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Raro fenómeno astrológico advierte que estas semanas son especialmente benéficas para nuestro planeta

Magia y Metafísica

Por: pijamasurf - 01/09/2017

Entre el 7 de enero y el 6 de febrero todos los planetas del Sistema Solar estarán moviéndose en la misma dirección; se considera una etapa de abundancia y oportunidad

El fenómeno conocido en inglés como APDM (All planets in direct motion) hace referencia a cuando se registra una sincronía direccional de todos los planetas del Sistema Solar y todos están sin excepción moviéndose hacia adelante. Desde la antigüedad, en un plano astrológico, se ha considerado que la temporada que comprende a este fenómeno (aproximadamente 30 días) es un período especialmente positivo, de gran fortuna. Básicamente se traduce en que ninguno de los planetas que forman parte de nuestro sistema se encuentra en estado retrogrado, sincronía que rara vez ocurre. 

En este 2017 la orquesta planetaria se debe a que el 7 de enero el Mercurio retrogradó viró y que el siguiente retrogrado, Júpiter, no se activa hasta el próximo 7 de febrero. Esto nos permitirá disfrutar de prácticamente un mes de APDM.   

El hecho de que todos los planetas estén moviéndose en la misma dirección, hacia adelante, sugiere que existen fuerzas importantes alineadas, generando una especie de inercia que debiéramos aprovechar. Tal vez por eso los astrólogos suelen considerar a esta temporada como la ideal para arrancar nuevos proyectos, cerrar alianzas, contraer matrimonio y, en general, sembrar cualquier semilla que deseemos que esté impresa con una fuerza extra. También se advierte que se trata de un período particularmente fértil para el ejercicio de las intenciones, así que en estos días el adagio "Cuidado con lo que deseas por que se te puede cumplir" tendría que ser tomado en cuenta más que nunca. 

La popular astróloga Wave Rayne resume así este fenómeno:

Desde la posición del Sol o la perspectiva de la Tierra, este fenómeno de "Todos los planetas en movimiento directo" representa un pasaje grupal, colectivo, armonioso, sincrónico y holístico, a través del universo infinito.  

Los tiempos parecen especialmente duros y el panorama en básicamente cualquier país del mundo dista de presentarse muy sonriente; sin embargo, al menos desde un plano astrológico, el próximo mes es una buena oportunidad para materializar cosas positivas... Sería bueno aprovecharlo. 

 

Este dios gnóstico puede ser justo lo que necesitamos para sacarnos de la era de la ignorancia en la que vivimos

Magia y Metafísica

Por: Pijamasurf - 01/09/2017

Conoce a Dinanukht, un extraño dios mitad libro mitad hombre que pasa el tiempo leyéndose a sí mismo, pero que alguna vez realizó un viaje a los mundos superiores en busca del conocimiento supremo

Anteriormente hemos argumentado que vivimos en la "era de la ignorancia" y, de manera predecible para una era oscura, no lo estamos notando. En resumidas cuentas esto se debe a que si bien estamos apilando cada vez más información y desarrollando más tecnología, esto no se traduce en sabiduría ni en mejorar la calidad de nuestras vidas de manera significativa (generamos hedonismo, pero no eudemonía).

Recomendamos leer los artículos sobre la era de la ignorancia. Dicho eso, he aquí una divertida opción para combatir la falta de imaginación con en el retorno a las antiguas tradiciones mezclado con una dosis de humor. Presentamos al dios Dinanukht, un dios que es mitad libro y mitad humano y que pasa el tiempo en las aguas leyéndose a sí mismo. Dinanukht aparece en una historia de la secta gnóstica de los mandeístas. Los gnósticos son una religión mística cristiana que con el tiempo fueron considerados como herejes por la Iglesia; su creencia más descollante es que nuestro mundo es la contracreación de un demiurgo que tomó el papel del dios verdadero, atrapando la luz divina y creando un mundo ilusorio. El gnóstico más ilustre de tiempos recientes fue Philip K. Dick, cuya obra anticipó la idea de The Matrix.  

Dinanukht tiene una experiencia semejante a la narrada por diversas religiones en las que el alma asciende por los cielos. Al viajar hacia las esferas superiores, llega al último mundo antes del mundo de la luz.  "Ahí todas las contradicciones están almacenadas y las almas de aquellos mandos que no han nacido en la Tierra. Dinanukht quiere seguir ascendiendo, pero se le informa que debe regresar a decirle a los demás lo que ha visto". Se encuentra con una divinidad que le dice, como aniquilando el principio de dualidad que rige el mundo de los gnósticos: "Yo soy la vida que existe desde el principio. Soy la verdad que existe desde antes del principio. Soy el fulgor. Soy luz. Soy muerte. Soy vida. Soy oscuridad. Soy luz. Soy el error. Soy la verdad. Soy la destrucción. Soy la creación" (cita de The Elemental Thing, de Elliot Weinberger).

Miguel Conner del sitio gnóstico The God Above God, escribe que  "Dinanukht no sólo es intrigante sino que es relevante en un tiempo en el que la autoexploración y la lectura están siendo estranguladas por el típico feed inane de Facebook o por más fotos de celebridades en Instagram". Con cierto humor tecnoludita, Conner dice que podríamos imaginar una película de ciencia ficción en la que este dios-libro peleara con Kindle en una épica lucha por el alma cultural de la humanidad. 

Se podría argumentar que la humanidad no necesita más dioses (ya tenemos el iPhone y tenemos dioses que son volcados en contra de los hombres por los hombres), pero no se puede negar que la representación de este dios gnóstico es genial e incluso viral. Es mucho más cool que todos los Kindles del mundo.