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El estado neural del LSD es similar al de un niño y tiene la característica de disolver el ego

Una interesante conclusión de un reciente estudio fondeado por el público y que por primera vez realizó imágenes de resonancia magnética en un cerebro bajo los efectos del LSD es que este psicodélico coloca al usuario en un estado mental similar al de un niño.

Anteriormente se habían comparado los resultados del experimento con un estado meditativo y una menor actividad de las zonas neurales que producen la sensación de un yo fijo, por lo que se describe el efecto como de "disolución del ego". Significativamente, la pérdida de actividad que existe normalmente entre el parahipocampo y el córtex retrosplenial podría ser la causante de uno de los efectos más característicos del LSD: la sensación de pérdida de identidad subjetiva que se experimenta y que, acto seguido, muchas veces es reemplazada por una “fusión” con una especie de “unidad primigenia” que puede tomar la forma de la naturaleza, Dios, el Ser.

Según uno de los autores de la investigación, el doctor Robin Carhart-Harris, conocido por reactivar los estudios neurocientíficos con psicodélicos, el estado del LSD semeja el estado cerebral libre e irrestricto del cerebro infantil, altamente imaginativo e hiperemocional: "Nuestros cerebros se constriñen y se vuelven más compartimentalizados al desarrollarnos y pasar de la infancia a la adultez, nos volvemos más enfocados y rígidos en nuestro pensamiento al madurar". En otras palabras, la mente del niño es más abierta e impresionable, al igual que la del estado psicodélico, en el cual uno puede pasar horas admirando la belleza del contorno de una silla o cosas así.

Otra característica interesante es que bajo los efectos de LSD diversas áreas del cerebro contribuyen al procesamiento visual y no sólo el llamado córtex visual, lo cual puede explicar ciertas experiencia oníricas o alucinatorias.

10 libros que Barack Obama te recomienda leer

Libros

Por: pijamasurf - 08/15/2016

El presidente de Estados Unidos externó sus recomendaciones literarias para este verano, listado que se suma a sugerencias que Obama ha hecho previamente

Como bien señala el diario británico The Independent, pareciera que ahora cada intervención de Barack Obama tiene un dejo de nostalgia. Conforme el mandatario estadounidense se perfila a la fase final de su gestión y en contraste con los candidatos actuales (en particular el grotesco Trump), parece que muchos extrañarán a Obama en los próximos años. 

En todo caso, hace un par de días compartió, vía su blog presidencial, cinco lecturas que recomienda para este verano. A este listado, todas obras recientes, The Independent agrega otros cinco títulos que el mandatario ha recomendado a lo largo del tiempo, entre los cuales se incluyen un par de obligados, como las tragedias de Shakespeare o uno de los ensayos más famosos y útiles del buen Ralph Waldo Emerson. 

Así que si estás buscando definir tu próxima lectura, tal vez te interese tomar en cuenta estas sugerencias de Obama:

1. Barbarian Days: A Surfing Life de William Finnegan (2015)

2. The Underground Railroad de Colson Whitehead (2016)

3. H is for Hawk de Helen MacDonald (2014)

4. The Girl on the Train de Paula Hawkins (2015)

5. Seveneves de Neal Stephenson (2015)

6. Song of Solomon de Toni Morrison (1977)

7. Shakespeare’s Tragedies de William Shakespeare (c. 1583)

8. Self-Reliance de Ralph Waldo Emerson (1841)

9. Parting the Waters de Taylor Branch (1988)

10. Gilead de Marilynne Robinson (2004)