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¿Se puede llegar a los mismos estados de conciencia con meditación que con LSD? (Neurocientífico contesta)

Psiconáutica

Por: pijamasurf - 07/11/2016

El neurocientífico Sam Harris ha estudiado meditación y ha tomado psicodélicos: estas son sus impresiones al comparar estos dos métodos de explorar la conciencia

Una de las preguntas que suelen generarse entre personas que han encontrado ciertos estados de conciencia de claridad o conexión consigo mismos y con el entorno a través de drogas psicodélicas es si esos estados son reproducibles sin las drogas. La lógica aquí es que si bien estos estados a veces revelan una posibilidad de la conciencia, de estar en el mundo y una forma de percibir asociada con una apertura, un sentimiento de amor y paz que es altamente deseable, al mismo tiempo una persona sensata y moderada reconoce que no puede confiar en una droga para proporcionarle ese estado de manera consistente. Esto hace que se busque entonces en el yoga, la meditación y diversas prácticas espirituales, las cuales parecen ser más estables y menos dañinas. 

Intentamos responder a este pregunta e incluso inspirar a los usuarios con nuestro desafío de conseguir estados elevados de conciencia sin psicodélicos y proporcionamos incluso una guía no exhaustiva de 10 técnicas o disciplinas que permiten acceder de manera natural a estos estados. Ahora nos encontramos con el neurocientífico Sam Harris, quien tiene la particularidad de haber probado sustancias psicodélicas, habiendo tenido una experiencia transformadora con MDMA que le mostró un universo de amor "sin ego" y posteriormente haber estudiado meditación, todo lo cual es acentuado por su conocimiento científico del cerebro, por lo que es una excelente fuente para responder a esta interrogante y trazar una senda de sobriedad hacia el éxtasis. En el siguiente video Harris contesta a la pregunta de si la meditación es capaz de hacernos llegar a estados similares a los del LSD.

En el video, Harris se muestra bastante comprensivo con las personas que toman drogas psicodélicas: "Para algunas personas tomar una droga es la única manera en la que van a notar la posibilidad de tener una experiencia muy distinta del mundo". Esto especialmente en el caso quienes no tienen la suficiente iniciativa para explorar por su propia cuenta la naturaleza de su mente. Para estos individuos, explica, la meditación puede resultar aburrida, ya que probablemente no va a entregar resultados después de una sesión de 30 minutos --la cual puede ser aburrida y molesta. A esto se oponen las drogas psicodélicas, las cuales son como armas nucleares o pastillas metafísicas. Harris cita a Terence McKenna, el gran gurú de psicodélicos de alto calibre como el DMT y los "hongos mágicos", quien dijo que "los psicodélicos son el único método que garantiza verdaderamente un efecto". Así que si se quiere que se estremezca el mundo y se sienta algo extraordinario sin demasiado esfuerzo, los psicodélicos parecen ser la primera opción. Pero esta sacudida, recuerda Harris:

puede ser muy dolorosa... 2 horas después de tomar ácido tu existencia se precipitará como una avalancha y, de nuevo, esto puede ser sublime o terrible, dependiendo de varias causas y condiciones. Lo que es seguro es que no será aburrida. Y no puedes decir eso de la meditación o el yoga o de sólo retirarse solitariamente --o algún otro método de búsqueda no-farmacológico.

Es por esto, señala Harris, que las drogas han sido tan efectivas en la historia de la humanidad. 

Pero, por otro lado, aunque sustancias como la ayahuasca o el LSD tienen ciertamente aplicaciones médicas y no se han encontrado efectos neurotóxicos significativos, aún así presentan ciertos riesgos que hacen que consumirlas con mucha frecuencia pueda ser peligroso --entre otras cosas porque suelen tener cierta vehemencia para el cerebro y es difícil predecir exactamente cómo será el viaje (aunque algunos médicos ya están encontrando protocolos funcionales, los cuales de alguna manera domestican la experiencia, la hacen más controlada aunque al mismo tiempo le quitan su fuerza misteriosa). Por esta razón Harris recomienda el camino de la meditación, si bien es más largo y exige una mayor disciplina del individuo. Concluye lo siguiente:

Pasé varios años estudiando meditación en varios contextos, mayormente en la India y en Nepal. Y puedo decir que puedes tener esta experiencia [la que describe en el video] sin MDMA... La verdad es que virtualmente cualquier experiencia que puedes tener con psicodélicos la puedes tener sin psicodélicos, ya que estas sustancias lo que hacen es modular la neuroquímica existente del cerebro. No están haciendo algo que el cerebro no pueda hacer por su propia cuenta. Sólo estás jugando con neurotransmisores o mimetizando neurotransmisores. He tenido más o menos la misma experiencia sólo meditando. Sin embargo, quizás nunca hubiera pensado que tal experiencia era posible si no hubiera tomado MDMA... No obstante, hay que mencionar la advertencia de que esta droga puede tener efectos negativos. Hay algo de evidencia de su neurotoxicidad. Y también hay evidencia de que la investigación ha sido seriamente politizada, así que hay que tener cuidado en ambos lados.

