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Misteriosamente, Saturno está cambiando de color

Ciencia

Por: Pijamasurf - 01/16/2017

Científicos perplejos por misterioso hexágono en el polo norte de Saturno y su cambio de color de azul a dorado

El vórtice hexagonal en el polo norte de Saturno constituye uno de los principales misterios del Sistema Solar. A esto debemos añadir el cambio de color que se está presentando en el norte del gran "señor de los anillos". 

El hexágono, que aún no se ha explicado científicamente del todo, es un complejo sistema metereológico, un patron de nubes en rotación cuya forma geométrica parece deberse a la variación en la velocidad de los vientos saturnales. 

Los cambios de color que recientemente ha notado la sonda Cassini podrían deberse a cambios estacionales en este planeta relacionados a reacciones fotoquímicas, pero esto es apenas una hipótesis preliminar.

Imágenes de Cassini muestran que el polo hexagonal era azul en el 2012, lo que contrasta con el dorado que se ha observado en el último año. Se cree que la inclinación del polo norte hacia el Sol --que culminará con un solsticio solar en mayo de 2017-- está produciendo una mayor cantidad de reacciones fotoquímicas, las cuales provocan una bruma dorada de partículas, algo que tiene cierta coherencia pero que no se presenta en otros planetas. 

Así que los cambios de color podrían constituir información importante para entender los ciclos naturales de este misterioso gigante. Eso o simplemente Saturno, el llamado también planeta de la melancolía, ha dejado de estar triste y se encuentra con una nueva dorada alegría. 

 

Budismo y ciencia: un diálogo interdisciplinario entre científicos y contemplativos (VIDEOS)

Ciencia

Por: Pijamasurf - 01/16/2017

Un agasajo para la mente se llevó a cabo en India hace un par de días: The Emory Tibet Symposium, Bridging Buddhism & Science.

Del 18 de diciembre al 20 de diciembre se llevaron a cabo una serie de fascinantes diálogos en Mundgod, Karnataka, India, en los que científicos occidentales y contemplativos budistas (algunos geshes, el equivalente a doctores en filosofía) se encontraron para dialogar sobra la naturaleza de la mente, el origen del universo y en general sobre la condición humana. Bajo el nombre de The Emory Tibet Symposium, Bridging Buddhism & Science, las conferencias son realmente un banquete para el intelecto y pueden ser vistas en sus seis sesiones en el sitio de Live Stream (aquí hemos embebido tres de estas sesiones) (!los videos tienen autoplay, así que es necesario ponerles pausa!).

Al inaugurar el diálogo, el Dalái Lama pidió a los científicos que investigaran su teoría de que la fuente de la paz interna es la compasión, la generosidad, la calidez humana... En esto, señaló, las personas religiosas y las seculares se unen de manera no-sectaria, ya que todos buscan encontrar la fuente de la paz interna. Sin embargo, en esto la ciencia se encuentra con un escollo ya que se ha edificado de tal manera que está dirigida a entender la materia y el mundo externo, aunque es importante también estudiar la conciencia y las causas de la felicidad.

En la primera intervención, el profesor de filosofía y físico Michel Bitbol, citó a su colega Fransico Varela, quien había sugerido que descubrir el budismo sería un segundo Renacimiento en la historia cultural de Occidente (de la misma manera que el redescubrimiento de los textos griegos lo fue en el Renacimiento europeo). Bitbol explicó que la física cuántica puede entenderse desde una perspectiva similar a lo que en el budismo se llama pratityasamputpada, surgimiento dependiente, y que incluso las partículas subatómicas pueden considerarse como arco iris (el ejemplo predilecto de la filosofía budista para explicar la vacuidad y la coemergencia o interdependencia de todos los fenómenos), ya que surge sólo relacionalmente, de la confluencia de sol, agua y una perspectiva particular.

Realmente los diálogos no tienen desperdicio y son una digna manifestación del espíritu tradicional de debate que existía en las universidades budistas, desde Nalanda hasta los monasterios del Tíbet y hasta la fecha. Y es que el budismo y la ciencia, además de haber realizado algunas observaciones similares sobre la naturaleza de la realidad, comparten una primera importancia en los datos empíricos --se ha dicho que el Buda desarrolló una ciencia interna o una ciencia de la mente, si bien esto para muchos científicos es reducible a mera psicología, o actualmente a algo así como fitness de la mente. Por supuesto, la gran diferencia entre el budismo y la ciencia materialista, es que para el budismo la conciencia es primordial y la mente existe desde siempre, siendo la materia un producto de la conciencia, que surge justamente como un límite por la ignorancia de su propia naturaleza limitada.