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Esta imagen explica la capacidad sobrehumana de Michael Phelps (FOTO)

Sociedad

Por: pijamasurf - 08/16/2016

Un cuerpo que va más allá de lo humano ha sido clave para forjar la leyenda de Michael Phelps

Sin duda, hoy en día muchos de nosotros identificamos el nombre de Michael Phelps no por los actuales Juegos Olímpicos de Río 2016 sino más bien por los que se celebraron hace 8 años en Beijing, durante los cuales Phelps se convirtió en el campeón indiscutible de la natación al conseguir ocho medallas de oro (siete en pruebas individuales) y superar de esa manera al legendario Mark Spitz, quien en Munich 1972 había conseguido siete.

Ese tiempo que tardó en caer el récord de Spitz sugiere que seres humanos así, con semejante capacidad para cierto deporte, tienen literalmente mucho de extraordinario y surgen sólo de vez en vez, para asombro del resto.

Esta hipótesis podría tener una elocuente comprobación en esta fotografía recién publicada por la agencia Associated Press, en la cual se observa con detalle la singularidad del cuerpo de Phelps. 

Destaca de inmediato la flexibilidad de sus miembros y también el alcance de éstos, y en un segundo vistazo podemos apreciar el tamaño de sus manos, que cabe calificar de desproporcionadas si las comparamos con el resto del cuerpo. 

Según han reportado distintos medios (entre ellos la revista especializada Scientific American) la apertura de brazos de Phelps tiene una longitud aproximada de 2m, mientras que el tamaño de sus pulmones es del doble de un ser humano promedio. Junto con su altura y la medida de sus pies, estos son los factores anatómicos sin los que no sería el gran atleta en que se convirtió.

 

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En su nuevo documental, Werner Herzog explora los efectos de la tecnología y descubre la posibilidad de un "Tinder telepático"

El nuevo documental del incansable Werner Herzog, Lo and Behold: Reveries of the Connected World, trata sobre el Internet, la inteligencia artificial y en general sobre cómo la tecnología nos aliena. En relación con esto, Herzog había dicho: "aquellos que pasan demasiado tiempo en línea pierden el mundo".

Según cuenta The Guardian, una de las escenas muestra una máquina de resonancia magnética que puede básicamente leer los pensamientos de una persona sin importar el idioma en el que piensa. Los patrones de actividad cerebral eléctrica que escanea son cotejados con mapas de conceptos específicos. Esto permite saber, de manera un poco grosera aún, lo que una persona piensa --claro que se necesita estar conectado a un aparato.

Lo interesante es que estos aparatos cada vez son más precisos y cada vez más pequeños, por lo cual no es del todo lejano que puedan convertirse en gadgets de uso masivo. Próximamente nuestros smartphones podrán tener algo similar a unos audífonos que monitoreen nuestra actividad cerebral. Y si alguien nos convence de que nuestra vida será major si los utilizamos todo el tiempo y nos mantenemos conectados a Internet, pues ya tenemos la base de una red social telepática. Recordemos que la gran apuesta de Mark Zuckerberg al comprar una compañía como Oculus Rift, en su propias palabras, es crear un Facebook telepático, donde las personas puedan sentir virtualmente lo que sus amigos están sintiendo o pensando...

En el documental, al ver esta tecnología Herzog plantea una intrigante cuestión al neurocientífico Marcel Just: "¿Podrías detectar a una mujer con la que acabas de cruzar una mirada y la cual está apunto de enamorarse de ti?". A lo que Just contesta: "Esa sería la killer app". El insuperable tecnorapport: la privacidad abolida en función del posible encuentro amoroso fortuito. 

The Guardian concluye que "el prospecto de un Tinder telepático, en el que nuestros pensamientos no editados se estuvieran transmitiendo a nuestros posibles pretendientes es completamente aterrador y no muy lejano". 

Habrá que ver, pero lo que parece seguro es que si un Tinder telepático es bueno para el mercado, seguramente lo tendremos y nos convencerán que es lo mejor para nosotros: nuestros pensamientos desnudos serán lo que nos lleve a la cama --no sin antes abonar un par de dólares o alguna cantidad similar en datos para seguir alimentando a la inteligencia artificial en ciernes que vive de tu información como si fuera una mágica y algorítmica ubre.