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Un 2 de octubre, Colombia no olvida y vota en contra de un acuerdo para finalizar un añejo conflicto armado; día también que se celebra el nacimiento de Gandhi, el gran pacifista

El 2 de octubre es un día que está lleno de resonancias históricas: el 2 de octubre de 1869, nació Mohandas K. Gandhi, el revolucionario pacifista indio que liberó a su país del colonialismo con un método de resistencia no violenta (ahimsa). Curiosamente, un maestro espiritual de la India, invitado por el presidente Santos ayudó a negociar el acuerdo de paz con las FARC utilizando expresamente el método de Gandhi. En el otro sentido, el 2 de octubre de 1968 se llevó a cabo la matanza en la "Plaza de las tres culturas", un acto de violencia con el cual el gobierno mexicano reprimió un movimiento estudiantil de protesta. Uno de sus líderes, el escritor Luis González de Alba, murió este 2 de octubre de 2016. La frase asociada con este movimiento en la conciencia popular es  "el dos de octubre no se olvida", la cual hace referencia a la impunidad que se vive en los países latinoamericanos, víctimas de la clase política. Estamos globalmente ante una jornada llena de contradictorias sincronicidades, de sangre y esperanza.

Luego de haber firmado un acuerdo para la paz hace unos días, el gobierno colombiano convocó a un plebiscito en el cual se esperaba que se refrendara esta esperanza de paz que daría fin a un conflicto armado de 50 años. Sin embargo, aparentemente el pueblo colombiano tampoco olvida. O al menos 50.2% de los que votaron (49.7% votaron sí), con un abstencionismo de más de 60%, lo cual deja dudas o vacíos sobre el verdadero parecer de este país. 

El presidente Juan Manuel Santos, quien ha hecho de la paz una de sus obsesiones de gobierno (se especula que codiciando un premio Nobel de la Paz), dijo ser el primero en reconocer los resultados, y aseguró que el cese al fuego bilateral seguirá en marcha. El líder de las FARC, Timochencko, recalcó que las FARC mantienen una voluntad de paz. 

En lo que algunos analistas consideran paradójico, los estados del interior fueron los que votaron en mayor medida "no" al acuerdo; predominando el "sí", entre los estados de la periferia, los que más experimentaron la guerrilla. 

Evidentemente los resultados polarizan a la sociedad en Colombia. Hay quienes consideran esto una oportunidad histórica desperdiciada y ven con tristeza lo sucedido, advirtiendo que la historia los recordará como aquellos que votaron en contra de la paz. Otros señalan que no se puede dar carpetazo y olvidar la violencia y que los crímenes de la guerrilla deben pagarse. Los acuerdos plantean que las FARC se incorporarían al acontecer político como un partido; sin embargo, existe un tenue mecanismo en el acuerdo con el cual se podrían juzgar a los responsables de los crímenes. Con las armas entregadas se construirían monumentos.  

La situación ciertamente es complicada y se encuentra sumamente polarizada, sin mucha claridad y definición (algo que es evidente con las cifras del plebiscito). Javier Lafuente en El País lo pone así "Colombia optaba este domingo por dar un salto al vacío o ser ejemplo para el planeta. Ganó la primera opción... Colombia se adentra, no obstante, en un limbo plagado de incertidumbre. Nadie sabe con exactitud qué va a ocurrir a partir de ahora".  Lafuente señala que la movilización del expresidente Uribe habría sido clave para el triunfo del "no". Tal vez de ese "salto al vacío" salga algo positivo, si la sociedad colombiana es capaz de articular una vía de salida, a falta de liderazgo político. Pero por ahora es un limbo, según el periodista de El País.

