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Está científicamente comprobado que estos son los pasos de baile más sensuales

Buena Vida

Por: pijamasurf - 02/09/2017

El baile es un vehículo de catarsis, ritualidad y mucha sensualidad; aprovéchalo

El baile es un acto primigenio. Las ganas de bailar brotan desde lo más profundo del ser y luego, sin darnos cuenta, la magia ya está ocurriendo. El "bailante" se transporta a otros planos, experimenta sensaciones de libertad y desdoblamiento. Pero también, y quizá milenariamente, el baile es un ingrediente fundamental del cortejo, y es muy probable que haya sido aprovechado por individuos que buscan atraer una pareja. 

De acuerdo con lo anterior, la pregunta sería qué movimientos son los que tienen un mayor potencial sensual y mayor eficiencia para atraer a otra persona. Un equipo de investigadores británicos llevó a cabo una serie de pruebas, apoyados en dispositivos que documentan el movimiento de un cuerpo, para determinar cuáles son los pasos de baile más sexys entre las mujeres. Tras documentar los movimientos de varias mujeres, neutralizaron esos cuerpos volviéndolos siluetas –para evitar que otras cualidades físicas influyeran en el juicio– y luego detectaron cuáles de estos eran los que mayor atracción generaban entre hombres heterosexuales. 

En el caso de las mujeres, los científicos se encontraron con que la clave de la atracción está en las caderas, los muslos y los brazos. Aquí un ejemplo de los pasos más excitantes o atractivos para los hombres:

 

[Vía PopSci]

Platón en "La república" describe cómo la democracia degenera en tiranía, de manera muy parecida a lo que ha ocurrido con Trump

Alfred North Whitehead había escrito que toda la historia de la filosofía no es más que una nota al pie de los diálogos de Platón, tal es el poder del filósofo ateniense, en cuya obra está el alma de la civilización occidental. En el libro La república se encuentran algunos pasajes que podrían servirnos como advertencia de lo que puede llegar a Trump o que debieron de habernos servido para impedirlo en su momento. Platón sugiere que la tiranía es un peligro latente en la democracia.

En este video de la BBC, el blogger Andrew Sullivan parafrasea un pasaje de La república en el que discute cómo evolucionan los diferentes sistemas políticos con el tiempo y cómo uno puede convertirse en otro. Sócrates dice: "la tiranía se establece probablemente sólo a partir de un régimen democrático". Sócrates advierte que la democracia maximiza la libertad y la igualdad pero al al multiplicarse la libertad se puede producir una degeneración y una perdida de identidad. Se aborrece toda desigualdad y los ricos y las élites son aborrecidas y vistas como sospechosas, representando la injusticia. Cuando la democracia llega a este punto, un tirano puede aprovechar el momento y encumbrarse. El tirano generalmente es parte de la élite pero está particularmente en sintonía con el tiempo, festinando en la comida, el sexo y en un voluble y caprichoso placer. Logra el poder tomando control de una multitud obediente, atacando a sus colegas ricos como corruptos. Es un traidor de su clase... Eventualmente se queda sólo ofreciendo a los ciudadanos autoindulgentes una especie de alivio de las interminables elecciones de la democracia e inseguridades... "demasiada libertad parece producir nada más que mucha esclavitud". Se ofrece como la respuesta personalizada a todos los problemas, para reemplazar a las élites y gobernar sólo en favor de las masas.

El parecido con el surgimiento de Trump en la supuesta gran democracia de Estados Unidos, la cual permitió, por la ignorancia de las masas y la corrupción del propio sistema, su triunfo, es inquietante.

En La república Platón también habla sobre su sistema predilecto basado en reyes filósofos, gobernantes que tengan una capacidad superior y sean capaces de maniobrar el barco del Estado. Esto puede ilustrarse de la siguiente manera: tenemos un capitán de barco que, por discapacidad, no puede tripular su embarcación. Entonces, los marineros se enfrascan en discusiones y reyertas para definir quién debería ser el capitán. El problema es que los marineros no saben de navegación y utilizan, en cambio, las habilidades que tienen, mayormente insignificantes para la tarea en cuestión, para hacer que el dueño del barco los elija como capitanes. Realizando todo tipo de pantomimas, demostraciones de fuerza bruta y sofistería, como la demagogia y el marketing en la política actual, los marineros logran hacer pensar al dueño que algunos tienen lo que se necesita para conducir el barco. Al suceder esto, en este reino de las apariencias, dice Sócrates, el hombre que realmente sabe de navegación es llamado un simple "observador de las estrellas". Esto es lo que le ocurría a los filósofos en Atenas. Al dueño del barco podemos sustituirlo por el pueblo que se deja llevar fácilmente por las apariencias y no es capaz de ver el verdadero carácter y la capacidad de "manejo" de un candidato, justamente porque no ha llevado una vida filosófica.

Paradójicamente, en la modernidad se ha desestimado la visión platónica porque supuestamente tiene el peligro de llevar a la tiranía y al despotismo. Pero aquí la clave es que el rey-filósofo, al haberse entrenado en la vida filosófica, es necesariamente un hombre que conoce el bien, un hombre bueno. Algo que, sin embargo, ciertamente es muy difícil de encontrar en la política en nuestros días.