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¿Podemos vivir sin alma? La psicología y la neurociencia tienen una interesante respuesta al respecto

Ciencia

Por: pijamasurf - 10/18/2016

Para la psicología tener alma no es tan necesario ahora como en otros tiempos

En la antigüedad, grandes pensadores plantearon la división del hombre en cuerpo y alma. Platón creía que no aprendíamos cosas nuevas, sino que nuestras viejas almas recordaban lo que ya sabían antes de nacer. Los avances científicos en psicología y neurociencias ponen en entredicho estas teorías y llevan la cuestión a una pregunta fundamental: ¿existe realmente el alma?

La creencia popular es que sí, todos poseemos un alma. Algunos consideran que esta fuerza invisible que nos da movimiento y vida no tiene masa o peso ni se puede localizar en una parte específica del cuerpo; además, tiene la capacidad de sobrevivir a la muerte.

Al alma se le suelen atribuir pasiones y valores de su poseedor. Aunque es parte fundamental del pensamiento religioso, varios filósofos han argumentado a favor de su existencia sin ser necesariamente creyentes. Descartes creía que, a diferencia del cuerpo, el alma contenía nuestros pensamientos. Uno de sus principales argumentos era que el cerebro es físico, mortal y divisible, a diferencia del alma que es inmortal e indivisible y por lo tanto se trataba de cosas distintas.

En 1960, el premio Nobel Roger Sperry demostró a través de su análisis de pacientes con operaciones en el cuerpo calloso (que comunica ambos hemisferios del cerebro) que es posible dividir las funciones del cerebro. La operación controlaba la manifestación de episodios epilépticos y restringía o bloqueaba el intercambio de información perceptual, sensorial, motora y cognoscitiva entre ambas partes. Cada hemisferio podía aprender nuevas tareas sin ayuda del otro.

De acuerdo al argumento de Descartes, esto significaría que, después de todo, las características que se atribuyen al alma y radican en la mente o conciencia sí pueden dividirse. ¿Qué es el alma entonces? Si en el alma se encuentran las emociones, pensamientos, sensaciones y recuerdos, no hay necesidad de especular sobre su existencia. El cerebro es el lugar en que ocurren todas estas cosas.

Los psicólogos afirman que no necesitan asumir que las personas tienen alma para atenderlas. Los tratamientos contra adicciones y fobias funcionan sin tomar en cuenta la supuesta existencia del alma. Lo mismo cuenta para los tratamientos de enfermedades mentales a través de la psiquiatría y las neurociencias. A través de los tratamientos con fármacos se puede inducir y curar la depresión o la ansiedad. La química en nuestro cerebro controla nuestro ánimo a través de sustancias como la dopamina o la serotonina.

La actividad neuronal del cerebro es responsable de las discapacidades emocionales y cognitivas de los autistas. ¿No sería cruel y poco ético asumir que es culpa de sus hipotéticas almas?

Hipócrates señala que los pensamientos y juicios, la tristeza y la alegría, la risa y el llanto pasaban a través del cerebro, que con él percibimos al mundo y con él construimos nuestra idea de lo que es bueno o malo, justo o injusto. Platón afirma que en el alma radica la memoria, en cambio un golpe en la cabeza puede hacernos perder nuestros recuerdos.

Cualquier daño a nuestro cerebro durante un accidente, causado por demencia o malformaciones congénitas puede provocar severos daños a la personalidad. Si el alma es inmaterial, ¿por qué sus funciones se ven vulneradas por factores físicos? Parece que, contrario a las creencias religiosas y a las suposiciones populares, las ciencias encargadas de estudiar las funciones que se atribuyen tradicionalmente al alma necesitan cada vez menos de ésta.

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La "luna negra" es sólo la segunda luna nueva del mes (y en muchos lados ni siquiera)

Ciencia

Por: Pijamasurf - 10/18/2016

Hoy tendremos la segunda luna nueva del mes en América, en la mayor parte del mundo la llamada "luna negra" no ocurrirá este mes

Se ha generado mucha expectativa –entre lo que podemos llamar algo así como astronomía esotérica o astronomía new age– sobre la luna negra de este 30 de septiembre. El evento ha sido promovido como una especie de gemelo maligno de la famosa luna azul (la segunda luna llena de un mes), pero poco tiene de apocalíptico o funesto, al contrario. 

La luna negra no es más que la segunda luna nueva del mes calendárico, en este caso ocurrirá a las 7:11 pm de la Ciudad de México del 30 de septiembre, o a la 1:11 am del 1° de octubre, tiempo universal. Debido a que este fenómeno depende de un calendario como el gregoriano, el cual no tiene una estructura armónicamente ligada al ciclo de la naturaleza en su ordenamiento de los diferentes meses, este fenómeno de la luna negra es mayormente arbitrario y no tiene ninguna connotación sagrada para culturas tradicionales. Algunas versiones recientes de cultos paganos, como los Wicca, parece que celebran o guardan cierta conducta preventiva en estas "lunas negras", sin embargo, sería extender la liga pensar que existe una tradición profunda que celebra esta fecha. Dicho eso, las lunas nuevas en sí mismas son claramente momentos celebrados por culturas en todas partes del mundo y cada luna tiene cierta particularidad astrológica y también ligada a las diferentes etapas de un proceso de agricultura (la pasada luna fue la luna de la cosecha, por ejemplo).

National Geographic ha salido al quite, restándole importancia a esta fecha, ya que para la mayoría de la humanidad ni siquiera habrá luna negra: será una luna negra occidental. Además el evento no tiene ningún fenómeno que apreciarse en el cielo, evidentemente, ya que la luna es nueva. Sin embargo, esto puede ser lo interesante, y por lo cual se llama "negra". No hay luna pero está naciendo y empezando a crecer en la ilusión de su transformación en relación a la Tierra.

Es este "nacimiento" de la luna lo que históricamente ha vinculado este momento con la siembra, algo que diferentes agricultores a través de la historia han constatado. De manera natural, la luz de la luna significa energía para la Tierra y entonces el creciente culmina en la germinación del plenilunio. En otras palabras, este es el momento que la magia y la agricultura tradicionalmente han marcado para iniciar un ciclo prósperamente. Esto se ve potenciado por el hecho de que la luna nueva ocurre siempre en conjunción con el Sol (en este caso en Libra) lo cual es considerado un evento que aumenta o cataliza la energía de los dos astros. 

Para los que les irrita que se crea todo una procesión new age de anticipación sobre eventos como éste, hay que decirles que esperen en octubre una nueva fiebre de la luna negra, ya que algunos países asiáticos y Australia y Nueva Zelanda vivirán una luna negra verdaderamente espeluznante en la noche de halloween.