*

X
Casa autosuficiente en una isla turca forma el famoso símbolo del Ojo de Horus vista desde el cielo

Empotrada en la isla Playa Cleopatra en Turquía, esta casa diseñada por el arquitecto Luis Garrido es el sueño de todo amante de la simbología esotérica con inclinaciones ecoamigables.

El proyecto fue concluido en el 2011 y está construido con un domo central de multiniveles que funciona como la pupila del ojo. Paneles de vidrio permiten que la casa sea completamente iluminada, muy apropiadamente, ya que Horus es una divinidad solar, que además está vinculada a la protección y a la salud.

La casa está hecha conforme a los lineamientos de la arquitectura sustentable, optimizando materiales, con energía renovable y minimizando emisiones.

Sin duda, la casa sería el lugar ideal para una fiesta de disfraces Illuminati.

 

 

 

 

Te podría interesar:
Un arrobador vistazo a la intimidad de uno de los escenarios más hermosos a los que tenemos acceso, el bosque.

There is pleasure in the pathless woods.

– Lord Byron

Tal vez, cuando nadie lo observa, el bosque revela cosas tan hermosas que nuestra imaginación aún no alcanza a asir. Pocos espacios remiten con mayor fidelidad al término "santuario" que estos lugares, vigilados por árboles y adornados con ecosistemas seriados, que encabezan musgos, helechos, líquenes y fantasmas. 

Este video documentado por el micólogo Paul Stamets, por cierto un tipo bastante inspirador, nos ofrece un vistazo a la intimidad del bosque. Esquivando el ritmo ordinario del tiempo, gracias a la instalación de cámaras que filmaron de manera ininterrumpida cientos de horas, este timelapse nos revela un fenómeno inédito para la mayoría: el nacimiento y crecimiento de distintas especies de hongos y otras plantas.

El material es parte de un largo y paciente estudio de Stamets, abocado a descubrir y entender el papel de los hongos dentro del bosque, su relación con los árboles, la tierra y el resto de los habitantes. Pero más allá del valor científico de este ejercicio, que sin duda será bastante rico, lo que esta vez nos lleva a compartirlo es la prístina belleza de lo que ocurre ahí adentro, en el bosque: la temporalidad biológica, húmeda, que jadea en silencio y presume un ritmo perfecto. 

El bosque guarda secretos, y quizá los suyos sean los más preciosos de todos.

Twitter del autor: @ParadoxeParadis