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Una aventura gráfica futurista traída directamente desde la antigua Union Sovética

Con los conflictos entre las grandes potencias del siglo XX vino una carrera tecnológica interminable que lo mismo desarrollaba técnicas de control mental que armas de destrucción masiva y exploración espacial.

Imaginar el futuro siempre ha sido un ejercicio tentador, recreativo e inspirador que tiende a acertar y predecir algunos avances o cambios, aunque a distancia siempre puede resultar ingenuo.

Las predicciones de los rusos eran bastante similares a las que por aquel entonces hacían los estadounidenses. En los 60, estas diapositivas eran proyectadas en los hogares de la Unión Soviética a través de un dispositivo muy popular llamado Diafilm.

Las ilustraciones fueron creadas por L. Smekhov, la historia fue escrita por V. Strukova y V. Shevchenko. La fuente original fue publicada por Sergey Pozdnyakov a través de su perfil de VK (el Facebook ruso). Las traducciones al inglés fueron hechas por The Moscow Times. A continuación presentamos la película completa:

 

En el año 2017 por V. Strukova y V. Shevchenko, ilustrado por L. Smekhov, producida por Estudios Diafilm en 1960”

 

“¿A quién no le preocupa el futuro? ¿Cómo será? ¿A quién no le interesa dar un vistazo al próximo siglo? Luego de leer libros de ciencia ficción y aprender sobre las últimas investigaciones científicas y los nuevos planes de ingeniería uno se puede hacer una idea cercana de cómo será”

 

“Así pues, miraremos al futuro, nos transportaremos 60 años hacia adelante. Quizá en la víspera del centenario del Gran Octubre, niños como tú estarán mirando una película en clase de geografía sobre el pasado reciente y el presente de su país –una película sobre cómo los soviéticos están reorganizando el orden del mundo natural para brindar paz y alegría al planeta”

 

“Y aquí están esos estudiantes en la sala de proyección de 2017, este es un dispositivo especial que les permite observar cómo se transformó su país"

 

“Los niños escuchan la voz del narrador: '...y aquí está la presa a lo largo del estrecho de Bering. ¿Alcanzan a ver aquello que suena encima? Transformadores atómicos. La presa bloqueó las corrientes de agua fría del Oceano Ártico y el clima en el lejano este mejoró'”

 

“Entonces en la película desaparece la Tierra. En el espacio exterior, casi a la velocidad de la luz, un cohete interestelar fotónico despega hacia el sistema planetario más cercano, en la lejanía de Alfa Centauri”

 

“Cuando el show termina, el maestro de geografía, Nikolai Borisovich, le recuerda a la clase que la lección de mañana será un viaje de campo a la ciudad subterránea de Uglegard, localizada en el Círculo Ártico”

 

“A la mañana siguiente, Igor es despertado por el reloj que su padre inventó a modo de broma. El padre de Igor trabaja en uno de los despachos del Instituto Central para el Control Climático”

 

“Su madre no está en la cocina pero le dejó una nota, es una orden para la máquina culinaria inteligente. ¡Mi desayuno favorito! Exclama el pequeño mientras la lee”

 

“Igor inserta cuidadosamente la nota. La máquina procesa la nota, rayos invisibles leen los contornos de cada letra, cucharas y medidores ponen lo que se necesita y cuchillos automáticos cortan las verduras rápidamente”

 

“Luego la mamá de Igor le hace una llamada por el videófono. Está parada sobre la cubierta de un barco. Aquí es donde su hijo más pequeño va al kinder. ¿Te las pudiste arreglar con el desayuno?, pregunta sonriéndole”

 

“¿Estás en el Mar Negro?, pregunta Igor sorprendido. Estoy aquí por trabajo, le dice su madre, inspecciono los jardínes de niños flotantes de este mar, también visité el de tu hermanito. Llámale a papá, dile que no llegaré a casa hasta mañana”

 

“15 minutos después, Igor ya está bastante lejos de la capital. El Ártico saluda a los visitantes con una tormenta salvaje. Trabajadores locales rodean a los moscovitas”

 

“Una compuerta se abre frente a los estudiantes y una amplia serie de escalones los conduce hacia abajo”

