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El aparato de propaganda de Putin produce sexys calendarios de su líder y también un extraño calendario de mujeres sirias dándole las gracias a las tropas rusas de manera coqueta por su intervención

El poder de Vladimir Putin está en su momento más alto, y esto se debe en gran medida a su despliegue de una propaganda que parece superar a la mayoría de los políticos de la historia.  

Putin se ha rodeado de un equipo de estrategia y relaciones públicas dirigido por Vladislav Surkov, un ex director de teatro que tomó ideas del avant-garde y las llevó al corazón de la política. Surkov es uno de los responsables de mantener a Putin en el poder a través de una serie de estrategias que desafían toda noción de manipulación política, instaurando un teatro de ilusiones sobre la faz de la política rusa. Surkov y su equipo han creado un canal de propaganda internacional, Russia TV, una especie de CNN pro Rusia y pro todo tipo de teorías de la conspiración, han creado partidos políticos enteros que se oponen a Putin, grupos antifacistas y a la vez también grupos neonazis como actores de un juego de ajedrez político cuyo motivo parece ser la confusión total, hacer que nadie sepa qué es real. Un analista la llamó “una estrategia de poder que mantiene a toda oposición completamente confundida, una interminable metamorfosis que es invencible porque es indefinible”. Pero lo verdaderamente innovador, y totalmente en sintonía con nuestra época, según Adam Curtis, es que Surkov no sólo alimenta las teorías de conspiración, él mismo se atribuye la autoría de estas maquinaciones en muchos casos.

Entre los largos tentáculos de la propaganda de Putin se encuentra su personificación del gran macho alfa de la política mundial. Rusia es un país donde existe un alto índice de homofobia, por lo cual para Putin, un ex agente de la KGB, aparecer en viriles "photo ops", como puede ser apagando incendios, liberando osos y tigres con dardos tranquilizadores o simplemente apareciendo en la naturaleza con el torso desnudo (todo esto ha sido parte de una perenne campaña) parece incrementar su popularidad entre el electorado masculino y a la vez el femenino. 

Es por ello que desde hace 3 años Putin es el protagonista de un calendario que ha sido calificado como sexy, tierno y a la vez maligno. En líneas generales Putin es una especie de superhéroe, un hombre maduro, atractivo, sensible, infinitamente generoso y capaz de tomar las riendas de todo tipo de vehículos y animales.  Aquí algunas de las imágenes de la versión del 2017: 

 

Aquí se pueden ver más imágenes de este calendario.

En el 2016 eligió un perrito, en el 2017 un gatito. 

Algunos sugieren, después de que la CIA acusara a Putin de intervenir en la política de Estados Unidos, que el mes de noviembre del calendario debería tener esta imagen:

Pero el equipo de propaganda de Putin no sólo produce calendarios de su gran líder. Recientemente han revelado un calendario, titulado Desde Siria con amor, en el que mujeres sirias dan las gracias al ejército ruso con todo tipo de coqueterías, en algo todavía más surreal y alucinatorio. El calendario incluye chicas de Alepo y estaría fondeado por una oficina del Kremlin.

El mes de octubre es el cumpleaños de Putin; aquí aparece una joven siria diciendo: "Dime quién es tu Comandante en Jefe y te diré quién eres".

En marzo, una chica le dice a las tropas rusas: "Tenía miedo de que nunca nos volveríamos a ver".

Febrero es el mes en el que los hombres en Rusia reciben regalos de las mujeres.

Y por último, hace unos años, Putin recibió el calendario Feliz cumpleaños, Sr. Presidente de un grupo de colegialas de la Universidad  Estatal de Moscú. Cuando se le preguntó sobre este regalo, el mandatario describió a las chicas como "valientes". Se cree que esto también es parte del aparato de propaganda.

 

Ve cómo Michael Moore pronosticó el triunfo de Trump hace unos meses atinando en los estados que se probarían definitivos

Política

Por: Pijamasurf - 12/17/2016

El documentalista Michael Moore lo vio venir, con una inusitada claridad

Pocas encuestadores y analistas pronosticaron el triunfo de Donald Trump. Parece que todos vivimos ya en nuestra burbuja y vemos sólo lo que de antemano creemos. 

Sin embargo, existen excepciones y una de ellas es Michael Moore, quien en julio en un programa de TV con Bill Maher detectó exactamente lo que estaba pasando, hasta el punto de señalar que Trump podría ganar los estados de Michigan, Wisconsin, Pensilvania y Ohio, los cuales a la postre están probando ser definitivos junto con Florida.

Moore categóricamente señala que él cree que Trump iba a ganar. "Será la estrategia del BREXIT, la parte central de Inglaterra [en Estados Unidos son] Michigan, Wisconsin, Pensilvania y Ohio. Todo lo que tiene que hacer es ganar estos estados... Mitt Romney perdió por 64 votos y estos estados otorgan 64 votos". Moore añade que él vive en Michigan y escuchó cómo Trump encendió a las multitudes diciendo exactamente lo que querían oír con un discurso nacionalista polarizador. 

Pocos creían que era posible que ganara Trump, no notando que las encuestas en recientes elecciones (como en el caso del BREXIT) no han sido muy precisas y en este caso existía una gran posibilidad de que hubieran votantes de clóset a favor de Trump, que habían sido enardecidos, alimentando el enojo que ya cargaban. Trump hábilmente utilizó el discurso antisistema, anticlase política, como señala Adam Curtis, lo mismo usando una retórica de Occupy Wall Street que una retórica fascista. Supo capitalizar lo emocional, en detrimento de lo racional y lo ético. A diferencia de Hillary, Trump logró conectar emocionalmente con la gente común y corriente, aunque esto fuera a través de emociones negativas. Más aún que un voto de miedo, fue el voto del enojo (el enojo en contra de Washington y las élites y el enojo y la animadversión que existe todavía entre razas en Estados Unidos; algunos incluso hablan de un voto de venganza en contra de un presidente negro). El triunfo de esta emoción no presagia un futuro muy amable que digamos. Sobre todo para las minorías y para la economía global, que ya está sintiendo una picada (en especial, el peso mexicano está por sufrir una caída histórica).

Por otro lado, Trump entendió mejor también la ecología mediática en la que vivimos, en la que ser el villano y tener comportamientos extremos en redes sociales genera más seguidores y no menos. O, como dice un analista político, el villano de un reality show es la estrella del programa. 

Otro analista que comprendió lo que estaba pasando fue Douglas Rushkoff; recomendamos que visites el sitio que ha montado este importante teórico de medios sobre el nuevo nacionalismo y la ecología mediática que hizo posible el triunfo de Trump.