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Fragmentos del Hagakure: 15 perlas de sabiduría samurái para encarar la vida

Libros

Por: pijamasurf - 07/04/2016

La disciplina, el honor, la valentía, la fidelidad: el camino del guerrero es un buen símil para el camino de la vida y las dificultades de la existencia

En una ocasión pasada compartimos en Pijama Surf un acercamiento al Hagakure, el manual de los guerreros samurái que compiló Yamamoto Tsunemoto en 1716 como parte de una sistematización que hasta entonces había corrido de boca en boca, entre maestros y alumnos adscritos a esta disciplina.

A la letra, Hagakure significa “hojas ocultas”, pero también “oculto por las hojas”, y grosso modo se trata de una guía que condensa la vida del guerrero samurái, que en sus muchos aspectos tiene como cualidad distintiva y lazo de unión la impecabilidad.

La fuerza, el honor, la fidelidad a cierto régimen de vida, la espiritualidad, la calidad de ciertos lazos personales: todo ello conforma un camino que lo mismo en el ínterin que en la meta final se sustenta en lo impecable del actuar, de las decisiones tomadas y de los pensamientos en donde inicia. En este sentido, el Hagakure preconiza una vida de acciones pero también de propósitos, valiente y disciplinada pero también mística, propia de un guerrero y no exenta de épica.

A continuación compartimos 15 fragmentos que reflejan esta naturaleza del “camino del guerrero”. Además, invitamos a nuestros lectores a consultar la otra nota que dedicamos a este libro, en donde encontrarán más información al respecto.

 

La existencia pierde su importancia cuando se está obligado a elegir entre vida e integridad.

 

Si eres muy estricto, tus subordinados se volverán desleales. Pero si confías de más en ellos serán indisciplinados.

 

Una vez que una persona ha adquirido iluminación respecto de un asunto, tendrá una mente iluminada que le permitirá entender más.

 

Responderé a tu pregunta: “¿Qué es lo más importante en el corazón de un guerrero?”. La respuesta es: “Desear con toda el alma y en cada instante de todos los días lograr tu propósito”.

 

Un guerrero carece de valor hasta que se levanta por encima de todos y permanece firme en medio de la tormenta.

 

Si una lluvia repentina te sorprende desprevenido, no corras tontamente por el camino ni te protejas en las cornisas de las casas. De cualquier forma te mojarás. Acéptala desde el inicio y continúa tu camino. De este modo no te perturbará una pequeña llovizna. Lleva esta lección a todo.

 

Cuando te enfermes o te encuentres perturbado, sabrás quiénes son tus verdaderos amigos. Si alguien que considerabas tal mantiene su distancia en esas condiciones, deberías considerarlo un cobarde.

 

El secreto para un matrimonio feliz es este: Trata a tu esposa toda la vida como el primer día; de ese modo no habrá lugar para el descontento.

 

Para encontrar a un aliado de corazón leal hay que mirar no más allá de la casa de un guerrero que es fiel a sus padres. Todo guerrero debería mantener su compromiso con sus padres desde lo profundo de su espíritu; de otro modo, cuando ellos mueran, estará lleno de arrepentimiento por no haber hecho lo que debió.

 

La sabiduría proviene de poner atención a las personas sabias. El amor proviene de luchar siempre por el bien de los demás y por poner a los otros antes que uno mismo. La valentía surge sólo con apretar los dientes y tener la determinación de estrellarse con cualquier barrera que se interpone en el camino, sin pensar en las consecuencias.

 

Ciertamente no hay nada más importante en la vida que lo que hacemos en este momento, en el presente. La vida entera de una persona consiste en nada más que un momento que sucede a otro y a otro. Una vez que se comprende esto, el guerrero no tiene más de qué preocuparse, pues se da cuenta de que lo único que tiene que hacer es vivir el momento presente con toda la intensidad posible.

 

La vida es únicamente el vapor que se disipa con el instante. Uno debería pasar su vida haciendo aquello que disfruta. Es tan corta que es absurdo emplearla en cosas que se detestan.

