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El poder oculto de la mirada nos impide sostener conversaciones

Ciencia

Por: PijamaSurf - 12/21/2016

Estudio coreano revela posible respuesta sobre por qué nos es tan difícil sostener la mirada mientras hablamos

Cuando sostienes una conversación con alguien ¿evitas mirar sus ojos fijamente? Esto podría no tratarse de una cuestión de respeto o buenos modales sino de una reacción natural del cerebro. Un nuevo estudio científico buscó explorar por qué tenemos problemas para mantener contacto visual al platicar.

Científicos de la Universidad de Kioto estudiaron la relación entre los estímulos visuales y la capacidad para hilar un discurso coherente. Para ello, pusieron a 26 voluntarios a jugar con asociaciones de palabras mientras miraban fijamente caras generadas por computadora.

Resultó difícil, para la mayoría de los participantes, concentrarse en generar vínculos congruentes entre palabras mientras cruzaban miradas. Los investigadores declaran que “aunque el contacto visual y el procesamiento verbal parecen independientes, la gente frecuentemente evita mirar a los ojos de su interlocutor durante las conversaciones. […] Esto sugiere que existe una interferencia entre ambos procesos”.

Durante la prueba se compararon los resultados del juego con cada uno de los participantes. En una primera ronda se probaba su capacidad lingüística mientras la pantalla mostraba caras haciendo contacto visual. En una segunda ronda las caras se mostraban mirando a un lado.

Se pedia que asociaran sustantivos a verbos. Con los más frecuentes o simples la diferencia era mínima para ambas rondas. En cambio, durante la primera ronda, mientras más compleja era la palabra, más trabajo pasaban los voluntarios para vincularla. De aquí que se infiera que ambas tareas pueden estar asociadas o utilizar áreas cerebrales similares, pues los resultados sugieren que el cerebro sufre una sobrecarga cognitiva al intentar realizar las dos tareas a la vez.

Aunque la muestra es muy pequeña, esta hipótesis es de gran interés pues apunta, como muchos piensan, a que el cerebro pasa por un proceso especialmente peculiar cuando nuestros ojos se encuentran con los de otros.

Mezclar alcohol y cafeína puede modificar tu cerebro (y predisponerte al uso de cocaína)

Ciencia

Por: - 12/21/2016

Ingerir frecuentemente alcohol mezclado con cafeína, como en cocteles y bebidas energetizantes, puede producir cambios muy peligrosos en los cerebros adolescentes

Durante la adolescencia a menudo hacemos cosas impertinentes sin pensar en las consecuencias para nuestra salud a largo plazo. Un estudio de la Universidad Purdue ha llamado la atención sobre la manera en que mezclar bebidas alcohólicas con cafeína puede tener efectos duraderos en el desarrollo neuronal de los jóvenes, incluso haciéndolos más susceptibles de engancharse en drogas fuertes, como la cocaína. Esta mezcla es hasta cierto punto común como estimulante y como coctel recreativo, cuando combinamos bebidas como whisky o vodka con bebidas energetizantes altas en cafeína.

Según Richard van Rijn, profesor de química medicinal y farmacología molecular en la mencionada universidad, parece ser que mezclar alcohol y café (o bebidas energizantes con alto grado de cafeína) puede afectar a los adolescentes “provocando cambios en su comportamiento así como en la neuroquímica de sus cerebros.”

El problema no es tanto el consumo de cafeína o alcohol en sí mismos, sino la mezcla. En un estudio se les administró alcohol con cafeína a ratones adolescentes, lo que aumentó su actividad, incluso aún más que si les hubiera dado cocaína. Un efecto secundario de esto es que cuando el cerebro madura, los centros de recompensa se encuentran sobreestimulados, por lo que si consumen cocaína, requieren dosis más altas para sentir los efectos, lo que puede desencadenar una fuerte adicción.

"Los ratones que habían sido expuestos al alcohol y la cafeína quedaron un tanto insensibles a los efectos de recompensa de la cocaína en la adultez.” Y es que después de ese coctel durante la adolescencia, los ratones “no encontraban placentera la cocaína. A menudo debían usar más cocaína para obtener el mismo efecto.

El estudio fue elaborado para investigar los efectos de sustancias psicoestimulatorias en los cerebros adolescentes, tanto legales como ilegales, al igual que medicamentos de prescripción, como el Ritalin. 

El estudio también comprobó que la sacarina (un endulzante artificial) producía efectos parecidos que la mezcla alcohol + cafeína, modificando la estructura química del cerebro. La conclusión es que en los ratones, “sus cerebros han cambiado de tal modo que tienen mayores probabilidades de abusar de sustancias naturales o placenteras de adultos.”