 

“Entonces todos toman un paseo por las calles de Uglegrad. El aire está impregnado de la dulce fragancia de los árboles de tilo. Observan a las personas broncearse en la playa bajo las luces de cuarzo, es difícil creer que una nevada se desata en la superficie”

 

“En los alrededores, enormes taladros de acero perforan. El ingeniero principal de Uglegrad, Vladislav Ivanovich le cuenta a los niños de la clase todo sobre este fascinante trabajo”

 

“Aquí, bajo la tierra, reina una primavera eterna, dice con orgullo. Pero la volatilidad del clima en la superficie interrumpe nuestro itinerario de entregas para transportar lo que producimos”

 

“Por ahora, las estaciones de entrega voladoras son temporales únicamente, explica Ivanovich, crear las condiciones para la entrega ininterrumpida de bienes es posible únicamente con la creación de una línea de metro a través de todo el Ártico”

 

“Aquí está el modelo para la nueva construcción del subterráneo, es tan rápido como una máquina excavadora pero funciona al doble de velocidad, está potenciado por la nueva energía mason”

 

“Las estaciones espaciales tienen un futuro brillante en el control climático. Una persona estará en la sala de control y operará con botones con transmisión radial, la máquina volará por encima de los lugares para controlar tormentas o eliminar huracanes”

 

“Mientras tanto, de regreso en el Instituto Central para el Control Climático, donde trabaja el padre de Igor, llegan noticias urgentes: Nos acaban de informar, dice el meteorólogo en jefe, que los últimos imperialistas que quedan, escondidos en una isla remota, han probado un arma prohibida. Durante la prueba, hubo una explosión de una fuerza sin precedentes que destruyó la isla entera y simultáneamente perturbaron las condiciones atmosféricas del planeta”

 

“Evgeny Sergeyevich, el padre de Igor, es torturado por un pensamiento terrible: naves, jardines de niños, ahí se encuentra su esposa y Nina y Vitya… el huracán se acerca a cada minuto. Y su estación no había sido equipada aún desde control central”

 

“La explosión en el Pacífico Sur está causando terribles huracanes y tormentas. ¡Necesitamos comenzar a rescatar personas de inmediato! , el jefe de meteorólogos dice con decisión: ¿Está lista nuestra estación voladora?”

 

“Pediremos permiso para evacuar a las personas utilizando la estación de control climático, dice el jefe de meteorólogos. Volaremos hasta allá. Por supuesto, arriesgaremos nuestras vidas pero debemos salvar a los niños, los marineros, las naves”

 

“El permiso es concedido. Fuera de las ventanas de la estación de control climático pilares de agua comienzan a formarse y golpear. Suben hasta las mismas nubes”

 

“En la pantalla de la estación una imagen de las costas del mar Negro aparece. Un tornado gigante arranca los techos de las casas, destruye un antiguo pueblo del siglo XIX”

 

“El meteorólogo en jefe baja los vidrios negros de la estación. Un golpe de luz golpea su mirada, incluso a través de los vidrios… La estación irradia ondas invsibles de energía mason. Las emisiones combaten los tornados”

 

“Cuando, por fin, la estación deja de emitir las ondas, y el vidrio negro sube, los tornados, como por arte de magia, se han esfumado. La estación de control climático ha salvado a cientos personas”

 

“De regreso en la capital, pese a los cielos oscurecidos, la gente se prepara para celebrar. Hay una alegría extraordinaria en las calles. Los moscovitas van de un lado a otro intercambiando periódicos, leyendo sobre los últimos logros de la ciencia soviética en control climático”

 

“Cuando el padre de Igor aterriza y sale de la estación, le da a su hijo el abrazo más largo de sus vidas”

 

“Esa tarde, Evegny Sergeyevich enciende el videófono y llama a la nave, “Kakhetiya”. Su esposa sonríe al ver la pantalla, Nina está junto a ella gritando: “Papi, tuvimos una lluvia tan tibia hoy”

 

De esta manera los rusos se imaginaron el año actual, con la esperanza de que el socialismo terminaría por vencer, quizá existiría la teletransportación y sería posible el control del clima. Se adelantaron a la comunicación audiovisual remota aunque muchas de las predicciones se basaron en anhelos que compartían con los estadounidenses, como muestra esta fotografía de la feria futurista realizada en Nueva York en 1939:

 

¿Cómo te imaginas el año 2060? ¿Qué tecnología desarrollaremos? ¿Continuaremos viviendo bajo el capitalismo o el socialismo vencerá finalmente?  

