*

X

Superluna del 14 de noviembre, la más grande en 70 años

Ciencia

Por: Pijamasurf - 11/02/2016

La luna más grande en 70 años podrá observarse este lunes 14 de noviembre

Desde hace unos pocos años se ha empezado a popularizar el concepto de superluna, una manera atractiva de describir a las lunas llenas que aparenten ser más grandes durante el año. Y este 14 de noviembre del 2016 tendremos la más grande en los últimos 70 años y la más grande hasta el 2034, así que debe de ser un buen espectáculo. La luna llena, en la constelación de Tauro, podrá verse hasta 14% más grande y 30% más brillante.

La variación aparente del tamaño de la Luna se debe a su órbita elíptica, la cual hace que uno de sus lados --llamado perigeo-- se acerque más que su otro lado --llamado apogeo. La luna llena ocurre cuando la Luna aparenta estar en oposición al Sol. 

Las superlunas en realidad no son nada raras, una ocurrió el pasado 16 de octubre y otra más sucederá el siguiente 14 de diciembre. Lo notable de esta ocasión es que la luna llena ocurre tan sólo 2 horas después del perigeo, convirtiéndola en una notable fiesta para el deleite visual astronómico. 

El enorme tamaño de las superlunas puede ser incluso magnificado cuando se observan cerca del horizonte, lo que crea una ilusión óptica de mayor tamaño.

Esperemos que este 14 de noviembre se pueda gozar de un cielo despejado en las diferentes ciudades del mundo para poder observar a la Luna, siempre la más bella.

¿Podemos vivir sin alma? La psicología y la neurociencia tienen una interesante respuesta al respecto

Ciencia

Por: pijamasurf - 11/02/2016

Para la psicología tener alma no es tan necesario ahora como en otros tiempos

En la antigüedad, grandes pensadores plantearon la división del hombre en cuerpo y alma. Platón creía que no aprendíamos cosas nuevas, sino que nuestras viejas almas recordaban lo que ya sabían antes de nacer. Los avances científicos en psicología y neurociencias ponen en entredicho estas teorías y llevan la cuestión a una pregunta fundamental: ¿existe realmente el alma?

La creencia popular es que sí, todos poseemos un alma. Algunos consideran que esta fuerza invisible que nos da movimiento y vida no tiene masa o peso ni se puede localizar en una parte específica del cuerpo; además, tiene la capacidad de sobrevivir a la muerte.

Al alma se le suelen atribuir pasiones y valores de su poseedor. Aunque es parte fundamental del pensamiento religioso, varios filósofos han argumentado a favor de su existencia sin ser necesariamente creyentes. Descartes creía que, a diferencia del cuerpo, el alma contenía nuestros pensamientos. Uno de sus principales argumentos era que el cerebro es físico, mortal y divisible, a diferencia del alma que es inmortal e indivisible y por lo tanto se trataba de cosas distintas.

En 1960, el premio Nobel Roger Sperry demostró a través de su análisis de pacientes con operaciones en el cuerpo calloso (que comunica ambos hemisferios del cerebro) que es posible dividir las funciones del cerebro. La operación controlaba la manifestación de episodios epilépticos y restringía o bloqueaba el intercambio de información perceptual, sensorial, motora y cognoscitiva entre ambas partes. Cada hemisferio podía aprender nuevas tareas sin ayuda del otro.

De acuerdo al argumento de Descartes, esto significaría que, después de todo, las características que se atribuyen al alma y radican en la mente o conciencia sí pueden dividirse. ¿Qué es el alma entonces? Si en el alma se encuentran las emociones, pensamientos, sensaciones y recuerdos, no hay necesidad de especular sobre su existencia. El cerebro es el lugar en que ocurren todas estas cosas.

Los psicólogos afirman que no necesitan asumir que las personas tienen alma para atenderlas. Los tratamientos contra adicciones y fobias funcionan sin tomar en cuenta la supuesta existencia del alma. Lo mismo cuenta para los tratamientos de enfermedades mentales a través de la psiquiatría y las neurociencias. A través de los tratamientos con fármacos se puede inducir y curar la depresión o la ansiedad. La química en nuestro cerebro controla nuestro ánimo a través de sustancias como la dopamina o la serotonina.

La actividad neuronal del cerebro es responsable de las discapacidades emocionales y cognitivas de los autistas. ¿No sería cruel y poco ético asumir que es culpa de sus hipotéticas almas?

Hipócrates señala que los pensamientos y juicios, la tristeza y la alegría, la risa y el llanto pasaban a través del cerebro, que con él percibimos al mundo y con él construimos nuestra idea de lo que es bueno o malo, justo o injusto. Platón afirma que en el alma radica la memoria, en cambio un golpe en la cabeza puede hacernos perder nuestros recuerdos.

Cualquier daño a nuestro cerebro durante un accidente, causado por demencia o malformaciones congénitas puede provocar severos daños a la personalidad. Si el alma es inmaterial, ¿por qué sus funciones se ven vulneradas por factores físicos? Parece que, contrario a las creencias religiosas y a las suposiciones populares, las ciencias encargadas de estudiar las funciones que se atribuyen tradicionalmente al alma necesitan cada vez menos de ésta.