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Infográfico de las 37 drogas ficticias más populares de la TV, el cine y la literatura

Psiconáutica

Por: pijamasurf - 08/08/2016

Una muestra de las sustancias de la imaginación

En su afán de crear realidades alternas la ficción en el cine, la TV y la literatura se sirve de drogas ficticias para poder convencer al público de estos mundos alterados. Existen legendarias sustancias psicoactivas que son inextricables de grandes narrativas, como el "spice melange" de Dune o la "sustancia D" de A Scanner Darkly, así como varias otras en la narrativa de Philip K. Dick.

El siguiente infográfico, compilado por Jim Adler & Associates, se enfoca en algunas de las principales sustancias que han aparecido en el escaparate mediático de la cultura occidental, mayormente anglosajona. No es de ninguna manera exhaustivo, pero presenta un interesante menú de poderosos psicoactivos que han aparecido en populares obras de ficción.

Algunas de estas drogas provocan terribles alucinaciones, algunas son usadas para controlar mentalmente a las personas, otras pueden producir poderes supernaturales e incluso pueden llegar a permitir controlar las leyes del universo.

La dimetiltriptamina o DMT es un compuesto psicodélico poderoso que se encuentra en la naturaleza y en el cuerpo humano.

El DMT o dimetiltriptamina es un compuesto psicodélico de la familia de las triptaminas. Esto quiere decir que la estructura del DMT es análoga a la de sustancias como la serotonina y la melatonina, mientras que sus funciones son semejantes a las de otras triptaminas psicodélicas como la psilocibina. El DMT actúa como enteógeno y esta capacidad de provocar estados alterados de conciencia es la razón por la cual las tribus amazónicas lo han consumido ceremonialmente desde tiempos inmemoriables, bajo la forma de ayahuasca.  

Algunas plantas a partir de las cuales puede sintetizarse DMT son la anandera spp, también conocida como "yopo" o "cohoba" en Sudamérica, la mimosa tenuiflora, la acacia spp y la psychotria viridis, entre otras, aunque actualmente ya puede ser fabricado en un laboratorio y presentarse en forma de cristales. 

La presencia de DMT en varias especies de plantas y animales resulta sorprendente y se debe a que es un constituyente natural del sistema nervioso central. Hoy en día los científicos intentan descubrir qué funciones tiene la dimetiltriptamina que se encuentra endógenamente en el cuerpo humano, ya que los restos de esta sustancia en la orina y células cerebrales de las personas indican que es elaborada naturalmente por nuestro organismo. Esta es la razón por la cual el investigador J. C. Callaway sugirió la posibilidad de que el DMT esté relacionado con las "alucinaciones oníricas", es decir los sueños que tenemos mientras dormimos. 

Por otro lado, hay quienes como Rick Strassman han señalado que el DMT podría estar vinculado con las experiencias cercanas a la muerte. Strassman especula además que esta sustancia es sintetizada en la glándula pineal, que ha sido considerada por varias tradiciones místicas como "el tercer ojo", pues está relacionada con la capacidad de experimentar visiones trascendentales. 

Los efectos del DMT son poderosos y casi instantáneos. Puede llevar a quien lo toma de un estado de "normalidad" a un estado alterado de conciencia en cuestión de segundos, lo cual para algunos puede resultar desorientador o atemorizante. A diferencia del LSD el DMT no tiene un componente de euforia, y el LSD es un alucinógeno más potente. Por otro lado, la duración de un viaje de DMT es mucho más corta pero sumamente intensa, si bien la experiencia puede durar literalmente unos cuantos minutos. Quienes han probado DMT con frecuencia reportan sensaciones de expansión mental sumamente emocionales y visiones vívidas y elaboradas difíciles de poner en palabras, además de comunicaciones con otros seres o experiencias de unidad cósmica, lo cual ha hecho a la dimetiltriptamina portadora del mote de "molécula espiritual".