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Masas de destrucción dejadas por el paso del huracán Matthew, una de las tormentas más poderosas del tiempo reciente que ha dejado sobre todo a Haití en una condición trágica

El huracán Matthew es la tormenta más poderosa que se ha generado en el Atlántico en una década, dejando una gran estela de destrucción a su paso por el Caribe, principalmente en Cuba y en Haití, y en el sur de Estados Unidos, principalmente en Florida. Cientos de personas han muerto y Haití, un país asolado por grandes catástrofes en los últimos años, ha sufrido una enorme devastación.

En este enlace aparecen una serie de opciones para hacer donaciones a los afectados en Haití, a través de sitios que no son la Cruz Roja, una organización que ha sido acusada de malversar los fondos que fueron donados para ayudar a este país caribeño en una ocasión previa.

Algunas personas se preguntan si este tipo de fenómenos no son parte de la nueva dinámica catastrófica en la cual estamos enfrascados debido al cambio climático, algo que no se presentaba de manera tan dramática antes de la "era industrial". Daniel Pichbeck escribe:

Mi nuevo libro se pregunta "¿Qué tan pronto es ahora?" (How Soon is Now), porque lo admitamos o no, podemos sentir la verdad de las cosas: nuestra biósfera ha sido llevada a su límite y, reluctantemente, ha empezado a luchar de regreso. Lo peor es que, como una madre protegiendo a sus crías, hará lo todo lo que está en su poder para evitar esta amenaza. Esta es la amenaza que nosotros –la familia humana– ahora representa para la intrincada red de vida interdependiente que nos rodea, ya que estamos eliminando más de 10% de la biodiversidad de la Tierra cada 10 o 15 años. 

 

[Imágenes: Boston Globe]

 

Por qué los gatos se sienten atraídos por las personas a las que no les gustan los gatos

Ecosistemas

Por: Pijamasurf - 10/09/2016

Un enigma de seducción y manipulación... Y una serie de técnicas para conseguir la elusiva atención de los gatos

Los amantes de los gatos, para su desdén, han observado que estos fascinantes y elusivos felinos tienden a verse atraídos por las personas a las que no les gustan los gatos. La revista Slate resuelve este enigma deconstruyendo el comportamiento de los "cat haters" para que "nosotros, los amantes de los gatos podamos aprender una cosa o dos".

El artículo de Slate explica que cuando una persona a la que no le gustan los gatos está en una habitación con un gato, trata de evitar mirarlo a la vez que nota su ubicación en el espacio y cuando el gato se le acerca la persona lo acaricia pero sólo una vez, generalmente, luego se aleja y espera que el gato se retire. Esto, hacerse el difícil, paradójicamente suele hacer a una persona más atractiva para la mente de un gato.

De aquí se desprende una técnica de seducción gatuna, que es dejar que se acerque, ofrecer la mano, dejar que se frote contra tu mano y que te huela y luego quitarla; probablemente luego el gato frotará su cola contra tus piernas. 

Otra técnica, que puedes implementar después de esto es lo que llaman "caricia intermitente". Acaricias al gato de la cabeza a la cola, como si la cola midiera unos 10 o 15 centímetros más. Haces esto una vez y esto detonará en el gato la expectativa de que será acariciado otra vez. Pero tú no lo haces. Unos minutos después vuelves a hacerlo.

La última técnica es la siguiente. Espera a que el gato esté en la habitación frente a ti. Mira al gato suavemente hasta que te mire y en ese momento parpadea larga y lentamente. Debes hacer este movimiento de tal forma que el gato perciba que no es un parpadeo normal, pero tampoco como si fueras a quedarte dormido. Si el gato cree que eres su amigo, te regresará un parpadeo largo, lo cual es algo que saben hacer muy bien así que puedes tomar nota para el ritmo de tus siguientes parpadeos. La interpretación que hace el artículo es que para un predador como el gato esto significa que uno confía tanto en él que puede cerrar los ojos ante su presencia –una presencia que podría ser letal–. Esto, en el lenguaje sutil de los gatos, es una forma de manifestar el amor que se tiene.

Uno podrá decir, ¿para qué todos estos juegos manipuladores de seducción, por qué no simplemente el amor sincero y frontal? Y, sin embargo, nosotros también solemos ser como los gatos y nos atraen más las personas elusivas, que se muestran sólo un poco, que nos permiten conocer sólo una parte de su ser, que no se dejan poseer y que se reservan, como si fueran un tesoro misterioso. Quién sabe, quizás aprendimos esta forma de seducción de los gatos.