 

Si mantienes tu espada desenvainada y empuñada, entonces nadie se atreverá a acercarse a ti y no tendrás aliados. Pero si nunca la expones, se oxidará y se ensuciará, y los demás pensarán que eres débil.

 

Conforme el tiempo pase y las personas envejezcan y decaigan, ajusta el paso para alcanzar a aquellos que van delante de ti; comienza a vivir con salud y quizá cumplas tu sueño de una servidumbre prolongada hacia tu señor. Cuando todos destacan, es arduo mantenerse en pie, pero conforme los demás empiezan a declinar, se vuelve mucho más sencillo alcanzar la grandeza.

 

Cada mañana un guerrero debería comprometerse con la muerte. En la meditación matutina, mírate asesinado de múltiples maneras: atravesado por flechas, baleado, muerto por espadas y lanzas, arrastrado por una ola, calcinado en un incendio, alcanzado por un relámpago, agonizante en un terremoto, en caída libre desde una gran altura o abandonándote a una tristeza abrumadora. Un viejo guerrero dijo: “Desde que sales a la puerta estás rodeado por la muerte. Desde que dejas tu casa estás rodeado de enemigos”. Este dicho no es sólo una parábola, sino una forma de prepararte para tu destino.

 

(GIFs: Ghost Dog: The Way of the Samurai (Jim Jarmusch, 1999))

Por qué nos encanta perder la noción del tiempo leyendo un libro

Libros

Por: pijamasurf - 07/04/2016

La llamada "transportación literaria" es uno de los fenómenos más gustados y extendidos del mundo. La lectura es uno de los vehículos más eficientes para perder la noción del tiempo

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Roland Barthes decía que la narrativa se mantiene bastante despreocupada de la buena o la mala literatura. “Como la vida misma, está ahí”, apuntaba, “internacional, transhistórica, transcultural”. De los distintos rasgos e inclinaciones humanos, el gusto por las historias es quizá el más extendido. Nos encanta perdernos en una buena historia, perder la noción del tiempo, dejarnos transportar a otros mundos. A esto la psicología le llama, precisamente, “transportación”, y se han llevado a cabo numerosos experimentos para averiguar qué hace absorbente a una historia y qué tipos de personas son más proclives a dejarse llevar por ella.

La “transportación” (o flow, como le llaman algunos psicoanalistas) está conectada con el sentimiento placentero de estar completamente absorto en una actividad y dejar de pensar y de sentir el tiempo. Además, leer una historia que corresponda con nuestra circunstancia nos permite modular ciertos efectos de ánimo. Si alguien está triste, por ejemplo, probablemente buscará leer algo que lo haga sentir más ligero, o por el contrario algo que le permita ahondar en su tristeza y por lo tanto reflexionar.

Estudios sugieren que la transportación literaria es más atractiva cuando las personas se sienten negativas hacia sí mismas o se perciben por debajo de sus estándares. Lo mismo pasa con la televisión. Este estudio encontró que cuando personas reciben respuestas negativas generales, pasan más tiempo sentados viendo televisión. Lo que sugiere que a menudo las personas buscan transportación narrativa como una suerte de escape.

No es de sorprender que, entre más nos identifiquemos con personajes o circunstancias de una historia, más fácil nos dejemos ir con ella. Si estamos en otoño, por ejemplo, leer sobre un otoño ficcional puede transportarnos instantáneamente, o al menos más de lo que lo haría un desierto o una primavera remota.

Pero el escape narrativo no necesariamente tiene connotaciones despectivas. La lectura nos ayuda a comprender nuestra circunstancia en contraste con otras circunstancias parecidas pero vividas de manera absolutamente distinta. De ahí que toda la literatura sea de autoayuda. Y está allí, como la vida misma. Es verdad que nos ayuda a escapar –a veces deliciosamente– de nuestra piel y, algunas veces, a olvidar por unos segundos el dolor existencial. Pero un buen libro, decía Kafka, “debe ser el hacha que rompa el mar helado dentro de nosotros”. Debe ayudarnos a sentir la Tierra.