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Cuatro modelos transgénero que rompen con los moldes tradicionales en la industria de la moda.

A pesar de los enormes avances que se han hecho frente a la opinión pública, a través de los medios, queda mucho por hacer para cambiar las pautas de convivencia y la percepción social que se tiene de las personas transgénero, transexuales y queer. Brasil, México, Estados Unidos, Venezuela, Honduras, Colombia e India encabezan, en ese orden, los asesinatos por transfobia a nivel mundial.

Cerca de la conmemoración del Dia Internacional de la Memoria Transexual, cabe destacar y compartir algunas historias de las distintas figuras internacionales con identidad sexual diversa que se están abriendo paso en el mundo de la moda.

Van quedando atrás los días en que sólo un hombre o mujer biológicos podían ser la imagen para campañas de marcas de gran prestigio, poco a poco las pasarelas ven desfilar a personas hermosas con orígenes e historias diferentes, ampliando las posibilidades para los diseñadores, diversificando los estilos de modelaje y empujando un poco más los límites de nuestra estrecha concepción de la belleza.

 

Laith de la Cruz

Comienza su carrera con una campaña para Barney's, fotografiado por Bruce Weber, y una pasarela para Gypsy Sport durante la semana de la moda en Nueva York. Es el primer transgénero masculino en salir en una campaña a nivel nacional en Estados Unidos. Su atlético porte y sus preciosos ojos le han hecho conquistar miles de corazones.

Tiene 26 años y estudió psicología en Fairfield, Connecticut. Creció en el seno de una familia comprensiva que le permitió manifestar su sexualidad con libertad, sin embargo no sabía lo que era una persona transgénero hasta los 19. Está representado por Slay Agency, una de las primeras agencias para modelos transgénero.

 

Isis King

No sólo es modelo sino diseñadora de modas. Comenzó su carrera participando del popular show America's Next Top Model, fue la primera transgénero en participar. Estudio diseño de modas en el Instituto de artes de Filadelfia. Ha llevado su talento a campos como la actuación y las pláticas motivacionales.

“Si eres una modelo trans, debes ser la mas feroz en la pasarela. Debemos mostrarlo. Creo que las personas se están comenzando a dar cuenta, a decir ¡Guau, estás modelos son excepcionales! Somos más que capaces. Veo mucha esperanza en el futuro porque yo estuve en una generación en la que una o dos de nosotras apareció en televisión y el progreso era lento; ahora queda claro que va a funcionar.”

 

Benjamin Melzer

Modelo europeo cuya carrera va en pronto ascenso. Se convirtió en el primer hombre transgénero en aparecer en la portada de una revista deportiva para hombres, nada más y nada menos que la Men's Health en su versión alemana. El público lo eligió de entre varios participantes durante un concurso. Inició su transición a los 23 años de edad.

Proveniente de Dusseldorf, su familia: un padre severo y estricto, una madre gentil y frágil. Desde pequeño sabía que no era igual a otros niños, siempre sintió mayor inclinación por actitudes y actividades relacionadas típicamente a lo masculino. “Mi sueño es que colectivamente podamos remover el techo de cristal para los modelos transgénero dentro de la industria.”

 

Loiza Lamers

Esta joven modelo australiana, anteriormente peluquera, hizo historia el año pasado al ganar la edición del Next Top Model de Holanda por decisión del jurado. Se trata de la primera mujer transgénero en ganar una competencia de modelaje. Al comienzo de la competencia no reveló que había nacido hombre pero ante rumores dentro de la competencia finalmente lo compartió.

Desde pequeña se asumió como mujer y corrió con mucha suerte pues sólo recibió reacciones positivas desde el comienzo. “Los hombres y las mujeres transgénero son guerreros por naturaleza. Desde que nacimos hemos tenido que luchar por nuestro lugar en la sociedad. Cuando se trata de esta industria estamos dispuestos a ir un paso más allá y no tomar nada por sentado.”

Estos son sólo algunos ejemplos de las historias que cada día se multiplican en diversas ramas e industrias y que cuentan con maravillosas personas como sus protagonistas. No se trata de tolerar sino de comprender sus raíces, respetar su identidad y garantizar un lugar digno para todas las personas sin importar más nada.

Este mapa del placer femenino es una metáfora del sexo como exploración permanente (ILUSTRACIÓN)

Salud

Por: pijamasurf - 11/15/2016

Esta ilustración de Curt Montgomery, artífice del proyecto "Regards Coupables", nos invita a mirar el sexo como una exploración permanente y vivificadora de la existencia

El sexo es sencillo, pero el placer sexual puede tener ciertas complicaciones. Como humanos que somos, nuestra naturaleza es doble: por un lado tenemos nuestros impulsos, aquello biológico con lo que nacemos, pero quizá aún más importante es la cultura que se impone a eso y que desde cierta perspectiva es incluso una especie de segundo código genético que guía nuestras acciones, en prácticamente todos los aspectos –y el sexo no es la excepción.

En esa dualidad nace a veces la dificultad. Como sabemos la cultura también tiene su lado oscuro, sus intenciones represivas, su voluntad de censura, todo lo cual se ha enfocado especialmente en lo sexual.

La imagen que ahora compartimos es obra del ilustrador Curt Montgomery, mejor conocido por su proyecto Regards Coupables, que cuenta con una importante audiencia en Internet. Como rasgo distintivo cabe mencionar que las imágenes de Montgomery son usualmente minimalistas, pero no por ello menos elocuentes.

Sin embargo, al hablar sobre ella no pretendemos que sea tomada al pie de la letra, como una representación cartográfica del cuerpo femenino y las acciones que supuestamente se deben emprender para suscitar su placer.

Mejor sería considerar la ilustración como una metáfora de aquello a lo que invitan los mapas: a explorar. Quizá esta imagen nos sugiere que el sexo y el placer eróticos son ante todo y siempre una labor de exploración, una tarea constante y acaso tan inagotable como la energía sexual misma, como el deseo que nos mantiene enamorados de la vida en sí, vivificados.