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El poder de los sentimientos compartidos y cómo se contagian

Ciencia

Por: pijamasurf - 12/22/2016

Las neuronas espejo guardan el secreto de nuestra evolución emocional.

El ser humano es un animal social y su vida cobra significado en sus relaciones; somos con los otros, deseamos comunicarnos y conectar profundamente. Las cosas son más dulces cuando las experimentamos en compañía y cuándo sabemos que podrán ser apreciadas por los demás. Esto es parte incluso de nuestra biología.

Hay una lógica muy natural en que los sentimientos y experiencias compartidas sean mucho más poderosas. El otro, la perspectiva que se conoce como la tercera persona que valida la experiencia en la ciencia, confiere realidad a las cosas —lo que experimento solo, siempre puede ser una alucinación, un sueño. Asimismo, al transmitir un sentimiento a otro, éste se potencia, hace eco, resuena y se convierte en algo más grande. Cobra sentido y se expande y, al hacerlo, nos genera un sentimiento de pertenencia. Hay algo sumamente humano en compartir, en extendernos y derramarnos en el otro: así construimos nuestra conciencia y nuestra felicidad, en un espejo humano.

Biológicamente estamos cableados para hacer eco de las sensaciones, emociones y las actitudes de los demás. Y no sólo los seres humanos. Hace algunos años, científicos descubrieron que un mono activaba la misma zona de su cerebro cuando veía que alguien se comía unos cacahuates que cuando él mismo comía un cacahuate.  Esto sugiere que evolutivamente estamos configurados para imitar y también para empatizar.

Uno de los grandes expertos en las neuronas espejo, el biólogo V.S. Ramachandram, lo explica:

Si me inyecto anestesia en el brazo para que no tenga ninguna sensación y luego te veo a ti siendo tocado, literalmente lo siento en mi brazo. En otras palabras, hemos disuelto la barrera entre tú y otro ser humano. Por eso les llamo neuronas Gandhi o neuronas empatía. Y esto no en un sentido abstracto metafórico: todo lo que te separa de otra persona es tu piel, remueve la piel y experimentarás el tacto de esa persona en tu mente. Has disuelto la barrera entre tú y otras persona.

Un experimento hace unos años mostró que una persona puede sentir alivio de un dolor crónico con sólo mirar la foto de una persona querida. Las imágenes, en tanto a que captan la figura humana con toda su significación, pueden usarse también para activar una especie de efecto placebo mediado por la sugestión de la empatía. Sentimos la compañía del otro como si estuviera ahí, y eso puede ser una buena medicina.

En general, los sentimientos se contagian cuando ponemos atención a los demás, cuando nos abrimos a sentir, sin colocar una barrera de identidad. La pura sensación es siempre una resonancia, un campo abierto de empatía y conexión transpersonal.

Una forma de establecer esta comunicación empática con personas con las que no podemos estar  cerca en estas fechas es utilizando la telecomunicación, hablar con ellas o enviarles mensajes. Para ello UNEFON tiene una promoción  que ofrece la posibilidad ganar hasta el doble de tiempo aire durante todo 1 año. Conoce más en este enlace.

Científicos confirman similitudes estructurales entre células humanas y estrellas de neutrones

Ciencia

Por: Pijamasurf - 12/22/2016

Asombrosamente, nuestras células comparten una misma estructura formal que las estrellas de neutrones

Científicos han hallado sorprendentes similitudes formales en la composición de la materia celular biológica y en las etapas de formación de la materia de una estrella. La investigación será publicada próximamente en el journal Physical Review C.

Primero el físico Greg Huber encontró estas formas --hélices que se conectan a igual distancia con espacios laminados-- en un organelo celular llamado retículo endoplásmico. Las estructuras evocan una serie de espacios de estacionamiento mutlinivel, en la poco poética descripción que hacen los físicos.

Este tipo de rampas celulares parecían ser únicas a la materia suave del interior de las células pero más tarde Huber, utilizando modelos computacionales, halló que el físico Charles Horowitz había encontrado las mismas formas en estrellas de neutrones. En el caso de las estrellas de neutrones estas formas son llamadas "pasta nuclear", ya que incluyen formas tubulares (estilo espagueti) y otras formas laminadas paralelas (lasaña) conectadas por especie de hélices que semejan rampas Terasaki. Esto que sin duda es lenguaje sumamente técnico parece evocar algo que es enormemente poético e intuitivo: después de todo, somos polvo de estrellas. 

"Ellos ven una variedad de formas que nosotros vemos en las células. Vemos una red tubular de láminas paralelas. Vemos estas laminas conectadas entre sí por una serie de defectos topológicos que llamamos rampas Terasaski. Así que los paralelos son bastante profundos", dijo Huber; y también:

En el caso de las estrellas de neutrones, la fuerza nuclear fuerte y la fuerza electromagnética crean lo que es fundamentalmente un problema de mecánica cuántica. En el interior de las células, las fuerzas que mantienen unidas las membranas son fundamentalmente entrópicas y tienen que ver con minimizar la energía libre del sistema. 

Horowitz, por su parte, señala que "ver formas tan similares en sistemas tan diferentes sugiere que la energía de un sistema puede depender de su forma de una manera universal muy simple".

Algunos científicos han comentado que los paralelos entre las fases de la materia en estrellas de neutrones y en sistemas biológicos son sorprendentes y deben seguirse investigando. 

Curiosamente el biólogo Fritz-Albert Popp, hace algunos años, había notado que las células humanas emiten biofotones y que al morir estas células emiten una cantidad superior de luz, comparándolas con las estrellas supernovas.