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Este 27 de febrero inicia el nuevo año en el calendario lunisolar tibetano. Será el año de la mujer, el pájaro y el fuego

Este lunes 27 de febrero se celebra el Año Nuevo tibetano, el año 2044 de su calendario y el cual estará regido por el signo del pájaro, el elemento fuego y el género o energía femeninos. La astrología tibetana coincide en este sentido con la astrología china: este año para los chinos está regido por el gallo de fuego yin. 

El maestro budista Tony Karam explica el significado de este festival:

El festival del Losar es considerado el más significativo de todos los festivales tibetanos, siendo celebrado también en otros países como la India, Bután y Nepal. Es caracterizado por su música, danzas y un espíritu festivo en general. Uno puede ser testigo de diferentes tradiciones y rituales para marcar la ocasión religiosa. Se celebra durante 15 días, de los cuales los primeros tres son los más significativos. Los budistas lo hacen como una victoria del bien sobre el mal, simbolizando una purificación y renovación de todo; Losar es un tiempo para hacer votos y crear nuevas aspiraciones de cambio.

Tradicionalmente, en esta festividad el Dalái Lama consulta al oráculo de Nechung, reforzando la dirección en el dharma. 

Esta festividad incluye a las cuatro grandes escuelas tibetanas y a la religión indígena del Tibet, el bön, que ha incorporado también ciertos rasgos budistas o cuyas profundas similitudes se pierden en la noche del tiempo. Tenzin Wangyal narra así una de las celebraciones:

Durante el Losar, la celebración tibetana del Año Nuevo, no tomamos champán para celebrar. En cambio, vamos a una fuente de agua local a realizar un ritual de gratitud. Hacemos ofrendas a los nagas, los espíritus del agua que activaron el elemento agua en el área. Hacemos ofrendas de humo a los espíritus locales asociados con el mundo natural alrededor de nosotros. Creencias y conductas como las nuestras evolucionaron hace mucho tiempo y son vistas como primitivas en Occidente. Pero no son sólo proyecciones de los miedos humanos hacia el mundo natural, como algunos antropólogos señalan. Nuestra forma de relacionarnos con los elementos se origina de la experiencia directa de su naturaleza sagrada interna y externa que han tenido grandes maestros y personas comunes. Llamamos a estos elementos tierra, agua, fuego, aire y espacio.

Se populariza en Europa la práctica de fumar hortensias para inducir alucinaciones

AlterCultura

Por: pijamasurf - 02/26/2017

Los jardines europeos se han ido despoblando de hortensias por causa del hábito de fumarlas de los jóvenes, que es cada vez más creciente

La búsqueda de estímulos que permitan alterar nuestra percepción --y, por ende, nuestra interacción con el mundo-- es milenaria, y dentro de esta larga y excitante carrera el ser humano se ha encontrado con cientos de sustancias contenidas en plantas, animales, minerales y otros, cada una con su particular aura de estimulación y efecto, y muchas de ellas acopladas a ecosistemas rituales que eventualmente formarían parte de profundas tradiciones místicas. 

Respondiendo tal vez a este afán de encontrar aliados perceptivos en el camino, pero coincidente también con una era de insaciabilidad y una dudosa determinación de consumir estímulos a toda costa, recientemente se ha registrado en Europa una creciente tendencia: fumar flores de hortensia. El resultado es un cuadro alucinógeno que está llamando a cada vez más personas, en especial jóvenes, a experimentarlo. 

Los jardines de Francia, Alemania, España y otros lugares del continente europeo han visto despoblar sus superficies de hortensias, flores que tradicionalmente encontrábamos en los jardines de nuestras tías y abuelas y que ahora se emplean como álter psicoactivos. Sin embargo, autoridades y especialistas han advertido sobre los riesgos de consumir estas flores ya que la combustión de sus hojas y tallos libera cianuro de hidrógeno, un gas altamente tóxico. Además, señalan que la exposición a este gas provoca múltiples efectos secundarios que van desde mareo, nausea e irritación de la tráquea hasta pérdida de conocimiento o incluso la muerte. 

Las voces oficiales generalmente descalifican cualquier sustancia psicoactiva, pero también hay que considerar que la exploración debe hacerse de forma responsable e inteligente, sobre todo cuando se trata de sustancias que alteran la percepción de la conciencia. Por eso te sugerimos que en este o cualquier otro caso, antes de entregarte a la experiencia te informes minuciosamente sobre cada sustancia que contemples ingerir.