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Esta maravillosa especie, una de las de mayor tamaño en el reino de los insectos, nos revela algunos de sus más íntimos secretos.

A lo largo y ancho de Nueva Zelanda vive una criatura muy parecida a los grillos conocida como weta. Estos insectos pueden parecer atemorizantes al principio pero, si se les ve bien, son criaturas hermosas y fascinantes.

Son una especie muy antigua, pues se calcula que la edad de estos insectos es de 180 a 190 millones de años, es decir, sobrevivieron a varios períodos geológicos y a la extinción de los dinosaurios.

Se han encontrado más de 70 especies, la más grande, el Weta gigante, puede llegar a tener el mismo tamaño de una palma, mientras que los más chicos miden 5cm. Habitan en el suelo, los árboles, las cuevas, los pastizales y los arbustos.

No poseen alas pero cuentan con mandíbulas para triturar su comida. Sus funciones dentro de la cadena alimenticia son similares a las de los ratones; suelen esconderse en el día y salir por las noches para alimentarse de vegetación, deshechos y otros insectos enfermos o muertos.

Su clasificación es difícil; se han encontrado pocos especímenes de algunas variantes. Actualmente están amenazados por la reducción y modificación de su hábitat natural y la introducción de animales ajenos al entorno (como ratas, gatos o erizos).

Al sentirse amenazados, los machos son especialmente agresivos y usualmente levantan sus patas posteriores cubiertas de espinas. Los weta machos cuidan de un número de hembras que esconden sus huevos entre la vegetación. 

Son capaces de invernar mediante la criptobiosis, es decir, se llevan a un estado de suspensión animada en el que desaparecen sus signos vitales y conservan intactas sus células congeladas para despertar en primavera. Sin duda son uno de los insectos más interesantes de Oceanía. En el siguiente video puedes ver un poco más del weta:

Miles de esferas de hielo aparecen misteriosamente en la costa de Siberia (FOTOS)

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 11/28/2016

Las gélidas costas siberianas se vieron invadidas por miles de esferas de nieve que súbitamente cubrieron las playas

Siberia es sin duda uno de los lugares más inhóspitos y a la vez más hermosos del planeta. Tierra de chamanes y soledad, ubicada en el extremo norte a la altura de Rusia, aquí las fuerzas naturales están lejos de haberse domesticado y los pocos pobladores se adaptan por completo a las pautas que marca el clima. 

Entre los múltiples misterios que arropa Siberia, ya podemos incluir un extraño fenómeno registrado desde hace 1 mes. Se trata de la masiva formación de esferas de nieve en las costas siberianas. Algunas de éstas miden hasta 1m de diámetro y conforme se acerca el invierno van aumentando su tamaño. Por ahora una porción de casi 20km de costa, cerca del poblado de Nyda, se ha tapizado de estas esferas.

Aún no está del todo claro a qué se debe la formación de estas por cierto hermosas piezas, pero se sabe que algo tienen que ver con que Siberia está cerca de alcanzar su récord histórico de bajas temperaturas y al parecer el oleaje es el encargado de aumentar el tamaño de las esferas –cuando rompe la ola y alcanza la esfera la hace rodar hacia atrás y luego hacia delante, provocando una mayor acumulación de nieve en torno a su centro.

Diversos especialistas han alertado sobre que estas esferas sugieren, entre otras cosas (incluidos enigmas), la posibilidad de que un violento invierno azote a las latitudes más bajas, entre ellas Estados Unidos. 

En todo caso, por ahora no queda algo mejor que hacer con ellas que contemplar el espectáculo que protagonizan y disfrutarlo.

 

 

 

 

Giant snow balls in Nyda, Russia. Photo posted Nov. 3, 2016.

 

 

A resident of Nyda, a Russian village on the Yamal Peninsula above the Arctic Circle, sits in a field of naturally formed snowballs, in a photo posted Nov. 3, 2016.