Así que, como dijera Alan Watts, si has respondido al llamado de los psicodélicos y has escuchado el mensaje, tal vez sea hora de colgar y sentarte en el piso a meditar y enfrentarte con el misterio desnudo de tu mente. 

Sobre la práctica de fumar escorpiones para provocarte duraderas alucinaciones

Psiconáutica

Por: pijamasurf - 07/11/2016

Aunque aparentemente puede ser bastante adictivo y algo peligroso, fumar escorpiones se está popularizando aceleradamente en Pakistán, Afganistán y la India

La búsqueda del ser humano por jugar con la realidad a través de su percepción es sin duda milenaria. Cientos de sustancias han desfilado a lo largo de nuestra historia con propiedades para alterar la conciencia, incluidas plantas, secreciones animales (como el "sapito"), compuestos químicos y, también, insectos, Y la búsqueda por descubrir nuevas sustancias que nos permitan jugar con las fronteras que separan lo "real" de lo irreal parece una carrera interminable, como si respondiese a un instinto primario del ser humano. 

En resonancia con lo anterior, existe una creciente tendencia en Pakistán, Afganistán y la India a inducir estados alterados mediante una peculiar sustancia: escorpiones tostados. Sí: al parecer esta práctica, caracterizada por un intenso viaje que dura hasta 10 horas, cada vez tiene más adeptos –y conforme la lucha antidrogas ataca otros insumos, entonces fumar escorpiones adquiere aún mayor popularidad. 

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Preparación

La preparación es bastante sencilla ya que básicamente se trata de poner a secar al sol o rostizar sobre un carbón caliente un escorpión muerto. Posteriormente se colocan trozos del animal en una pequeña pipa (como las que se utilizan para fumar hachís) y se fuma. La parte más cargada es la cola, por la concentración de veneno que hay ahí, sin embargo todo el animal sirve. Mientras hay quienes mezclan el escorpión con tabaco o con hachís, los fumadores más longevos prefieren inhalar exclusivamente el humo proveniente de su cuerpo.  

 

El high

El estado dura aproximadamente 10 horas, de las cuáles la primera mitad puede ser poco agradable o incluso dolorosa, en lo que el cuerpo asimila las toxinas del veneno. Ya la segunda parte del viaje, según advierte Sohbat Khan en una entrevista para el diario pakistaní Dawn, es maravillosa: "Todo parece danzar. Los caminos, los vehículos, todo frente a mí".

 

Una sustancia muy adictiva

A sus 74 años Khan llevaba alrededor de 5 décadas consumiendo escorpiones, la mayoría de ese tiempo en respuesta a una profunda adicción que el veneno fumado de este animal le generó. En la misma entrevista Khan confiesa que su dependencia lo llevó a bajar varios kilómetros, hasta la capital regional de Peshawar, para comprar escorpiones en el mercado; esto cuando simplemente no lograba encontrar más ejemplares en las cercanías de su pueblo. Apenas hace unos meses Sohbat logró liberarse de su añeja adicción, reemplazándola por opio; "una droga vence a otra droga", asegura.  

 

Y dañina...

Aunque no existe mucha información al respecto ya que pocas son las instituciones que han prestado atención a este fenómeno, el doctor Azaz Jamal, del Khyber Teaching Hospital, asegura que las consecuencias  son graves: 

Fumar escorpiones ocasiona pérdida de la memoria a corto y largo plazo. El adicto a esta práctica también desarrolla desórdenes de apetito y sueño. Provoca alucinaciones, el estado en el que una persona percibe algo que no está presente.

Sobra decir que la descripción de las consecuencias por parte del doctor Jamal resulta en características bastante familiares y poco temibles para cualquier persona que haya experimentado con psicoactivos. Sin embargo, no puede dejarse a un lado el hecho de que al fumar escorpiones estás induciéndote un estado alterado a partir de una sustancia esencialmente tóxica (lo cual seguramente también suena familiar en la mente de quienes consumen, por ejemplo, cocaína). 

Habrá que esperar a tener más información sobre este peculiar fenómeno que, por cierto, recuerda a la novela Naked Lunch de William Burroughs –por lo estrambótico de la sustancia y por la relación entre highs e insectos).