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Una disputa sobre el origen de las formas: la mente divina o la sexualidad femenina

Esta disputa no es históricamente precisa, es sólo poéticamente deliciosa, encontrada en el poema de "El fénix y la tortuga" de Kenneth Rexroth, el llamado "papá de los beats", uno de los grandes sabios de la cultura estadounidense del siglo XX.

 

As the Philosopher says,

“The Pythagoreans are

Of the opinion that the shapes

Of the Greek vase are reflections

Of the irrational numbers

Thought by the Pure Mind. On the

Other hand, the Epicureans

Hold them to be derived

From the curves of a girl’s

Breasts and thighs and buttocks”.

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Cómo el Filósofo dice,

"Los pitagóricos son

de la opinión de que las formas

de las vasijas griegas son reflejos

de los números irracionales

pensados por la Mente Pura. 

Por otro lado, los epicúreos

sostienen que se derivan

de las curvas de los senos, de los muslos

y de las nalgas de una niña".

 

La noción pitagórica de que todas las formas visibles son representación de números y leyes matemáticas puede apreciarse en la naturaleza en cosas como el número áureo y la secuencia Fibonacci que aparecen en los patrones de crecimiento de plantas, minerales y animales. De aquí se derivará la noción platónica y también parte de la ciencia moderna de que las matemáticas son el lenguaje del universo y el pensamiento divino es matemático. Todo lo visible es una expresión del número invisible, del arquetipo. Sin embargo, los epicúreos, con su hedonismo racional, en el cual el placer es el sentido supremo de la existencia --placer bajo razón, evitar el dolor: ataraxia, tienen una explicación más aterrizada. La forma suprema es la del cuerpo humano, el garante del placer, y así las formas de los objetos con las que llenamos el mundo son proyecciones o metáforas no de una idea trascendente de belleza sino de la belleza inmanente, de la vitalidad del cuerpo. Por supuesto esta no es una rigurosa dilucidación de estas corrientes filosóficas, sino el travieso juego poético de Rexroth.

La disputa recuerda un poema de Bhartrihari que incluye Octavio Paz en su libro Vislumbres de la India:

¿Para qué toda esta hueca palabrería?

Sólo dos mundos valen la devoción de un hombre:

la juventud de una mujer de pechos generosos,

inflamada por el vino del ardiente deseo,

o la selva del anacoreta.

Pitágoras, quien fundó su escuela ascética en Crotona, representa al anacoreta. Epicúreo, al hombre que siente la devoción al placer simbolizado por una mujer joven de "pechos generosos". Esta disyuntiva existe desde tiempos inmemoriales en la búsqueda del conocimiento y la felicidad, llamada por el poeta simplemente "las dos vías".

Beardsley: la línea negra del art nouveau (FOTOS)

Arte

Por: PijamaSurf - 01/27/2017

Conoce una muestra de las grandiosas ilustraciones del genio perdido y algunos episodios de su trágica vida

 

Aubrey Beardsley nació en Brigthon, Sussex, Inglaterra, el 21 de agosto de 1872. Desde muy joven comenzó a interesarse por el dibujo, en especial por la ilustración. A los 6 años le diagnosticaron tuberculosis, enfermedad que nunca se separaría de él.

 

 

Fue uno de los grandes iniciadores del art nouveau, corriente plástica aplicada a la arquitectura (Antonio Gaudí), la pintura (Gustav Klimt), la ilustración (Alfons Mucha) y las artes decorativas. Una de sus principales características es el uso de motivos herbolarios y floridos representados con líneas curvas, además de motivos provenientes del arte oriental.

 

 

Beardsley ilustró grandes obras literarias antiguas y de su época como Salomé de Oscar Wilde, con quien se decía que sostuvo un romance. Pertenecieron a un círculo de jóvenes dandis, vestidos estrafalariamente, con hábitos malvistos y una visión crítica de la reprimida sociedad victoriana.

 

Influido por el trabajo de los prerrafaelitas, una asociación de artistas ingleses de mediados del siglo XIX que abogaban por un arte más sincero y directo, Beardsley comenzó a buscar una voz propia y terminó por abrir su propio capítulo en la historia del dibujo.

 

 

Sus aportaciones a través del uso indistinto de la línea gruesa tanto para fondos como para personajes fueron decisivas en el desarrollo de varias corrientes artísticas posteriores.

 

 

Fundó y trabajó como coeditor de la publicación trimestral The Yellow book. En 1895, luego del escándalo provocado por el juicio contra Oscar Wilde por el cargo de asquerosa indecencia (es decir, homosexualidad), su reputación se vino abajo y fue expulsado de su propia revista.

 

Su fascinación por lo grotesco, la muerte y la decadencia alimentó muchos juicios negativos contra su arte; esta búsqueda responde a un sardónico cuestionamiento contra los valores que defendían las buenas conciencias de la aristocracia y la burguesía: la sexualidad, los ideales de belleza, los roles de género y el consumismo.

 

 

Una técnica elaborada con pocos materiales, en blanco y negro, simple pero rica en matices y detalles que permitió al artista, mediante el vaciado sencillo a una placa de zinc, elaborar rápida y fácilmente reproducciones ilimitadas de sus ilustraciones sin perder la claridad del original.

 

 

El autodeclarado asexual, de quien se rumoraba una posible relación incestuosa con su hermana mayor, Mabel, murió en 1898, apenas a los 25 años, de tuberculosis. Dejó detrás un legado artístico incalculable que lo sitúa en la línea de vanguardia de los grandes representantes del art nouveau.