 

 

 

La forma en la que están programadas las plataformas en línea hace que cada uno de nosotros experimente una versión personalizada de la realidad, la cual nos mantiene aislados de versiones que desafían nuestras propias ideas.

En el día después de la votación del Brexit, el activista Tom Steinberg notó un hecho alarmante. Aunque más de la mitad de su país había votado a favor de abandonar la comunidad europea en su Facebook no podía encontrar ningún post sobre alguien que estuviera celebrando el Brexit.

Estoy activamente buscando personas que estén celebrando la victoria del Brexit, pero la burbuja de filtros es tan grande, se extiende incluso a la búsqueda personalizada de Facebook, que no puedo encontrar nadie que realmente esté feliz pese a que la mitad del país claramente está en estado júbilo hoy.

Steinberg incluso hizo un llamado a las personas que trabajan en Facebook para que detuvieran "este problema de una cámara de ecos" donde "tenemos países en los que una mitad simplemente no se entera de la otra mitad". Claro que el problema no puede detenerse por los empleados de Facebook, porque es parte del código más básico de Facebook, gobernado por su complejo algoritmo: darle a las personas más de lo que ya les gusta. Sin embargo, el pleito de Steinberg probó ser ominoso en el caso de Donald Trump, una elección en la que la mitad de un país estaba tan disociada de la otra que nunca espero que pudiera ganar.

Algo similar le pasó a Douglas Rushkoff, quien ha montado este excelente sitio para entender la nueva ecología mediática que ha hecho surgir un nuevo nacionalismo. Explica Rushkoff que el Internet: 

Se ha convertido en un bucle [loop] de retroalimentación que se auto-refuerza, cada elección que hacemos es cuidadosamente notada e integrada por los algoritmos que personalizan nuestros feeds de noticias, así aislándonos cada vez más en nuestras burbujas de filtros ideológicos. Ninguno de los miles de personas que aparecen en mi feed de Twitter apoyaron a Trump o al Brexit. Para aquellos que si lo hicieron, estoy seguro que lo contrario es verdad. 

El término "filter bubble" fue acuñado por el fundador de Upworthy, Eli Pariser en el 2011. "Tu burbuja de filtros es única, un universo de información personalizada para ti por este abanico de filtros". Desde hace algunos años, Erick Schmidt de Google ya había anticipado que "va a ser muy difícil que las personas vean o consuman algo que no haya sido de alguna forma hecho a la medida para ellos".

Actualmente la mayoría de los principales sitios de Internet no ofrecen ya una experiencia igual para todos los usuarios, cada uno se encuentra con una plataforma personalizada y optimizada para satisfacer su experiencia. Por ejemplo, la búsqueda de Google utiliza más de 200 señales para personalizar los resultados que arroja (incluso si no estás logged in en una cuenta de Google). Cada pregunta que le hacemos a Google, buscando que nos ayude a entender la realidad, recibe una respuesta sesgada a nuestros patrones previos de consumo de información.  

Nikki Usher Layser, de la Universidad de George Washington, habla de una nueva "mass self-communication",  (autocomunicación de masas), un entorno mediático en el que "la toma de decisiones autónoma" de los algoritmos define que historias vemos. "No podemos romper con el patrón si sólo consumimos información en línea a través de nuestros feed sociales". Somos como peces pero no en el mar sino en nuestra propia pecera con los otros peces que piensan como nosotros. 

