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¿Por qué en la cotidianidad está la vida?
Siempre es posible sentir nuevas emociones, cada día, incluso con los mismos estímulos

De la manera en que pasamos nuestros días es, por supuesto, como pasamos nuestras vidas.

Annie Dillard

 

Como seres humanos siempre buscamos nuevas emociones como una manera de crecer o al menos sentir que así lo hacemos. Buscamos nuevas experiencias y conocimientos, intentamos saciarnos de incontables formas (aunque claramente existe una tendencia a paliar esa sed de novedad con el consumismo).

Es, así, natural; las personas buscamos mantenernos estimuladas, rehuimos el aburrimiento, pero personajes como Bertrand Russell nos hacen ahondar sobre el valor de una cierta tolerancia al aburrimiento, porque sólo así podremos sentir lo sencillo:

Para llevar una vida feliz es esencial una cierta capacidad de tolerancia al aburrimiento. La vida de los grandes hombres sólo ha sido emocionante durante unos pocos minutos trascendentales.

La vida está en la cotidianidad; por más que se persigan emociones y experiencias nuevas, siempre llegará un punto en el que los brazos de la cotidianidad nos envolverán...

 

¿Cómo encontrar la vida en la cotidianidad?

Se trata de reconocer lo lúdico en lo cotidiano. Sentir los pasos, descubrir siempre novedades en las personas con las que tienes contacto a diario, nuevos aromas en tu vecindario o inéditas figuras en tu techo. No se trata de quedarte estancado y renunciar a las novedades sino de hacer consciente que éstas serán efímeras.

Encontrar un equilibrio entre disfrutar lo cotidiano y tener sueños que perseguir podría ser una fórmula para aprender a disfrutar la vida (pues también se trata de un aprendizaje). Conforme a lo científico, numerosos estudios coinciden en que las claves para una vida mas feliz están en elementos que en realidad forman parte de lo cotidiano: relaciones humanas significativas, comunidad, un trabajo con un sentido más allá del éxito o el dinero, etcétera.

La vida está en el día a día; y también en esta sombra que siempre nos alcanzará, lo cotidiano, y que puede ser de lo más seductora si aprendemos a apreciarla. Así las experiencias extraordinarias tendrán mucho más profundidad y luego volveremos a la cotidianidad con agradecimiento, porque en realidad quizá es esta la musa de las almas más libres.

 

Twitter: @AnaPauladelaTD

No toda la cerveza proviene de la cebada, asómbrate con el ingrediente inesperado de ésta

Buena Vida

Por: Pijamasurf - 01/18/2017

En la historia de la cerveza hubo un momento decisivo: el de la irrupción decisiva de este cereal.

Al pensar en cerveza, muchos de nosotros tenemos una idea fija: que su principal ingrediente de fermentación es la cebada. Esto no es casual, pues existen registros de civilizaciones de la antigüedad (como la sumeria o la china) en los que se utilizó dicho ingrediente para crear algunas de las primeras formas de cerveza.

Con todo, en la evolución misma de la bebida se encontró que no sólo se podía hacer cerveza a partir de la cebada. En particular, fue en la Edad Media, en la región germánica, donde un grupo de cerveceros comenzó a experimentar con la fermentación del trigo para producir cerveza, en buena medida por la mayor presencia de este grano, en comparación con la cebada. El resultado fue una cerveza de sabor distintivo que además destacó también por su color más bien claro, en un momento en que las cervezas “oscuras” eran prácticamente las únicas conocidas.

Las cervezas de trigo nacieron así, como una prueba, o quizá sea mejor decir que a partir del deseo de aprovechar lo mejor posible las circunstancias del presente. Por las características del grano, estas cervezas son de alta fermentación, lo cual a su vez las hace más ligeras y refrescantes. En su tiempo, este último rasgo fue una feliz coincidencia, pues dado el calendario de cultivo y cosecha, las cervezas de trigo estaban disponibles únicamente en verano, lo cual las volvía una compañía excelente para los días estivales, calurosos y ardientes.

Ahora, claro, se tienen prácticamente en todo el año, pero en cierta forma conserva en su esencia esa alusión a algo especial, poco común, como si beberse una cerveza de trigo estuviera reservado para una ocasión extraordinaria o hiciera de esa misma ocasión algo fuera de lo habitual.

Recientemente en México, Grupo Modelo lanzó al mercado una edición especial de su Cerveza Modelo, hecha a base de trigo. Si deseas experimentar esta notable tradición de manufactura cervecera, te invitamos a encontrarla en los centros de comercialización conocidos.