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El estado neural del LSD es similar al de un niño y tiene la característica de disolver el ego

Una interesante conclusión de un reciente estudio fondeado por el público y que por primera vez realizó imágenes de resonancia magnética en un cerebro bajo los efectos del LSD es que este psicodélico coloca al usuario en un estado mental similar al de un niño.

Anteriormente se habían comparado los resultados del experimento con un estado meditativo y una menor actividad de las zonas neurales que producen la sensación de un yo fijo, por lo que se describe el efecto como de "disolución del ego". Significativamente, la pérdida de actividad que existe normalmente entre el parahipocampo y el córtex retrosplenial podría ser la causante de uno de los efectos más característicos del LSD: la sensación de pérdida de identidad subjetiva que se experimenta y que, acto seguido, muchas veces es reemplazada por una “fusión” con una especie de “unidad primigenia” que puede tomar la forma de la naturaleza, Dios, el Ser.

Según uno de los autores de la investigación, el doctor Robin Carhart-Harris, conocido por reactivar los estudios neurocientíficos con psicodélicos, el estado del LSD semeja el estado cerebral libre e irrestricto del cerebro infantil, altamente imaginativo e hiperemocional: "Nuestros cerebros se constriñen y se vuelven más compartimentalizados al desarrollarnos y pasar de la infancia a la adultez, nos volvemos más enfocados y rígidos en nuestro pensamiento al madurar". En otras palabras, la mente del niño es más abierta e impresionable, al igual que la del estado psicodélico, en el cual uno puede pasar horas admirando la belleza del contorno de una silla o cosas así.

Otra característica interesante es que bajo los efectos de LSD diversas áreas del cerebro contribuyen al procesamiento visual y no sólo el llamado córtex visual, lo cual puede explicar ciertas experiencia oníricas o alucinatorias.

Infográfico de las 37 drogas ficticias más populares de la TV, el cine y la literatura

Psiconáutica

Por: pijamasurf - 08/15/2016

Una muestra de las sustancias de la imaginación

En su afán de crear realidades alternas la ficción en el cine, la TV y la literatura se sirve de drogas ficticias para poder convencer al público de estos mundos alterados. Existen legendarias sustancias psicoactivas que son inextricables de grandes narrativas, como el "spice melange" de Dune o la "sustancia D" de A Scanner Darkly, así como varias otras en la narrativa de Philip K. Dick.

El siguiente infográfico, compilado por Jim Adler & Associates, se enfoca en algunas de las principales sustancias que han aparecido en el escaparate mediático de la cultura occidental, mayormente anglosajona. No es de ninguna manera exhaustivo, pero presenta un interesante menú de poderosos psicoactivos que han aparecido en populares obras de ficción.

Algunas de estas drogas provocan terribles alucinaciones, algunas son usadas para controlar mentalmente a las personas, otras pueden producir poderes supernaturales e incluso pueden llegar a permitir controlar las leyes del universo.