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El arte de Brenda Franco, una destacada artista emergente mexicana

Arte

Por: pijamasurf - 02/20/2017

Una mirada a la obra de Brenda Franco, la artista mexicana que recientemente completó una residencia artística en el Swatch Peace Hotel

Brenda Franco es una joven artista mexicana cuya obra está recibiendo cierta notoriedad internacionalmente. Recientemente completó una residencia en el Swatch Peace Hotel en Shanghai donde elaboró su obra "Walking Blind", una reflexión estética sobre el orden del caos o sobre los patrones que forma lo impredecible, en la cual se evoca la antigua caligrafía china o los vuelos de parvadas como los estorninos, sólo que en referencia a los flujos urbanos. 

Su obra reflexiona sobre la tenue línea que divide a lo abstracto con lo figurativo. La inspiración viene del mar, la forma en la que la luz se refleja en el agua, los viajes y las impresiones que deja caminar por las ciudades.  Su obra "SILENCIO", una evocación visual de impresiones de sus viajes por Italia, Austria, Alemania y Eslovenia que recibió reconocimiento internacional.

"Walking Blind" su obra más reciente está inspirada en los movimientos de Shanghai, visualiza abstractamente los trayectos sin aparente dirección de los ciudadanos y los turistas, en los que parecen convertirse en una única entidad que se desparrama por el espacio. El movimiento de la masa es imitado en la tinta, y así emergen estas formas sin aparente definición. El trabajo esta realizado en papel de arroz, montado de manera tradicional, y tina china, para crear un relación consistente entre la tradición, el medio y el mensaje.

 

 

De la serie "Cruzando el Océano"

 

De la serie "Negro sobre blanco y viceversa"

 

Aquí puedes ver más del arte de Brenda Franco

Estas 5 expresiones del lenguaje cotidiano están limitando tu realidad

Arte

Por: pijamasurf - 02/20/2017

La realidad que experimentamos está construida sobre la base de las palabras que usamos

Nuestra realidad está hecha de lenguaje, porque gracias a éste podemos aprehenderla y experimentarla. Entre otras implicaciones, de este hecho es posible extraer un corolario interesante: las cualidades de nuestro lenguaje determinan también las cualidades de nuestra realidad. Un lenguaje rico se traduce en una experiencia mucho más rica de la vida y el mundo y, en cambio, usualmente las versiones estrechas de la realidad están vinculadas de lleno con un lenguaje limitado.

Darnos cuenta de ello es descubrir también que cambiar el lenguaje que utilizamos es cambiarnos a nosotros mismos y modificar la realidad que habitamos.

A continuación compartimos cinco sencillas expresiones que operan dicha transformación pero no en un sentido deseable, pues por el uso que les damos limitan nuestra realidad, empobreciéndola.

 

1. De verdad/Realmente

Borges, entre otros escritores, aconsejó evitar el énfasis. Él pensaba en la literatura, claro, en donde emplear este recurso retórico vuelve sospechoso un estilo, como si el escritor dudara tanto de su propia capacidad expresiva que necesitara exagerar para convencer a su lector. Algo así pasa con el énfasis un tanto hueco que hay en la reafirmación de que tal o cual suceso fue “real”, “de verdad pasó”, etc. Por lo demás, el uso de ambas palabras es tan común que resulta para muchos en una muletilla de su discurso.

¿Qué emplear entonces? Todo depende del contexto, pero en general intenta optar por un adverbio más preciso. En una oración como “Fue una comida realmente deliciosa” quizá podrías decir “inesperadamente deliciosa”.

 

2. Las cosas

El mundo contemporáneo parece estar hecho únicamente de “cosas”. Hechos, personas, emociones, objetos y prácticamente cualquier otro elemento de la realidad puede ser reducido a “cosas así”, “cosas como esa”, “cosas de ese tipo”, etcétera.

¿Qué hacer entonces? Simple: llamar a “las cosas” por su nombre, como reza la conseja popular.

 

3. Creo/Pienso/Siento

¿No merece la riqueza de nuestro pensamiento un espectro mucho más amplio de palabras para referirnos a lo que cruza por nuestra mente?

¿Qué opciones tienes? Me parece…, Tengo la impresión…, Opino…, Mi idea al respecto…, etcétera.

 

4. Ser/Estar

Una de las primeras prácticas que se pueden adoptar para enriquecer el vocabulario consiste en reducir en la medida de lo posible el uso de los verbos "ser" y "estar", sumamente cómodos porque condensan una multitud de significados pero, por ello mismo, reduccionistas para la realidad que experimentamos.

A cambio, intenta recurrir a otros verbos.

 

5. Muy

Estas son dos palabras que por fuerza de repetición también han perdido su sentido. De tanto usarlo, el adverbio "muy" ya no acrecienta el valor de nada, y parece lo mismo decir que algo es interesante a muy interesante.

En este caso, la recomendación podría ser dejar de usar “muy” para elevar la calidad de algo y, mejor, encontrar una palabra que exprese con justicia y precisión lo que queremos decir. ¿Por qué decir que algo es “muy bueno” y no calificarlo de excelso, por ejemplo?

 

¿Qué te parece? ¿No es la realidad suficientemente diversa y múltiple como para limitarla con nuestras palabras?