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Masiva explosión en 2022 hará que veamos una nueva estrella; rabinos creen que es el signo del Mesías de Israel

Ciencia

Por: pijamasurf - 01/23/2017

Científicos sostienen que una nova roja a mil 800 años luz podrá observarse como una de las estrellas más brillantes del cielo por hasta 1 año; rabinos creen que es el heraldo de la llegada del Mesías de Israel

Científicos han predicho que en el 2022 se llevará a cabo un fenómeno astronómico nunca antes visto: la masiva explosión de un sistema estelar binario produciendo una nova roja. La explosión hará que la nova pueda observarse con el ojo desnudo por hasta 1 año en el cielo como una de las estrellas más brillantes del firmamento (se calcula un brillo similar al de la estrella del norte Polaris).

Varios rabinos han visto en este fenómeno el cumplimiento de una visión profética que se encuentra en Libro de los Números. El rabino Yosef Berger, de la tumba de David en el monte Sion, mantiene que la irrupción de esta "nueva" estrella está en consonancia con antiguos textos judíos. En el capítulo 24:17 de Números se cita al profeta Balam:

Lo veré, mas no ahora;

Lo miraré, mas no de cerca;

Saldrá una estrella de Jacob

y se levantará cetro de Israel,

y herirá a las sienes de Moab

Y destruirá a todos los hijos de Set.

Berger sostiene que Maimónides (una de las principales autoridades en la Torá) y el texto cabalista El Zohar vinculan esta profecía con la llegada del Mesías, abundando en correlaciones astrológicas y descripciones de la estrella. Berger ha interpretado que la explosión de la nova roja encaja con las descripciones de estas grandes dos autoridades dentro de misticismo hebreo. 

Otros rabinos dudan de la interpretación de Berger; no de la profecía de Números sino de que se refiere a este preciso evento astronómico, lo cual es más difícil de predecir. 

No es raro que se utilicen fenómenos celestes en la literatura profética, incluyendo profecías mesiánicas; tal es el caso del cristianismo y la estrella de Belén (cuya identificación precisa ha generado enorme controversia).

La profecía del libro de Números habla de la conquista de Moab y la destrucción de los hijos de Set. Se ha interpretado que esto significa la destrucción de los pueblos no judíos que residen alrededor de Israel. Para quienes estaban esperando el siguiente evento masivo de especulación o histeria religiosa --mesiánica o apocalíptica-- es probable que esta sea la gran fecha en el horizonte. 

Por otro lado, esta es la primera vez que los científicos predicen una explosión como ésta, por lo cual ni siquiera ellos saben con exactitud la fecha del magno acontecimiento. El astrofísico Larry Molnar considera que la explosión podría variar de sus cálculos y llevarse a cabo en el 2021 o en 2023 (tiene 1 año menos o más de  margen de error). La explosión se producirá por la fusión del sistema binario KIC 9832227: una especie de cópula cósmica que es a la vez una muerte más de 10 mil veces más luminosa que su brillo actual, algo que en realidad debió haber ocurrido hace mil 800 años. Actualmente las estrellas --desde nuestra perspectiva-- se encuentran en una danza de órbitas sincrónicas, todo el tiempo la una se mueve enfrente de la otra y cada vez se acercan más, hasta que la colisión llegue a producir una nova roja. Monitoreando los incrementos en la magnitud del brillo, los astrónomos podrán estar más seguros de la fecha en los próximos años.

El poder oculto de la mirada nos impide sostener conversaciones

Ciencia

Por: PijamaSurf - 01/23/2017

Estudio coreano revela posible respuesta sobre por qué nos es tan difícil sostener la mirada mientras hablamos

Cuando sostienes una conversación con alguien ¿evitas mirar sus ojos fijamente? Esto podría no tratarse de una cuestión de respeto o buenos modales sino de una reacción natural del cerebro. Un nuevo estudio científico buscó explorar por qué tenemos problemas para mantener contacto visual al platicar.

Científicos de la Universidad de Kioto estudiaron la relación entre los estímulos visuales y la capacidad para hilar un discurso coherente. Para ello, pusieron a 26 voluntarios a jugar con asociaciones de palabras mientras miraban fijamente caras generadas por computadora.

Resultó difícil, para la mayoría de los participantes, concentrarse en generar vínculos congruentes entre palabras mientras cruzaban miradas. Los investigadores declaran que “aunque el contacto visual y el procesamiento verbal parecen independientes, la gente frecuentemente evita mirar a los ojos de su interlocutor durante las conversaciones. […] Esto sugiere que existe una interferencia entre ambos procesos”.

Durante la prueba se compararon los resultados del juego con cada uno de los participantes. En una primera ronda se probaba su capacidad lingüística mientras la pantalla mostraba caras haciendo contacto visual. En una segunda ronda las caras se mostraban mirando a un lado.

Se pedia que asociaran sustantivos a verbos. Con los más frecuentes o simples la diferencia era mínima para ambas rondas. En cambio, durante la primera ronda, mientras más compleja era la palabra, más trabajo pasaban los voluntarios para vincularla. De aquí que se infiera que ambas tareas pueden estar asociadas o utilizar áreas cerebrales similares, pues los resultados sugieren que el cerebro sufre una sobrecarga cognitiva al intentar realizar las dos tareas a la vez.

Aunque la muestra es muy pequeña, esta hipótesis es de gran interés pues apunta, como muchos piensan, a que el cerebro pasa por un proceso especialmente peculiar cuando nuestros ojos se encuentran con los de otros.