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La ciencia muestra que definitivamente el multitasking no es muy productivo

De manera llamativa, hace algunos años se pensaba que el multitasking era algo positivo entre ciertos grupos (quizás algo que era difundido por compañías de tecnología o una cultura empresarial poco inteligente que buscaba explotar a los trabajadores). Y aunque la habilidad de hacer dos cosas o más a la vez puede ser útil en muchas ocasiones, como regla el multitasking es una pésima estrategia de aprendizaje o productividad.

En los últimos años diversos neurocientíficos han hecho estudios con personas haciendo multitasking y medido el tiempo que tardan en realizar múltiples tareas, el número de errores que cometen y demás efectos relacionados. La American Psychology Association ha determinado que cambiar de una tarea a otra tiende a reducir la productividad en cerca del 40% y se cree que se pierden unas 16 horas a la semana por hacer multilabores. "El multitasking parece más efectivo en la superficie, pero en realidad hace que las cosas tarden más e involucra más errores". 

El psicólogo David E. Mayer de la Universidad de Michigan sostiene que el multitasking aumenta en un 50% el número de errores que tenemos en promedio al llevar a cabo una tarea. Además, interfiere con el aprendizaje, pues la información no se asimila a nivel profundo. Así que si estudias usando tu teléfono, ya sabes.

Otros estudios sugieren que un 2% de la población es eficiente realizando multitasking, pero estas son las personas que menos tendencia tienen ello, es decir tienen una gran capacidad de focalizar su atención, probablemente porque la han aprendido a cultivar evitando el multitasking.

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La historia del viajero y amante de la tecnología que compartió esta valiosa información con todos los usuarios.

Podría sonar a un típico anuncio engañoso de internet pero esto es posible. Desde hace algunos años el ingeniero en sistemas, Anil Polat, ha viajado alrededor del mundo, visitando lugares como Moldova, Yemen, Estados Unidos o Islandia. Sus constantes travesías por aeropuertos internacionales y su relación cercana con la tecnología lo inspiraron para comenzar a recolectar algunas de las claves de las redes inalámbricas, tan útiles para todos, en especial para quienes trabajan a distancia como él mismo.

Ante la incertidumbre que provoca llegar a un lugar completamente nuevo, con reglas o pautas diferentes y barreras lingüísticas que dificultan la comunicación, tener acceso a internet puede ser crucial. ¿Cómo saber si el lugar al que llegaremos tiene o no una red abierta o exclusiva para las zonas VIP? Esta dificultad inspiró a Polat para desarrollar una base de datos en la que comenzó a reunir poco a poco algunas de las contraseñas de los aeropuertos principales del mundo.

 

Y aunque ha viajado a más de 70 países, los recursos de un solo viajero siempre llegarán a su límite por lo que pidió a sus lectores, otros viajeros y usuarios de aeropuertos, que le hicieran llegar nombres y claves de acceso de los aeropuertos que visitarán. Rápidamente la información se multiplicó., Anil continuó su camino y realizó una capa en Google Maps desde la que se puede ver la ubicación de cada aeropuerto y con un simple click se accede al nombre y clave de su wi-fi.

Fue tal el éxito y la atención que captó que decidió desarrollar una simple pero poderosa aplicación para tener a la mano las contraseñas de wi-fi de los aeropuertos de todo el mundo.