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¿Qué ocurre cuando te dejas de quejar 1 mes? Este estudio lo averiguó

Salud

Por: Pijamasurf - 08/22/2016

Un notable proyecto exhorta a no quejarse durante 30 días y así dejar de vivir con resentimiento

Algunas sociedades toman la queja como si fuera un deporte nacional, pero sólo quejarse sin hacer algo al respecto no suele conducir a ningún lado. Está en la misma definición de la palabra "queja", que denota dolor, sufrimiento o algo quebrado: quejarse es predisponerse a sufrir. 

Habiendo notado esta característica negativa de la queja Thierry Blancpain y Pieter Pelgrims organizaron el proyecto Complaint Restraint, el cual llama a dejar de quejarse durante todo el mes de febrero --el más corto, para que sea más fácil. Este par de amigos suizos notó, como era de esperarse, que las personas que participaron en esta prueba reportaron ser más felices y vivir una vida más positiva.  

El proyecto empieza con el compromiso de la persona interesada en dejar de quejarse y una vez que comienza el mes, el sitio le envía una serie de recordatorios amigables no demasiado frecuentes. La idea es que durante este mes los participantes dejen de irritarse por las cosas que no pueden cambiar, "el bebé del vecino que llora, el fin de semana lluvioso". Es decir, acontecimientos que al atrapar nuestro foco solamente nos hacen perder energía y, de hecho --si somos muy quejumbrosos y no tenemos control de nuestra mente, incluso nos pueden llevar a la enfermedad, como ha teorizado el doctor David Kessler en su libro Capture. Blancpain señala que quejarse de esto no es muy inteligente, ya que si tenemos lo básico para la existencia no tenemos verdadera razón para quejarnos. En esto coinciden los budistas que hablan de "la preciosa existencia humana" y diversas filosofías que mencionan la importancia de tomar responsabilidad de la propia existencia. 

La convocatoria lleva haciéndose ya 3 años, incrementando su quorum cada año. La iniciativa, como publica El País en esta nota, ha generado una serie de insights no sólo sobre los beneficios de no quejarse por las cosas que no podemos cambiar sino también sobre una forma de lidiar con la mente y controlar las emociones. 

Este infográfico contrasta las cualidades de las personas que triunfan y las que no

Salud

Por: pijamasurf - 08/22/2016

Esta infografía es una buena pieza para autoconfrontarte y revisar tus actos y actitudes: ¿a qué grupo de estos dos perteneces?

El éxito, sobre todo en una sociedad que con frecuencia premia la antivirtud, es algo bastante rebatible. Y aquí parece pertinente recordar la frase de Krishnamurti que advierte: "No es signo de buena salud el estar bien adaptado a una sociedad profundamente enferma". Pero por otro lado es verdad que hay ciertas actitudes, conductas y hábitos que parecen a todas luces mucho más beneficiosos y nutritivos, para las personas que los procuran, que otros. 

Por eso este infográfico resulta interesante, pues a fin de cuentas contrasta, independientemente del calificativo de "aquellos que triunfan VS aquellos que no", aquellas prácticas que pueden aportar un bien significativo a nuestro camino y aquellas que, por el contrario, dificultarán que alcancemos eso que nosotros consideramos como un buen destino (y que, por cierto, seguramente varía de una a otra persona).

Así que sin insinuar que los cánones socioculturales que determinan el éxito nos parecen algo inspirador, en cambio te compartimos esta infografía con la intención de darte pistas para hacer un ejercicio de autoanálisis y considerar estos indicadores al momento no sólo de autodiagnosticar tu proceder sino de contemplar algunos ajustes puntuales en tu vida.

Personas "exitosas":

Son agradecidas, comprometidas, se hacen responsables de su destino, comparten información, dan crédito, mantienen un diario, leen a diario, se proponen metas, receptivos al cambio, indulgentes y están en continuo aprendizaje. 

Personas "no exitosas":

Son protagonistas y envidiosas, no se hacen cargo de sus errores, creen que saben todo, ven televisión a diario, desean el fracaso del otro, le temen al cambio, no tienen metas ni saben lo que quieren llegar a ser y con frecuencia hablan mal de otras personas.  

big