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Estos son los 5 géneros sexuales que solían existir en el mundo

Sociedad

Por: PijamaSurf - 02/24/2017

La comunidad LGBTTTIQ ha padecido constante discriminación y abusos. Sin embargo, previo a la Colonia en el continente americano, estos seres eran tratados de manera diferente

A veces considerados como seres inferiores, la comunidad LGBTTTIQ se ha dedicado en los últimos años a defender sus derechos tanto humanos como sexuales y asegurar la dignidad de su existencia. Se trata de un grupo minoritario que durante siglos ha padecido constante discriminación y abusos. Sin embargo, previo a la Colonia en el continente americano, estos seres eran tratados de manera diferente. 

 

En México, por ejemplo, existen actualmente los muxes en Juchitán –Oaxaca–. Es un tercer género que forma parte de la cotidianidad oaxaqueña y, en la época prehispánica, fue base importante de la estructura social de la comunidad. De acuerdo con los datos históricos, previo a la conquista española había sacerdotes aztecas travestis y dioses hermafroditas que renacían en los muxes, quienes resultaban un símbolo de la abundancia y la buena suerte. De hecho, actualmente, en Juchitán, casarse por la iglesia católica con un muxe denota autonomía, libertad, apoyo comunitario y felicidad. 

 

 

Por otra parte en EEUU, según el sitio web de Indian Country Today, las comunidades de los nativos americanos gozaban de premisas estructurales con mayor libertad al binomio genérico. Para ellos, las personas se identificaban con el rol de género que su espíritu les indicara: mujer, hombre, mujer de dos espíritus, hombre de dos espíritus o transgénero. 

 

Para las comunidades indígenas en Estados Unidos estaban los ‘Nádleehi’ o “el que se transformó”; los ‘Winkté’ o el “nombre que se da a los hombres que tienen la costumbre de comportarse como mujeres”; los ‘Niizh Manidoowag’ o “dos espíritus” y los ‘Hemaneh’ o “mitad hombre, mitad mujer”. El concepto básico se trataba de darle una identidad espiritual a aquellos seres con una identidad genérica diferente a la binaria. 

 

 

Esta cultura de “dos espíritus” no sólo le dio un sentido de equidad a personajes que ahora se ven y sienten como minoría, sino que también brindó una amplia diversidad sexual a la estructura social. De hecho, eran considerados como “una bendición del Creador”, es decir que al ser parte de la comunidad no sufrían de discriminación ni se veían a sí mismos como alguien “anormal” que tuviera que ocultarse. Fue la llegada de las premisas judeocristianas la que convirtió a la normalidad en anormalidad, la diversidad sexual en enfermedad mental y la felicidad en angustia. 

 

Cuenta la leyenda que uno de los ‘hombres de dos espíritus’, llamado Osh-Tisch (“El que los encuentra y los mata”), fue un guerrero que nació como hombre, se casó con una mujer y se identificaba con el rol femenino. Pasó a la historia en el momento en que, en 1876, rescató a un hombre de su tribu durante la batalla de Rosebud Creek. Al ser un gesto de gran valor, este personaje de dos espíritus se convirtió en una imagen a venerar. 

 

 

 

Esto sucede cuando una ilustradora retrata a la mujer actual viviendo con sus demonios (IMÁGENES)

Sociedad

Por: PijamaSurf - 02/24/2017

Hay mujeres que logran combatir esta distorsión, dándose cuenta y dando a notar la comodidad que inunda el tejido adiposo, vello corporal, soltería e inteligencia

Cuando la mujer actual llega a su departamento de soltera y empieza a prepararse la cena, a desmaquillarse y se sienta frente a la computadora o la televisión para descansar un poco de la realidad, se aleja paulatinamente de la imagen esperada de la mujer escultórica en lencería, eternamente maquillada y posando al aire hasta el cansancio. 

 

Estas dos imágenes de alguna manera disocian la percepción general de la mujer y se deja de saber qué es realidad sobre este mítico personaje, es decir que una persona que convive con una mujer tiene la expectativa de que se comporte y piense de una forma más pasiva, provocando que ella se sienta no sólo insegura sino también con miedo si se aleja un poco del estereotipo en el que se le encierra. 

 

Afortunadamente hay mujeres que logran combatir esta distorsión, dándose cuenta y dando a notar la comodidad que inunda el tejido adiposo, vello corporal, soltería e inteligencia. Un ejemplo de esta lucha es el de Polly Nor, una creativa ilustradora que pinta a las mujeres como demonios cuyos objetivos son la comodidad ancha de la mujer en sus pieles de Satán y, claro, la caída del hombre por medio de la tentación. De alguna forma, estos demonios de la mujer la hacen partícipe de un amor propio que ni la sociedad, ni una pareja o amigos, son capaces de dar. 

 

A continuación te compartimos unas imágenes de Where The Wild Things Are, en donde los humanos se convierten en un monstruo dentro de un mundo mágico enfocado en la comodidad y la autocomplacencia: