta reconocidos naturópatas.

Sobre el boom del turismo psicodélico, el chamán ayahuasquero Víctor Cauper Gonzáles dijo recientemente: "Ahora es una industria: los occidentales se dieron cuenta de que hay dinero de por medio. Muchos centros de retiro son administrados por occidentales, de una manera similar a la minería ilegal. Llegan y roban nuestra antigua sabiduría y la venden para obtener ganancias".

Rythmia se vende como un lugar "para despertar a través de la inteligencia de la naturaleza", "una vacación de transformación" y un "Life Advancement Center"; ciertamente tiene una sofisticada estrategia de marketing que seguramente atraerá al jet set en búsqueda de no quedarse fuera de la jugada, de todo el "hype" de la ayahuasca. Podemos ver en esto una mercantilización o una glamurizada corrupción de los valores de la ayahuasca, pero también una señal del enorme potencial de sanación e integración que ofrecen este tipo de medicinas en una sociedad que no puede liberarse de su programa económico hipercapitalista, pero que sí puede buscar experiencias transformadoras dentro del sistema.

Hoy hace 61 años Gordon Wasson se convirtió en el primer extranjero en comer hongos con María Sabina

Psiconáutica

Por: pijamasurf - 06/07/2016

Uno de los viajes de hongos más importantes en la historia moderna de las sustancias psicodélicas

Una velada del 29-30 de junio de 1955 el micólogo, periodista y banquero estadounidense Robert Gordon Wasson participó en una ceremonia de hongos psilocybe en Huautla de Jiménez, México, iniciando lo que sería una legendaria práctica entre turistas psicodélicos, académicos y hasta rockstars. Wasson es una de las figuras claves en la revolución psicodélica de los 60 al abrir brecha para que otro académico, el doctor Tim Leary, buscara la misma experiencia mágica en nuestro país, el detonador de su cruzada por expandir la mente de una nación con LSD. 

La curiosidad de Wasson por los hongos alucinógenos había sido picada por una carta del poeta Robert Graves y por el trabajo del etnobotánico de Harvard Richard Evans Schultes, quien mencionaba los en ese entonces legendarios hongos usados por los aztecas. Fue en al principio de los 50, cuando Wasson era vicepresidente de J&P Morgan, que inició sus viajes a México.  

Wasson había presenciado una ceremonia en 1953 pero no había participado. Sin embargo, después de haber localizado el lugar donde se realizaban estas ceremonias en la Sierra Mazateca de Oaxaca, en 1955, junto con el fotógrafo Allan Richardson, pudo probar las mieles del mítico teonanácatl (la carne divina). La historia de cómo logró conocer a María Sabina es un tanto oscura: Wasson se presentó en la sede municipal y le dijo a un oficial llamado Cayetano Mendoza que sabía que ahí se realizaban ceremonias con hongos. Según cuenta John Allen en su libro Mushroom Pioneers, Mendoza, sorprendido y quizás asustado, no supo reaccionar más que llevándolo a casa de una "sabia", quien podía revelare el secretos de los nti xi tjo. María Sabina luego contaría que se sintió obligada a darle acceso a Wasson --quien se convertiría en su amigo-- por ser llevado por una autoridad. El filtro de la historia haría controversiales las subsecuentes expediciones de Wasson ya que algunas de éstas fueron infiltradas y fondeadas --inadvertidamente para Wasson-- por la CIA, como parte del programa secreto de control mental MK ULTRA. Comúnmente se cree que Wasson no sabía esto y simplemente aceptó los generosos fondos provistos por el científico James Moore; no obstante, el conspiranoico John Marks considera tener pruebas de que Wasson trabajaba para la CIA.

En lo que es la primera descripción académica de un viaje de hongos, Wasson escribió:

Los patrones se convertían en estructuras arquitectónicas, con columnatas y arquitrabes, patios de un esplendor majestuoso, orfebrería en tonos brillantes --oro, ónix y caoba-- todos armoniosa y astutamente arreglados, la más deliciosa profusión extendiéndose en todas direcciones. Estas visiones arquitectónicas parecían orientales, aunque en cada etapa notaba que no podían identificarse con ninguna región oriental en particular.

Wasson quedó sumamente impresionado con los hongos y con la curandera María Sabina; recomendaría la experiencia a intelectuales y celebridades, siendo él mismo sumamente influyente como parte de una élite cultural económica. Su impresión lo llevaría más tarde a la conclusión de que los "hongos mágicos" eran la mítica bebida de los dioses que aparece en los himnos védicos, el soma y, junto con Albert Hofmann, a concebir la noción de que otro hongo, el cornezuelo de centeno, jugó un papel preponderante en los Misterios de Eleusis. Estas teorías no han podido comprobarse, aunque sin duda son fascinantes.