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5 formas en las que la meditación modifica el cerebro, según científica de Harvard

Ciencia

Por: pijamasurf - 02/15/2017

La meditación modifica 5 grandes áreas del cerebro mejorando la cognición, la capacidad de empatía, reduciendo el estrés y más

Sara Lazar es una neurocientífica de la Escuela Médica Harvard experta en los beneficios de la meditación. Lazar probó ella misma los beneficios del yoga y la meditación y después decidió estudiarlos de manera científica. Su trabajo compilando diversos estudios muestra que la meditación afecta mayormente a cinco áreas del cerebro. De manera notable, las personas de 50 años que meditan tienen la misma cantidad de materia gris en el córtex prefrontal que aquellas de 25 años. 

En resumen, la meditación mejora la concentración (o controla la divagación mental, también conocida como ruminación), nos hace menos egoístas, mejora los procesos cognitivos, el control emocional, la producción de ciertos neurotransmisores y los mecanismos asociados con la empatía, la compasión y la disminución de estrés.

1. La principal diferencia, según Lazar, ocurre en el cingulado posterior, el cual está involucrado en la divagación mental y la relevancia del yo.

2. También en el hipocampo izquierdo, que asiste en el aprendizaje, la cognición, la memoria y la regulación emocional

3. Asimismo, en la intersección temporo-parietal, asociada a la toma de perspectiva, la empatía y la compasión.

4. Igualmente, en un área del tronco cerebral llamado Pons, en el cual se producen varios neurotransmisores regulatorios. 

5. Y finalmente en la amígdala, el área asociada a la respuesta de huir y luchar, clave en la ansiedad, el miedo y el estrés. Esta área fue reducida en tamaño con un programa de mindfulness.

El neurocientífico Sam Harris explica en qué consiste el estado mental que llamamos felicidad

Ciencia

Por: pijamasurf - 02/15/2017

Ya sea que estemos teniendo sexo, jugando un deporte o meditando, esta cualidad de la atención define el gozo de dichas experiencias

Sam Harris es uno de los neurocientíficos más conocidos, debido a sus libros y su presencia en la Red. Harris es  ateo (pero moderado, no tan fanático como Richard Dawkins), ha experimentado con psicodélicos y práctica la meditación (mindfulness). En una aportación para el sitio Big Think Harris responde a la pregunta sobre qué es lo que lo hace feliz, y en su respuesta nos da un modelo funcional de la felicidad que es muy cercano al budismo.

Harris dice que "la ausencia de neurosis, la ausencia de miedo, la ausencia de ansiedad" es lo que lo hace feliz, y esto lo podemos extrapolar a todas las personas. El neurocientífico agrega: "cuando reconoces lo que es la conciencia, cuando esos estados se han desvanecido [la mente] me parece intrínsecamente feliz. Esta intrínsecamente bien, intrínsecamente pacífica e incluso a veces alegre". Esto recuerda la noción budista de que la mente es la causa que precede a todas las cosas y que la naturaleza esencial de la mente, más allá de todo obnubilamiento, es la budeidad, la cual puede definirse como el estado constante que ha trascendido el sufrimiento.

La felicidad de Harris, seguramente influida por el mindfulness, está basada "en sólo darse cuenta del propio ser en el momento presente", sin que esto signifique "estar continuamente en conversación con el propio ser sobre el momento presente y pensando, pensando, pensando incesantemente". Cuando esto se deja, cuando las ruminaciones cesan, "ya sea porque estás meditando, o estás gozando haciendo un deporte, o teniendo sexo", entonces la felicidad surge naturalmente. "En realidad todas las experiencias pico tienen esta característica de que tu atención esta focalizada de una manera no compleja en tu experiencia en el presente. Este estado de la mente yo lo llamaría la felicidad". Lo contrario de la felicidad sería "la autoabsorción neurótica... la ansiedad del futuro o el reproche de lo que no hiciste". En suma, todo lo que nos impide reconocer la realidad del presente. Lo importante de esto es que la felicidad que propone Harris, que tiene claros ecos con el budismo, en gran medida no es contingente a factores externos que impliquen obtener algo del mundo sino que sólo depende de nuestra propia interioridad, de conseguir calmar, concentrar y controlar nuestra mente, de ser capaces de atender a lo que sucede sin proyectar miedos o esperanzas. La felicidad proviene de la mente y se vierte hacia el mundo, del cual recibe una siempre renovada frescura, todo está siempre cambiando, no hay nada a qué agarrarse y eso para la mente es la libertad.