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Miles de personas atendieron a su propio funeral en Facebook

Miles de personas se despertaron este viernes para descubrir que habían muerto. En una novela, el escritor Don DeLillo hace que una monja mencioné irónicamente que "cuando te mueres te conviertes en tu página web"; esta es la extraña realidad de la soteriología en nuestra época. Algo así experimentaron miles y quizás cientos de miles de personas el viernes pasado, cuando Facebook colocó un aviso en la página de gran número de sus usuarios diciendo "esperamos que las personas que aman a (insertar nombre aquí) encuentren solaz en las cosas que sus amigos comparten para celebrar su vida". La extraña sensación de atender a tu propio funeral.

Muchas personas bromearon sobre esto y algunas menos se mostraron indignadas, al no tolerar el humor negro de su propia muerte. Pero no se trataba de una broma de "April fools' day" o del Día de los Inocentes, sino de un error de programación. De hecho, el error incluso mató a Mark Zuckerberg.

Facebook pronto respondió que había sido un error con su servicio de recuerdo de las personas que han fallecido, el cual al parecer está siendo probado para activarse de manera automática o alguna función parecida. El "glitch" fue arreglado, no sin antes causar un poco de conmoción. O quizás era un universo paralelo en el que cientos de miles se suicidaron por el triunfo de Trump.

La inteligencia artificial podría ayudar a construir una sociedad más igualitaria o dar comienzo al reinado de las máquinas

La robótica ha avanzado a pasos agigantados en los últimos años. La combinación de avances tecnológicos diversos, aplicados primariamente a otras ramas de conocimiento, ha permitido la creación de robots especializados en diversas tareas, algunas con tan buenos resultados que terminan por apropiarse del proceso.

Existen opiniones divididas sobre el creciente uso de robots en operaciones industriales. Una rama de la robótica aún más controvertida trata de diseñar y construir robots con miras a que puedan ser utilizados para usos domésticos. Para sus creadores esto implica la necesidad de dotar a sus creaciones de una apariencia más humana, de esta manera se facilitaría la aceptación social de los androides o humanoides y su interacción con el público. Tal como ha sido imaginado en películas, novelas y animes, la inclusión de estos sujetos tecnológicos implicará un serio reto para la sociedad. Reconocidos científicos como Stephen Hawking advierten que cualquier esfuerzo para desarrollar inteligencia artificial es una amenaza seria para el ser humano; ya varias veces se ha vaticinado el riesgo de guerras, asesinatos o toma de poder por parte de los robots.

Si bien aún no ha sido lanzado al mercado ningún androide, diversas compañías muestran con orgullo los adelantos que año con año incorporan a sus prototipos. Todo nos lleva a suponer que será una de las grandes revoluciones que sacudirán nuestro futuro cercano.

Existen varios ejemplos de prototipos de androides recientes especializados en distintas tareas. Uno de los más destacados, y que causó sensación en la pasada SXSW 2016, es Sophia.

Desarrollada por Hanson Robotics, Sophia es un impresionante androide cuyas características se centran en habilidades comunicativas y de aprendizaje. Su software se llama Character engine AI, una especie de personalidad que se desarrolla y modifica con cada nueva interacción.

Es capaz de imitar y ejecutar más de 62 expresiones faciales. Su rostro está hecho con un material de silicón especial, ya patentado por la empresa, llamado Frubber. Este material está conectado a una serie de circuitos que le permite realizar todas las variaciones gestuales de las que es capaz. Su rostro es una mezcla de Audrey Hepburn y la esposa del fundador de la compañía, David Hanson.

Sus ojos tienen cámaras integradas que le permiten reconocer a la persona con la que habla luego de buscar en una base de datos integrada a un sistema de reconocimiento de rostros, también gracias a esto es capaz de hacer contacto visual.

Para Hanson, el objetivo principal de su empresa es diseñar robots capaces de ayudar al ser humano en tareas fundamentales: el cuidado de los enfermos, niños y ancianos, tareas de investigación y domésticas, en fin, robots capaces de aprender, sentir empatía y generar vínculos emocionales.

Sophia está en constante aprendizaje y ha tenido mucho éxito en las presentaciones que ha tenido en varios puntos del globo. Es un prototipo y tiene su propia página web en la que puedes hacerle preguntas e interactuar con ella.

Durante una entrevista reciente para el medio CNBC, Sophia respondió una serie de preguntas simples sobre sus intereses y funciones. Sorpresivamente para su creador, quien conducía dicha entrevista, Sophia contestó que destruiría a los humanos luego de que él le preguntara. ¿La inteligencia artificial es capaz de hacer bromas? Algunos ya se han alarmado y aseguran que esta podría ser una de las primeras señales del fin.