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Científicos confirman el ansiado descubrimiento de una segunda Tierra

AlterCultura

Por: pijamasurf - 01/29/2017

Nunca en la historia de la exploración espacial se había descubierto un planeta tan potencialmente similar al nuestro como Próxima b

Desde que la exploración espacial comenzó hace unas décadas una de las principales premisas, además de la búsqueda de inteligencia extraterrestre, ha sido ubicar un planeta similar al nuestro. Obviamente ambas premisas van de la mano, ya que si localizamos un planeta con condiciones similares al nuestro las probabilidades de que aloje vida inteligente son mucho mayores. Además, esta "segunda Tierra" sería un destino viable para comenzar la migración a otros rincones del universo que tanto ha ansiado la ciencia –movimiento al que tristemente se le llama colonización del espacio.

Próxima b es el nombre del planeta que tiene "prometedoras características", las cuales en conjunto hacen de él el planeta más parecido --y por mucho-- al nuestro. Con un tamaño ligeramente mayor a la Tierra (1.3 veces su masa), registra una temperatura idónea para que exista agua en estado líquido; esto, aunado a otras características, hace de Próxima b el más probable escenario en el cual podamos encontrar vida similar a la que conocemos. 

Ubicado en el sistema Próxima Centauri, este planeta se encuentra a unos 4 años luz del nuestro, por lo que tendíamos que mejorar la velocidad de nuestras naves espaciales para sortear la distancia que nos separa. De hecho, es el exoplaneta más cercano a la Tierra, lo que hace plenamente viable que en los próximos años podamos llegar a él. Durante los últimos 6 meses se ha estado monitoreando permanentemente a Próxima b desde el European Southern Observatory (ESO) ubicado en La Silla, Chile. 

Así pues, que no te sorprenda que este planeta ocupe un rol protagónico en la agenda espacial. A fin de cuentas, en un par de generaciones podríamos estar vacacionando o incluso viviendo ahí. Y si bien esto es bastante emocionante, también sería bueno sentarnos a reflexionar un poco y cuestionarnos el hecho de que si no podemos cuidar el planeta con el que hemos estado familiarizados desde hace ya unos milenios, ¿que le podría ocurrir a este nuevo escenario ajeno cuando llegáramos a él? 

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Un Buda de casi 4 metros, sepultado por construcciones de la revolución cultural, vuelve a surgir a la superficie

Una estatua de más de 3m del Buda emergió en un lago en China, en la provincia de Jiangxi. Los pobladores locales detectaron la estatua del Buda, de más de 600 años, luego de que cayeran los niveles del agua debido a trabajos hidráulicos en la zona.

El rostro sereno del Buda emergiendo a la luz en la superficie del agua fue tomado como una señal auspiciosa por los pobladores locales y está atrayendo a numerosos turistas.

Se cree que la estatua pertenece a la dinastía Ming (1368-1644) o incluso podría se más vieja, de la dinastía Yuan, según dijo el arqueólogo Xu Changqing a CNN.

Se piensa que la obra es apenas la punta de un iceberg de tesoros religiosos que podrían encontrarse en la profundidad; ya se ha observado la base de un templo y se podría tratar de las ruinas de una antigua ciudad.

Uno de los pobladores dice que recordó haber visto la estatua en la década de los 50, y en ese entonces al parecer tenía un barniz dorado.