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Esta oscura familia tiene mucho más dinero que Bill Gates pero jamás aparece en una lista

AlterCultura

Por: pijamasurf - 01/20/2017

Poder bajo la sombra: La familia Rothschild protagoniza numerosas teorías de la conspiración y hay quien advierte que posee más de la mitad de la riqueza del mundo

Los índices de desigualdad continúan aumentando, algo que hemos podido constatar con el más reciente reporte de Oxfam. Sin embargo, existe además un espectro dentro del panorama de la riqueza mundial que se mantiene en la discreción y que, si lo consideráramos, entonces la desigualdad podría ser aún mucho más obscena. Nos referimos a aquella que se genera y guarda a la sombra, que no queda registrada oficialmente, que es difícil de rastrear y que obviamente no es considerada al momento de hacer los hiperaspiracionales rankings estilo Forbes.  

De acuerdo con esta descripción seguramente estarás pensando en las fortunas de legendarios narcotraficantes o misteriosos jeques árabes, pero el epítome de este fenómeno es una familia alemana, de lejano origen judío, cuyos numerosos miembros están distribuidos en los más altos círculos de Europa. Se trata de los Rothschild, familia que protagoniza decenas de teorías conspiracionales y que es considerada como una de las más poderosas del mundo –gracias a jugar un rol activo en el sistema bancario que permanece hasta nuestros días, así como en la industria del armamento y otras. 

La dinastía Rotshchild comenzó, al menos en su etapa "moderna", de la mano del banquero alemán Mayer Amschel, quien fuera designado por la propia revista Forbes como "el padre de las finanzas internacionales".

Evidentemente no es posible determinar la cantidad de riqueza que posee esta familia. Esto se debe en buena medida a que desde hace un par de siglos ha consolidado una inmensa y elusiva red de empresas, negocios, fondos de inversión y demás, que operan sus numerosos miembros y herederos. Pero si sumáramos las cuentas de toda esta tribu, según estimaciones modestas, la fortuna total podría rondar los 350 mil millones de dólares, aunque hay quien se aventura a calcularla en 2 millones de millones, con lo cual alrededor de 3/4 partes de la riqueza mundial estarían en sus manos.

Sin continuar especulando, lo que queda claro es que el escenario económico --la desigualdad-- podría fácilmente ser mucho más ofensivo e indignante de lo que reflejan las cifras "oficiales", incluso aquellas consideradas en reportes críticos como el de Oxfam.  

 

La felicidad real está vinculada a aspectos que se encuentran en una vida muy sencilla

Según Peter Adeney, conocido como Mr. Money Moustache, el gurú de la frugalidad, una de las grandes ilusiones de nuestra sociedad, que además es intensamente promovida por el sistema económico, es que existe una correlación en tener productos de lujo y la felicidad. Si bien cierta cantidad de dinero no es indispensable pero sí muy útil para alcanzar una posible libertad y goce básico de la existencia, una vez que se tiene suficiente para resolver lo necesario, más dinero no produce más felicidad. Las siguientes cosas sí lo hacen (según la revisión de Adeney de la literatura científica):

 

-Amistad

-Libertad

-Salud

-Trabajo significativo

-Privacidad

-Filosofía de vida

-Comunidad

Todas estas cosas están resueltas en una vida primitiva, rústica, sencilla, conectada con el mundo natural, real de la comunidad (y no sólo virtualmente) --así que todas las demás cosas, todas las cosas con las que llenamos nuestras vidas son realmente excedentes. Tienen en común que no son cosas consumibles o que podamos comprar. Absurdamente gastamos la mayor parte de nuestra energía y tiempo en conseguir aquello que realmente no necesitamos y que no contribuye significativamente a hacernos más felices. Sería quizás más inteligente simplemente contentarnos con lo que ya tenemos y dedicarnos a administrarlo. 

"Vivimos en una trampa, los productos de lujo deberían tener una advertencia tipo EL DALÁI LAMA HA DETERMINADO QUE ESTE PRODUCTO NO AUMENTA LA FELICIDAD", bromea Adeney. Sin embargo, es una broma importante de recordar, especialmente cuando los expertos de finanzas, políticos y celebridades promueven la idea de que entre más lujosa sea nuestra vida más felices seremos.