*

X

¿No quieres enfermarte? Haz como los romanos y combate el malestar con amuletos de penes voladores (FOTOS)

Magia y Metafísica

Por: pijamasurf - 01/24/2017

Falos voladores gigantes --llamados "fascinum"-- eran usados para alejar enfermedades. Curiosamente este es el origen de lo fascinante: lo mágico-fálico

En la cúspide del paganismo y mucho antes de la ciencia dura los romanos optaban por soluciones más creativas y variadas para combatir las enfermedades, algunas de las cuales parecían ser completamente misteriosas. Una solución que ha documentado el blog Atlas Obscura es el uso de amuletos de penes gigantes voladores, los cuales eran usados frecuentemente con campanas y sonajas --el pene volador se hacía sonar en el viento-- como un recurso apotropaico.

Estas figuras eran llamadas fascinum o penes divinos, usados para evitar el mal de ojo, entre otras cosas. Diversos historiadores explican el poder simbólico y mágico de los amuletos fálicos argumentado que tenían que ver con la fertilidad --esta es una especie de reduccionismo que se encuentra frecuentemente en la antropología y la mitología, donde todo tiene que ver con la fertilidad. Los amuletos también eran utilizados por los niños, ya que éstos eran especialmente vulnerables a las enfermedades; de hecho, el dios fálico Fascinus era el protector de los niños. Plinio el Viejo nos da una clave sobre el simbolismo de los fascinum: "Es la imagen de esta divinidad la cual está adherida al carro triunfal del general victorioso, protegiéndolo, como un médico atento, en contra de los efectos de la envidia". El falo es un símbolo de la victoria, de la vida en sí misma que conquista.

Los romanos y los griegos son algunos entre muchos otros pueblos que han divinizado y utilizado el falo como un símbolo mágico-religioso; quizás el ejemplo más abundante es el falo de Shiva, el Shiva-lingam.

El hecho de que sean voladores podría tener que ver con una doble fuerza cifrada en que la palabra griega para "ala" servía como eufemismo de "falo". Así, un hombre podía hablar de su "ala" cuando su miembro se había alzo, algo que puede extenderse y vincularse con las alas de Eros o Cupido. El amor necesita alas. 

El término fascinum significa "magia" o "encantamiento", pero algunos historiadores notan la semejanza con el término "bascanum" o "bascinare", que significa el pene erecto. Se ha sugerido que nuestra palabra "fascinación" tiene este doble origen de falo y magia, lo cual explica la fascinación que existe en nuestra cultura por el falo. Pascal Quignard sugiere que existe una fascinación connatural por lo fálico; el ser humano es el resultado de un acto creativo que no presenció, del cual el falo es la directa representación. Esta curiosidad por el propio origen desconocido se erige en el falo, de aquí la fascinación. 

Ahora bien, si el poder de la fertilidad y la victoria está en el falo, ciertamente también lo está en la vagina y en las representaciones femeninas como las Venus de amplias caderas o los yonis de Shakti, por lo cual podríamos también, para ser incluyentes y abarcar todo el espectro apotropaico, servirnos de vaginas subterráneas, de cuevas y cuencos protectores para sintonizar la medicina y la sanación de la Tierra.

 

 

Esta Luna nueva se celebra el año del gallo de fuego. Aquí algunos de los puntos salientes de este nuevo año del zodiaco chino

Este 28 de enero se celebra el Año Nuevo en el calendario lunisolar chino, en la primera luna nueva del mes, que va del 21 de enero al 20 de febrero. Tradicionalmente los chinos celebran el Año Nuevo haciendo limpieza, cambiando de imagen, empezando nuevos proyectos, reuniéndose para brindarse regalos y buenos deseos y, por supuesto, con dragones y fuegos artificiales. 

Este sábado 28 en China (27 de enero en México) iniciará el año del gallo de fuego y culminará el año del mono también de fuego. Esta doble fogosidad puede tomarse como un signo de los tiempos agitados, inflamados y rabiosos en los que estamos viviendo --algunos medios, a la luz del triunfo de Trump, designaron el 2017 como el año del enojo. Al parecer el año del gallo de fuego también tendrá este distintivo del fuego y su poderosa energía, si bien no con la misma volatilidad del mono, lo cual puede ser bueno o malo, ya que el gallo es conocido por su diligencia y su concentración, así que este fuego podría ser mejor concentrado y aterrizado, para la creación o la destrucción.

Según el zodiaco chino los gallos tienen la característica de la valentía, el amor al trabajo, son buenos para organizar y liderar, les gusta verse bien, son notablemente dominantes y seguros de sí mismos --justamente como el gallo de un gallinero. Asimismo, pueden pecar de orgullo, vanidad y egoísmo.

El nuevo año es un año gallo de fuego yin, esto es, de la energía femenina o negativa. El yin y el fuego (esencialmente yang) no se combinan bien, lo cual produce inestabilidad y una explosividad que puede ser muy dañina, con potencial de guerras, corrupción y crisis. 

Cada animal en el zodiaco chino tiene una cierta relación con los otros, de la misma manera que ciertos signos en el zodiaco occidental, por ser masculinos o femeninos, por estar ligados a ciertos elementos o por cierta relación geométrica tienen una mayor simpatía o antipatía. Así, por ejemplo, para los nacidos en un año dragón el gallo es favorable, pero no así para los nacidos en un año del conejo. Aquí puedes ver una tabla de compatibilidad. Las personas nacidas en 1945, 1957, 1969, 1981, 1993 y 2005 son gallos por nacimiento.

En la tabla de correspondencias de los elementos el fuego está ligado al verano, el color rojo, el su, el corazón, el intestino delgado, la lengua, el sabor amargo, la alegría, la creatividad y el planeta Marte. El elemento en el que el gallo está más cómodo es el metal, por lo que en términos generales el año no tiene una prospección demasiado auspiciosa.

Como han sugerido muchos astrólogos, los astros no obligan, sólo inclinan. Y en esto se admite una lectura simbólica quizás más positiva --ya que el gallo es ciertamente el animal asociado al despertar, un animal solar, y un gallo de fuego es casi un fénix. Quizás estemos presenciando un proceso de despertar --un bautismo de fuego, no sin su trauma asociado; y es que para nacer se debe también morir. ¿Estaremos siendo testigos del inicio del final, la destrucción de este sistema económico que nos está llevando a la desigualdad extrema, a la alienación y a la destrucción del ecosistema?

Debido a que este año no será fácil, como es evidente por el curso que sigue la humanidad, el Instituto Daoísta para la Salud ha compilado una guía de consejos para mantener la salud específicamente orientada  a los peligros más descollantes del año del gallo de fuego.