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Esta increíble casa esconde hermosas imágenes de lo que fuera el proyecto de vida de un personaje fascinante

Un llamado de Dios. Así definió su constructor, Horace Burgess, la razón por la que se aventuró a comenzar este magno proyecto que le tomó, ni más ni menos, 15 años completar.

 

 

La construcción de cuatro pisos es soportada por seis árboles y para su construcción se emplearon más de 250 mil clavos.

 

 

En su interior cuenta con una sala acondicionada para realizar plegarias y ritos; ese mismo lugar está ambientado para servir como una pista de básquetbol.

 

 

Oficialmente se trata de la casa del árbol más grande del mundo y se localiza en Crossville, Tennessee. También se le conoce como "la casa del Ministro".

 

 

El total de su superficie es de 3 mil metros cuadrados. Su costo estimado está alrededor de los 12 mil dólares.

 

 

La casa está llena de inscripciones que hicieron los visitantes para marcar su paso por ahí. En el décimo piso de la construcción se encuentra una preciosa terraza pensada como un penthouse al aire libre. Por si fuera poco, cuenta con un campanario, la parte más alta de toda la construcción.

 

 

Tristemente, en 2012 fue clausurada por el jefe del departamento de bomberos de la localidad por el inminente riesgo de que, de un momento a otro, un incendio consumiera al edificio junto con sus habitantes.

 

 

El lugar está lleno de maravillosos rincones e inesperados espacios, pues aunque "el Ministro" no era exactamente un arquitecto puso toda su devoción y esfuerzo en ello.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Recientemente se firmó una petición para que se rehabilite esta magnifica construcción. ¿Funcionará?

Mascota goth: tanto el cuerpo como los órganos internos de este animal son absolutamente negros

Existe un animal en la Tierra cuyo cuerpo, tanto exterior como interior, es absolutamente negro. Cada pixel de esta peculiar raza, incluidos sus órganos internos y plumas, sus ojos y párpados, sus garras y cresta, está inmerso en una abismal negrura. Si consideramos que en diversas tradiciones el gallo es un animal asociado a sombríos rituales o que incluso se le liga a Satanás y combinamos esta impronta cultural con la ennegrecida constitución de esta raza, entonces podríamos entender por qué nos genera tal impacto contemplar a uno de sus ejemplares.

Ayam Cemani es el nombre de esta raza, cuyo origen se ubica en Indonesia, en la isla de Java. Su negrura la debe a una mutación genética llamada fibromelanosis que provoca que secrete un exceso de melanina, el cual se derrama en su tejido y termina imprimiéndose en todo el organismo. Este fenómeno ocurre durante la etapa embrionaria, y dicha condición le ha valido formar parte del folclor javanés desde el siglo XII y ser considerado en las tradiciones místicas y rituales de la población.