*

X

Hombre deja de tomar azúcar y alcohol 1 mes y lo documenta en un video

Salud

Por: pijamasurf - 01/17/2017

Esto es lo que sucede cuando se abandona el azúcar por 1 mes

El azúcar añadido es una especie de veneno socialmente aceptado que probablemente debería ser una sustancia controlada o al menos se debería avisar sobre sus daños de la misma manera que se hace con el cigarro. Es por ello que es útil ver ejemplos de cómo una vida sin azúcar o con menos azúcar es posible y deseable.

La productora holandesa LifeHunters realizó este divertido video en el que documenta el experimento del joven Sacha Harland, quien abandonó el azúcar por 1 mes. Harland primero pasó por unos días con síndrome de abstinencia, mal humor y hambre todo el tiempo, pero poco a poco se aclimató y a los 25 día ya estaba sintiendo los beneficios, mayormente un incremento en su disponibilidad de energía y menos volatilidad en el estado de ánimo. 

No serán sorpresa los resultados para el lector informado: más energía (y de manera sostenible), baja de peso, optimización cuerpo-mente. Al final el proceso lo dejó con 4kg menos, el colesterol reducido en un 8% y la presión sanguínea 10 puntos menor. 

Los azúcares añadidos no sólo son drogas, son también una forma de veneno. Pero, como el mismo Sacha menciona, existe el consumo con moderación y quizás lo más sano --tomando en cuenta el mundo en el que vivimos-- no es ser tan radical y dejar completamente el azúcar sino consumirlo con conciencia, sólo de manera muy ocasional, lo cual incluso eleva el placer que provoca. Y es que no hay por qué dejar de tener una vida dulce, siempre y cuándo sepamos cómo hacerla sostenible.

Amigos de verdad, ahorros, tranquilidad de vida: consecuencias de 2 años sin beber alcohol ni café

Salud

Por: pijamasurf - 01/17/2017

Tobias van Schneider decidió dejar el alcohol y mantuvo su voluntad a lo largo de los últimos 2 años, con efectos imprevistos sobre su vida

De una u otra forma, todos sabemos qué significa estar bien. Cada cual a su propia manera, eso es cierto, pues mientras que para unos puede significar ejercitarse y comer bien, otros quizá encuentren bienestar en la posibilidad de viajar, proveer satisfacción a otros y quizá incluso hay quienes creen encontrarlo en las posesiones materiales.

Con todo, en ese espectro tan amplio es posible hallar algunas constantes o, mejor dicho, una sola sin la cual es imposible disfrutar lo que sea que soñemos, deseemos o tengamos: la salud, una condición que sin duda es necesario entender de forma amplia y, más importante aún, liberada de las imposiciones sociales con que a veces la concebimos. La salud involucra al cuerpo y la mente, pero también nuestros hábitos cotidianos, las decisiones que tomamos con respecto a nuestra vida, la toma de conciencia de aquello que –a veces sin darnos cuenta– dirige lo que hacemos, y más.

En este sentido, ahora reseñamos el caso de Tobias van Schneider, un hombre que eliminó dos bebidas de su dieta diaria durante 2 años, las dos sumamente comunes en la vida de prácticamente todo el mundo: el alcohol y el café. A grandes rasgos, su experiencia se resume en estos cuatro descubrimientos que enlistamos a continuación.

 

Ahorro de dinero

Todos sabemos que beber alcohol cuesta, a veces incluso más de lo que quisiéramos. En términos estrictamente monetarios, el alcohol es una bebida un poco más cara que otras y que además casi siempre tiene acompañantes: mezcladores, cigarros, botanas, cenas, personas con quienes se bebe, etc. Al dejar de beber alcohol, Van Schneider ahorró un promedio de mil dólares por mes.

 

Ahorro de situaciones sociales innecesarias

¿Cuántas de tus relaciones están basadas en salir a beber? ¿Cuánto de tu tiempo lo has dedicado a una fiesta en la que quizá ya no querías estar pero te quedaste sólo por seguir bebiendo? Dejar de beber también llevó a Van Schneider a respuestas interesantes respecto a estas preguntas.

 

Mejora de la calidad de sueño

Tanto el café como el alcohol alteran nuestra calidad de sueño. El alcohol quizá ayude a dormir a algunos, pero no de la mejor manera. Y esto es un efecto puramente fisiológico que se agudiza con la edad.

 

Menos pánico, menos estrés

Este punto Van Schneider lo limita al consumo de café. En su caso, la cafeína le altera los nervios, pero también reconoce que esto no le pasa a todas las personas. De cualquier modo, es sabido que muchas de las situaciones que involucran alcohol también pueden tener como consecuencia tensión, incomodidad, angustia. Hay personas que han encontrado en el alcohol la única forma de manifestar algo que en su vida en sobriedad ocultan, lo cual tampoco es la forma más saludable de hacerlo emerger.

 

El testimonio de Van Schneider es más bien sencillo y, podríamos decir, pragmático, pero entre líneas es posible ver cómo, social y subjetivamente, el alcohol puede convertirse en el sucedáneo de aquello que de verdad queremos hacer pero sentimos que no podemos: ahorrar dinero, estar con alguien cuya compañía disfrutamos auténticamente, tener salud, vivir con tranquilidad. En pocas palabras, llevar la vida propia a un punto y estado que nos satisfagan plenamente. Y quizá no baste con dejar el alcohol o quizá esta no sea la solución para todos pero, indudablemente, es importante reflexionar sobre las decisiones que tomamos todos los días y que nos alejan o nos acercan a esa plenitud.