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Estas fotografías dan cuenta de los diversos encuentros entre Castro y figuras clave de la política, el arte y el deporte

Opiniones van y vienen para valorar a Fidel Alejandro Castro Ruz, conocido simple y llanamente como Fidel Castro. Un hombre polémico a quien se ve lo mismo como tirano que como salvador, como villano que como héroe; algunos lo ven como un ególatra dictador, mentiroso y controlador, otros lo ven como un desinteresado líder, valeroso y audaz.

Lo cierto es que no se puede pasar por alto la trascendencia política de su figura. Luego de dirigir la Revolución Cubana y resistir por décadas, junto y gracias al pueblo cubano, el antagonismo de Estados Unidos, el embargo económico a la isla y los más de 600 intentos de asesinato en su contra, Fidel finalmente dejó este mundo.

En esta colección de fotos observaremos algunos lazos y encuentros que tuvo con personajes internacionales durante su mandato:

 

Estudiante de derecho en la Universidad de La Habana.

 

 

En México, luego de un primer intento de golpe contra F. Batista.

 

 

Durante su segundo y fructífero intento por derrocar al régimen.

 

 

 

 

Marchando por las calles de Cuba junto a Camilo Cienfuegos y Ernesto "Che" Guevara.

 

 

Celebrando la victoria: Patria o Muerte.

 

 

Un descanso en el club de golf.

 

 

Fidel era gran apasionado del deporte.

 

 

En serio, le gustaba mucho. En especial el béisbol.

 

 

 Fidel junto a Lázaro Cárdenas, expresidente de México.

 

 

 

Junto a Nikita Kruschev, dirigente de Rusia, luego de los pactos generados después de la llamada crisis de los misiles.

 

 

Junto a Malcom X, figura emblemática de la lucha por los derechos de los afroamericanos.

 

 

Para 1965 el Che abandonaría la isla en busca de más aventuras.

 

 

Hemingway y Castro platican luego de una competencia de pesca.

 

 

No tan alegre, junto a Sukarno, primer presidente de Indonesia.

 

 

Paseando en lancha junto a Jean-Paul Sartre y Simone de Beauvoir.

 

 

Gabriel García Márquez y Fidel durante un paseo.

 

 

Muhammad Ali enseñándole algunos movimientos.

 

 

 

Encuentro poco grato con Richard Nixon, único presidente en la historia de EEUU que renunció a su cargo.

 

 

Hombro a hombro con el presidente chileno Salvador Allende.

 

 

Junto a los representantes de la nueva trova cubana, de izquierda a derecha: Pablo Milanés, Vicente Feliú y Silvio Rodríguez.

 

 

Junto a Mijaíl Gorbachov antes de la disolución de la URSS.

 

 

Recibiendo la bendición de Juan Pablo II.

 

 

 

Junto a un Nelson Mandela libre luego de 27 años.

 

 

Discutiendo con el premio Nobel de Literatura, José Saramago.

 

 

Noche de karaoke con Compay Segundo.

 

 

Con uno de sus más grandes admiradores, Hugo Chávez.

 

 

Uno de los varios encuentros con la leyenda del futbol, Maradona.

 

 

¡Hasta la victoria, siempre!

 

BlackRock podría ser la compañía más poderosa del mundo (y casi nadie la conoce)

Política

Por: pijamasurf - 12/02/2016

BlackRock, con su software inteligente Aladdin, es uno de los poderes secretos del mundo, con una influencia insuperada en el sector financiero

La compañía BlackRock no figura en las listas de conspiración sobre las compañías que controlan el mundo (todos saben que hoy en día las corporaciones tienen más poder que los políticos y que muchos países). Se suelen citar a bancos como Goldman Sachs, a petroleras, farmacéuticas, contratistas militares, a compañías multimillonarias como Apple o Nestlé y casi siempre a Monsanto, pero casi nunca a BlackRock. Sin embargo, ninguna compañía maneja tanto dinero como BlackRock con su software Aladdin.

BlackRock es una compañía que maneja inversiones y, como señala The Economist, tiene acciones en casi todas las principales compañías del mundo (The Economist incluso acepta que es la accionista principal de Pearson, la compañía que controla el diario). Sus tentáculos se expanden a todos los bonos, deudas, fondos de inversión y demás. Cifras del 2014 le daban un control de 4.5 billones de dólares en activos y hasta el 7% total del dinero del mundo circula por su plataforma de transacciones.

El tesoro de BlackRock es su software Aladdin, el cual tiene su base en su centro de datos en East Wenatchee, Washington. Ahí se registran innumerables eventos históricos que van desde las fluctuaciones de diferentes productos financieros hasta cataclismos climáticos, escándalos políticos y demás. Aladdin compara estos eventos pasados con el momento presente para analizar el potencial riesgo del capital que se mueve. Los suscriptores de Aladdin pueden ver en tiempo real las probabilidades de los resultados de las inversiones. Esto es lo que se llama el método Monte Carlo; a grandes rasgos Aladdin constantemente está tirando los dados y tabulando los resultados con el fin de reducir los riesgos de las inversiones. 

El poder de BlackRock quedó demostrado cuando, en la crisis financiera del 2008 por la burbuja inmobiliaria, el gobierno de Estados Unidos recurrió a Aladdin para evaluar los activos tóxicos de la economía en ese momento. Gran Bretaña y Grecia también han realizado diagnósticos similares en tiempos de crisis. Se bromeó en el momento con que el CEO de BlackRock, Larry Fink, iba ser el nuevo Secretario del Tesoro de Estados Unidos, lo cual hubiera significado una degradación de su puesto. 

El documentalista de la BBC Adam Curtis, quien hace referencia a esta empresa en su monumental documental Hypernormalisation (uno de sus temas es cómo la política ha perdido todo poder en favor de los sistemas de información financiera), suena la alarma sobre Aladdin:

No puedo enfatizar el poder que tiene el sistema de BlackRock en moldear el mundo, en algunos aspectos es más poderoso que la política tradicional. Y pone sobre la mesa importantes cuestiones. Porque su interés no es cambiar el mundo, sino mantenerlo siempre estable. Prevenir cualquier desarrollo que presente un riesgo y cuando estás moviendo 11 billones de dólares [trillones en inglés], es realmente una fuerza muy importante.

Otras personas, incluyendo The Economist, han señalado que el poder que tiene BlackRock, podría ser un tanto excesivo, particularmente porque si tanto dinero es manejado por quienes piensan con las mismas herramientas se podría originar una predisposición a crear los mismos errores. 

Pero el gigante que es Aladdin sólo parece estar creciendo, ya que entre más se usa más sabe y más aprende a analizar patrones. Si la información es poder, Aladdin debe estar junto con Google y Facebook en una liga aparte. Este es uno de los sistemas prototipo que embanderan una nueva era en la que seremos gobernados por algoritmos.