Adam Curtis, en su extraordinario documental Hypernormalization, sugiere que esta burbuja de filtros es parte de todos los sistemas informáticos de la actualidad, consustancial al desarrollo del Big Data y la predicción de comportamientos. Una serie de sistemas de información en los que todos los usuarios constantemente reciben una versión de la realidad basada en lo que de antemano ya les gusta, creando pequeñas bolsas de realidad que sólo afirman las creencias preestablecidas y  los mantienen aislados de ideas que desafían sus nociones básicas (el axioma de los algoritmos es: if you liked that, you will love this). Esto hace que en cierta forma nuestra experiencia con la tecnología moderna sea la de un espejo, que tiende al narcisismo, e incluso a un narcótico: nos empachamos de nosotros mismos y quedamos sedados, aislados en el confort de nuestra burbuja algorítmicamente personalizada del mundo externo --un mundo externo que nos parece frustrante ya que no es como nosotros queremos, por lo cual mejor nos quedamos en la plácida y anestésica comodidad de nuestra versión de la realidad cuidadosamente curada por los algoritmos que conocen lo que nos gusta.

El peligro de esto es que al movernos en una ecología de información personalizada sólo reforzamos lo que ya somos y nos encontramos con información que pueda desafiar nuestra ideología. Adam Curtis ha sugerido que los algoritmos utilizados por los sistemas financieros y las grandes corporaciones digitales tienen programado en su núcleo la noción de evitar los riesgos, maximiza ganancias y mantener la ilusión de que el mundo es simple, por lo cual puede ser enmarcado en narrativas dualistas del tipo bueno o malo, me gusta o no me gusta. Los algoritmos mantienen el orden de lo mismo y nos protegen del caos y la incertidumbre o del enfrentamiento con lo desconocido. En otras palabras, las plataformas digitales han incorporado en sus programas el sistema neoliberal de una economía de crecimiento infinito y consumo de entretenimiento a manera de distracción de los sucesos políticos que desafían su versión de la realidad y que los podrían colocar en contra de este mismo sistema. Como explicó Mark Zuckerberg a una periodista la importancia de su news feed. "Una ardilla muriendo en tu patio trasero puede ser más relevante para tus intereses en este momento que una persona muriendo en África".

Eli Pariser sugiere que hemos pasado de una broadcast society una sociedad de transmisión unidireccional, como ocurría en la TV y en los diarios impresos, a una sociedad digital interactiva de consumo en paquetes discretos de información en la que los usuarios eligen o creen elegir todo lo que consumen. En una primera impresión esto tiene sus aspectos positivos, el paradigma de la transmisión hacía del usuario el receptor de un mensaje que se ajusta a ciertos intereses, con una agenda específica, sin embargo, también permitía que ciertos editores o gatekeepers que controlaran los flujos de información. Al leer un diario o incluso hasta hace unos al visitar un sitio de noticias en línea uno se encontraba con información de mayor variedad, filtrada por expertos, personas que reconocíamos como calificadas para presentar una versión relevante del mundo. Actualmente, según Pariser, se ha producido un relevo de la antorcha de los editores humanos a los editores algorítmicos. Esto es importante ya que los algoritmos no tienen ninguna noción ética, curan el mundo a partir de una única motivación: darle a los usuarios lo que les gusta para que sigan consumiendo más información en la plataforma en la que se encuentran, lo cual a su vez genera útil información que es procesada e integrada para generar mejores anuncios y actualizar esos mismos algoritmos que nos mantienen cautivos. Algoritmos que incluso ya empiezan a saber lo que vamos a hacer incluso antes que nosotros.  

Algunos téoricos de medios han sonado la alarma sobre el posible problema que esto representa para la democracia, incluso se habla de que la "burbuja del filtro" fue un factor importante en la campaña electoral del 2016.  Pero esto podría ser sólo la punta del iceberg, si es que, como creen algunos insiders de Silicon Valley quienes se desviven en elogios por la nueva tecnología de Magic Leap, estamos por entrar a la nueva revolución tecnológica: la realidad virtual o la realidad mixta. Si sumamos los algoritmos personalizados y su burbuja de filtros a una serie de aplicaciones que se mezclan con la realidad o la reemplazan, entonces literalmente enfrentamos la posibilidad de que hagamos realidad lo que ya sospechaban algunos filósofos escépticos: que cada quien sólo experimenta su propia realidad, todos vivimos en nuestra propia burbuja.

< Twitter del autor: @alepholo