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La polémica nueva edición de la revista "National Geographic" dedicada a los niños transgénero

Sociedad

Por: - 12/19/2016

"National Geographic" ha decidido ilustrar su nueva portada con la imagen de una niña transgénero de 9 años

La edición de enero de 2017 de la revista National Geographic ha generado gran polémica al centrarse en el tema de los niños transgénero y, espécificamente, al mostrar en su portada a una niña de 9 años, quien explica: “Lo mejor de ser una chica es que ahora no tengo que pretender que soy un chico”.

Avery Jackson, de 9 años, cambió su sexo desde los 7 y se ha convertido en activista del movimiento LGBTI con el apoyo de sus padres, aunque sólo después de que entendieran que esta era la realidad de su hija. “Cuando empecé a vestir como una niña en preescolar, mis amigos estaban bien con eso, pero sus padres no. Pensaron que era contagioso", dice Avery.

“Mi hija es una chica en su corazón. Ella lo sabe, Dios lo sabe, y que es lo suficientemente bueno para mí”, dice su madre.  

La nueva edición cubre las historias de varios niños transgénero en sus propias palabras, temas relacionados, como por ejemplo los juguetes de género --como una Barbie o un G. I. Joe, y el impacto que tienen en los niños

La editora en jefe, Susan Goldberg, señaló que las reacciones han sido mixtas, desde la furia hasta el orgullo y la gratitud. Por una parte algunas personas critican la decisión sugiriendo que la revista está intentando "lavar el cerebro de la sociedad" aludiendo a que el cambio de género es normal, otros argumentan que es precipitado un cambio de género a esa edad. Sin embargo, el psiquiatra Patrick Kelly, de la Universidad Johns Hopkins, dice que el género suele solidificarse entre los 3 y 6 años y existe una condición llamada disforia de género.

Otros han manifestado orgullo y han elogiado la decisión de NG como valiente y acertada. La revista mantiene que "las creencias sobre el género se están modificando rápida y radicalmente. Es por ello que estamos explorando este tema este mes, mirándolo a través del lente de la ciencia, los sistema sociales y las civilizaciones a lo largo del tiempo".

Lo indudable es que el número seguirá levantando gran polémica, algo que le beneficiará a las ventas de la revista, cuya edición probablemente fue pensada para provocar desde un principio. La última vez que la revista generó tanta atención fue cuando colocó a la famosa "niña afgana" de hermosos ojos penetrantes en la portada.

Recordatorio navideño: comprar cosas y dar regalos no te hace feliz o una buena persona

Sociedad

Por: Pijamasurf - 12/19/2016

Un poco de reflexión para la fiesta del consumismo

Aunque para algunos esto pueda ser noticia, la Navidad originalmente era una fiesta religiosa en la que no figuraba en ninguna medida importante la costumbre de regalar objetos. Hábilmente, las marcas y las agencias de relaciones públicas han logrado transformar esta celebración en una fiesta del consumismo que dura cada vez más (ahora la fiebre navideña empieza meses antes). Ya que vivimos en una economía de crecimiento infinito, en la que se ha creado la ilusión de que es necesario consumir para generar prosperidad, el frenesí de consumo navideño se vive como una obligación y como una especie de aguerrida temporada de supervivencia para las marcas en la que se vale cualquier cosa.

El sitio Ecocentro ha hecho una interesante reflexión sobre esta situación, notando que: "No hay una relación entre el aumento indiscriminado de objetos y el aumento de la felicidad, una vez obtenidos los mínimos universales". Asimismo, se hace énfasis en que detrás de la feria del consumo existen ciertos valores religiosos que son puestos en entredicho por la banalización del afecto que supone su mediación por los regalos materiales. No nos damos cuenta de que muchas veces buscamos llenar nuestro vacío psicoemocional, el cual se pone en relieve en estas fechas, con posesiones materiales, y al hacerlo caemos en las redes de manipuladoras compañías. Esto es, por supuesto, un problema psicológico y un problema ecológico, ambos interdependientes:

La cada vez más sofisticada ciencia publicitaria, que con las más novedosas teorías científicas sobre el cerebro y el mundo emocional convierten en consumidores compulsivos a niños, adolescentes, adultos, inventando nuevos nichos de mercado en perros y demás animales de compañía. Nadie se libra de su susurro tentador, “compra, compra y llena así tu vacío”. A mayor vacío interior, mayor fiebre consumista, en una espiral en la que no sólo se degrada el ser humano a su condición más inferior, de falta de dominio de sí, sino que en su degradación degrada la naturaleza que no soporta esa presión sobre sus ecosistemas, de los que se extraen los elementos para construir objetos cada vez más inútiles, programados para la obsolescencia, que implican en su producción injusticia laboral y social en los países del mundo a los que devolvemos, a cambio de su mano de obra barata para cambiar de armario cada temporada, nuestras migajas caritativas y nuestros residuos, que intoxican irremediablemente el mundo.