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En gustos se rompen géneros, por eso está compañía está abocada a generar los más exóticos sabores en sus paletas

Cada cabeza es un mundo, cada persona es una secuencia interminable de gustos y preferencias. Si bien existen patrones o tendencias en cuanto a los géneros de música, interpretes, autores o platillos que mejor se posicionan entre un público amplio, no debemos olvidar que también hay miles de gustos que aunque están diseminados y no aglomerados masivamente, alguien debería asimismo preocuparse por satisfacerlos. 

Suponemos que un silogismo similar al anterior es el que repasó el equipo de Lollyphile! para inspirarse a lanzar su línea de sabores improbables. Esta pequeña compañía de Austin tiene, entre otras, una paleta vegana con sabor a leche materna. Es decir, sus especialistas trabajaron arduamente para llegar a un sabor que empatara con el de la leche materna, pero además se tomaron la molestia de confeccionar una ruta saludable que mantuviera el espectro de ingredientes en lo vegano. 

Otros sabores incluidos son el de tocino con chocolate, queso azul, pizza y wasabe con jengibre. 

Recorridos virtuales por las grandes ciudades de la Antigüedad (VIDEO)

Sociedad

Por: PIJama Surf - 02/27/2017

Cuando las tecnologías de vanguardia se asocian al conocimiento de la historia ocurren cosas increíbles

La realidad virtual (VR) es una tecnología que si bien cada vez tenemos más cerca, aún falta por realmente explotar. Sin embargo, una nueva era de realidad virtual está ya muy próxima, y su influencia en nuestra experiencia vital será mayor de lo que la mayoría imaginamos. La simple posibilidad de sumergirnos literalmente en situaciones, épocas o lugares que de otra manera nos son inaccesibles y que, con un poco de perfeccionamiento, estos entornos o vivencias logren tal nitidez que engañen a nuestros sentidos y nuestra mente, tiene un potencial descomunal. 

En el campo de la educación, la realidad virtual tiene mucho que aportar. Tomemos por ejemplo la historia, una rama que por definición trata hechos distantes, o por lo menos ajenos, a nuestra temporalidad. Con un poco de VR la gente podrá no sólo estudiar la historia sino vivirla, "presenciar" sucesos históricos y viajar en el tiempo.

A propósito de esto, diversas compañías alrededor del mundo (entre ellas Hiverlab y Lithodomos) están abocadas a diseñar tours de realidad virtual a, por ejemplo, la antigua Roma, una iglesia medieval en Chipre o para visitar el Domus Aurea construido por Nerón en el siglo I. Y mientras termina de consolidare esta tendencia y se nos abre la puerta a viajar visualmente a otras épocas de la historia, ya podemos disfrutar de la visita que Lithodomos VR creó de la antigua Jerusalén: