*

X
En gustos se rompen géneros, por eso está compañía está abocada a generar los más exóticos sabores en sus paletas

Cada cabeza es un mundo, cada persona es una secuencia interminable de gustos y preferencias. Si bien existen patrones o tendencias en cuanto a los géneros de música, interpretes, autores o platillos que mejor se posicionan entre un público amplio, no debemos olvidar que también hay miles de gustos que aunque están diseminados y no aglomerados masivamente, alguien debería asimismo preocuparse por satisfacerlos. 

Suponemos que un silogismo similar al anterior es el que repasó el equipo de Lollyphile! para inspirarse a lanzar su línea de sabores improbables. Esta pequeña compañía de Austin tiene, entre otras, una paleta vegana con sabor a leche materna. Es decir, sus especialistas trabajaron arduamente para llegar a un sabor que empatara con el de la leche materna, pero además se tomaron la molestia de confeccionar una ruta saludable que mantuviera el espectro de ingredientes en lo vegano. 

Otros sabores incluidos son el de tocino con chocolate, queso azul, pizza y wasabe con jengibre. 

Este 27 de febrero inicia el nuevo año en el calendario lunisolar tibetano. Será el año de la mujer, el pájaro y el fuego

Este lunes 27 de febrero se celebra el Año Nuevo tibetano, el año 2044 de su calendario y el cual estará regido por el signo del pájaro, el elemento fuego y el género o energía femeninos. La astrología tibetana coincide en este sentido con la astrología china: este año para los chinos está regido por el gallo de fuego yin. 

El maestro budista Tony Karam explica el significado de este festival:

El festival del Losar es considerado el más significativo de todos los festivales tibetanos, siendo celebrado también en otros países como la India, Bután y Nepal. Es caracterizado por su música, danzas y un espíritu festivo en general. Uno puede ser testigo de diferentes tradiciones y rituales para marcar la ocasión religiosa. Se celebra durante 15 días, de los cuales los primeros tres son los más significativos. Los budistas lo hacen como una victoria del bien sobre el mal, simbolizando una purificación y renovación de todo; Losar es un tiempo para hacer votos y crear nuevas aspiraciones de cambio.

Tradicionalmente, en esta festividad el Dalái Lama consulta al oráculo de Nechung, reforzando la dirección en el dharma. 

Esta festividad incluye a las cuatro grandes escuelas tibetanas y a la religión indígena del Tibet, el bön, que ha incorporado también ciertos rasgos budistas o cuyas profundas similitudes se pierden en la noche del tiempo. Tenzin Wangyal narra así una de las celebraciones:

Durante el Losar, la celebración tibetana del Año Nuevo, no tomamos champán para celebrar. En cambio, vamos a una fuente de agua local a realizar un ritual de gratitud. Hacemos ofrendas a los nagas, los espíritus del agua que activaron el elemento agua en el área. Hacemos ofrendas de humo a los espíritus locales asociados con el mundo natural alrededor de nosotros. Creencias y conductas como las nuestras evolucionaron hace mucho tiempo y son vistas como primitivas en Occidente. Pero no son sólo proyecciones de los miedos humanos hacia el mundo natural, como algunos antropólogos señalan. Nuestra forma de relacionarnos con los elementos se origina de la experiencia directa de su naturaleza sagrada interna y externa que han tenido grandes maestros y personas comunes. Llamamos a estos elementos tierra, agua, fuego, aire y espacio.