A la distancia y sin ser parte, uno se inclina por la paz y por dar un paso hacia adelante, aunque eso signifique olvidar, pensando en esa frase de Borges, "la única venganza es el olvido". O en aquella de Buda, "En este mundo, hasta la fecha, el odio nunca ha disipado el odio. Sólo el amor disipa el odio: ésta es la ley". O el mismo Gandhi: "ojo por ojo y el mundo se quedará ciego". ¿No acerca más a la libertad el perdón que el castigo? ¿Acaso no sanan más rápido las cosas cuando deja de aferrarse a la herida? Y, sin embargo, también uno trata de no juzgar a aquellas víctimas con heridas abiertas que desean algún tipo de justicia política, o aquellos que consideran que no se deben sentar las bases de un estado de impunidad y que simplemente no confían en las FARC y en el gobierno, objetando que el acuerdo en favor de la paz y la situación del país están siendo representados de manera engañosa por los medios y el poder político (y sugiriendo que un acuerdo así abriría la posibilidad de ser gobernados por criminales) (esto es algo que a la distancia es realmente muy difícil de juzgar). En este sentido, sólo queda esperar que aquellos colombianos que votaron "no", no hayan dicho realmente "no" a la paz, y no estén siendo nublados por sus emociones y resentimientos y sean capaces de encontrar un mejor camino a una paz digna que el zanjado hasta aquí, acaso encontrando la elusiva y deseada justicia sin caer en el estupor del deseo del castigo. Y es que, como dijo el Buda, el odio a los demás y el deseo de que sean castigados (no obstante que hayan cometido crímenes atroces), sólo puede generar más violencia y más sufrimiento.  

El Dalái Lama explica al Parlamento Europeo por qué no existe tal cosa como "un terrorista musulmán" (VIDEO)

Política

Por: Pijamasurf - 10/02/2016

Con gran lucidez, el Dalái Lama argumentó que los terroristas, por definición, no pueden ser religiosos.

Hace unos días, invitado por el Parlamento Europeo, el Dalái Lama habló sobre la necesidad de crear un diálogo interreligioso en el que se encuentren los puntos en común entre las diferentes religiones, pues las similitudes son mucho más esenciales que las diferencias.

Sobre el tema del llamado terrorismo musulmán que ha provocado un estado de alarma y xenofobia en Europa, el Dalái Lama señaló que en realidad el término "terrorista musulmán" o "terrorista budista" es erróneo, ya que la violencia contradice los principios de todas las grandes religiones. 

El Dalái Lama dijo que desde el evento del 9-11 ha defendido al islam, considerando injusto el tratamiento que se le ha dado a esta fe en la arena global. Por haber crecido en Lhasa, dijo, tuvo contacto con comunidades musulmanas y actualmente tiene contacto amigable con musulmanes en India, a los cuales describe como pacíficos y gentiles. 

La frase 'terrorista budista' o 'terrorista muslumán', está equivocada, cualquier persona que comete actos de violencia ya no es un auténtico musulmán o un auténtico budista. En las enseñanzas islámicas se dice que cuando alguien comete actos de violencia, ya no es un practicante auténtico.

Agregó que el significado de jihad no es golpear o agredir a otra persona, sino dominar las propias emociones, "combatir el odio y el enojo en uno mismo". Y señaló que él se sintió incómodo cuando vio una portada de la revista Time que decía "terroristas budistas", por lo cual entiende la sensación que tienen los musulmanes actualmente, y llamó a no generalizar con estos términos (esta parte del discurso empieza en el minuto 31:00 del video).

En el tono bromista que le caracteriza, el Dalái Lama comentó que cuando le preguntan el secreto de por qué se mantiene joven a sus 81 años de edad, no contesta, justamente porque es su secreto. Sin embargo, sí dijo que es importante para todo ser humano dominar su mente y evitar las emociones negativas, sugiriendo que la compasión es algo así como la fuente de la juventud y que la paz interna es el principio de la paz externa y de la paz mundial. Para lograr esto recomendó la meditación analítica. 

El Dalái Lama contó también sobre sus conversaciones con miembros de la fe cristiana, religión que difiere del budismo en la creencia de la existencia de un dios creador. Sin embargo, señaló, ambas religiones, "con diferentes conceptos, tienen el mismo propósito: brindar la convicción en el valor de la práctica de la compasión". Y contó sobre un reciente encuentro interreligioso en el que participó con un monje cristiano que había estado 5 años en retiro en una eremita. Al preguntarle cuál era su práctica, el monje le respondió que practicaba la compasión. Así que en las diferentes religiones se tiene la misma práctica, y en esto consiste la esencia de las religiones. Ya sea con un dios creador o sin un dios creador, la religión enseña fundamentalmente que todos los seres humanos son potencial de amor. Para eliminar las asperezas entre las diferentes religiones, el Dalái Lama recomendó simplemente conocer sobre las diferentes religiones y buscar los puntos en común, no las diferencias. 

China condenó esta participación del Dalái Lama en el Parlamento Europeo y amenazó con represalias.  

Anteriormente hemos sugerido que el mal llamado "terrorismo islámico" no es religioso, es político y de hecho fue creado en gran medida por los países occidentales que ahora lo padecen.