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"Elige la vida": la versión actualizada del irónico monólogo de 'Trainspotting'

Arte

Por: pijamasurf - 02/04/2017

El monólogo que hizo a Renton un personaje emblemático de toda una forma de sentirse de una generación intenta volver a captar el Zeitgeist

En 1996 Trainspotting, en la voz de su protagonista Renton, la pegó con este monólogo:

Elige la vida. Elige un empleo. Elige una carrera. Elige una familia. Elige un televisor grande que te cagas. Elige lavadoras, coches, equipos de compact disc y abrelatas eléctricos. Elige la salud, colesterol bajo y seguros dentales. Elige pagar hipotecas a interés fijo. Elige un piso piloto. Elige a tus amigos. Elige ropa deportiva y maletas a juego. Elige pagar a plazos un traje de marca en una amplia gama de putos tejidos. Elige bricolaje y preguntarte quién coño eres los domingos por la mañana. Elige sentarte en el sofá a ver teleconcursos que embotan la mente y aplastan el espíritu mientras llenas tu boca de puta comida basura. Elige pudrirte de viejo cagándote y meándote encima en un asilo miserable, siendo una carga para los niñatos egoístas y hechos polvo que has engendrado para reemplazarte. Elige tu futuro. Elige la vida... ¿pero por qué iba yo a querer hacer algo así? Yo elegí no elegir la vida: yo elegí otra cosa. ¿Y las razones? No hay razones. ¿Quién necesita razones cuando tienes heroína?

Para muchos jóvenes este discurso capturó la sensación del Zeitgeist del momento, un irónico despertar del sueño falaz del capitalismo y el consumismo; preferir no participar en esta farsa de opción múltiple.

La versión actualizada para la película Trainspotting, que un crítico de The Guardian considera un tanto patética, dice:

Elige la vida. Elige Facebook, Twitter, Instagram y reza por que a alguien, en alguna parte, le importe... Elige desenterrar viejas relaciones, deseando que las cosas hubieran sido diferentes. Elige ver cómo la historia se repite. Elige tu futuro. Elige el reality TV, tildar de putas, porno de revancha. Elige un contrato de cero horas, un viaje al trabajo de 2 horas... y elige lo mismo para tus hijos, sólo que peor, y ahoga el dolor con una dosis desconocida de una droga desconocida hecha en la cocina de un desconocido. Y luego... intenta respirar profundamente... Eres un adicto, así que sé adicto. Sólo sé adicto a algo más. Elige a los que quieres. Elige tu futuro. Elige la vida.

Y sí, tiene razón el crítico de The Guardian: los creadores de Trainspotting 2 debieron haber "elegido" no repetir este monólogo, aunque éste al menos refleja bien el fastidio y la sequedad creativa de una crisis de madurez. Quizá les pasó (como señala uno de los personajes de la película original sobre Iggy Pop) que "lo tuvo pero lo perdió". La vida a los 46 no es como a los 25. Suele ser una versión de más baja calidad, un tanto pixeleada, especialmente cuando quemaste tus mejores cartuchos (y tus neuronas) en la juventud, persiguiendo los thrills del momento como si no hubiera mañana. Quizá este discurso simplemente es un reflejo de la progresiva estupefacción de nuestra sociedad, ya sea que consumamos drogas como el crack o la heroína o Facebook e Instagram. 

Vilém Flusser contra México: Una visión post-histórica de la catástrofe mexicana

Arte

Por: pijamasurf - 02/04/2017

Una conversación en los márgenes del colapso con el escritor Rafael Toriz

El tiempo del colapso de las instituciones y la identidad nacional es también un tiempo fértil para discutir y rediseñar lo que es ser "un sujeto-ciudadano" en México. Como si al tocar fondo, o al ver el fondo --especie de monstruosa vagina dentata, surgiera de las profundidades del ser una necesaria imaginación perdida. Ya lo ha dicho el documentalista Adam Curtis en su genial documental HyperNormalisation: lo que define a nuestros tiempos y mantiene al sistema neoliberal todoabarcante es nuestra incapacidad de imaginación, de imaginar otros mundos posibles dentro de este mundo que cada vez se parece más a una sangrienta farsa. 

Rafael Toriz, colaborador de Pijama Surf y diversos medios en Argentina, entre ellos Clarín y Perfil, así como también premio nacional de ensayo Alfonso Reyes, busca iniciar un diálogo para la reconstrucción de nuestro significado en tiempos álgidos si los hay. Sostiene Toriz que estamos viendo el "envilecimiento paulatino de la vida de la mayoría de los mexicanos", un largo acto trágico de más de 7 décadas, una progresiva decadencia de la cultura, de la libertad y de la economía (la lista quizás podría abarcar la totalidad de las categorías: sociedad, espíritu, futbol, etc.). Escribe:

El conjunto de prácticas, políticas y representaciones que definían “lo mexicano” –entendido como los rasgos específicos que dieron forma y contenido al país– se encuentran colapsadas, transformando, en el orden de la desfiguración, la idea de una república federal en un conjunto de señoríos feudales donde distintos señores de la guerra redefinen en el presente los límites y los alcances de lo que alguna vez fue la república mexicana.

Toriz estará impartiendo una conferencia en Centro Horizontal (Ciudad de México) el próximo 2 de febrero a las 19:30, titulada "Vilém Flusser contra México: Una visión post-histórica de la catástrofe mexicana", cuya intención es:

utilizar algunas de las categorías esenciales del filósofo transterritorial Vilém Flusser (1920-1991) para analizar algunos instantes señeros del imago mundi del siglo XX mexicano con la intención de desmontarlos para tratar de pensar y diseñar un nuevo modelo de país frente la catástrofe que lo ha transformado de manera definitiva.

Se espera analizar la figura del estado "como editor", "el multilingüismo como una herramienta de sociabilidad en pos de sociedades comunitarias y la posibilidad de un diseño de país fundamentado en una concepción posthistórica de nación". Será una buena sesión para combinar una mirada analítica con alguna reserva de pirotecnia de la imaginación, o en su defecto recurrir a una catártica danza entre las ruinas (habrá un DJ, jovialidad y cocteles tropicales, algo que parece ser uno de los rescoldos inviolables de esta identidad que colapsa vertiginosamente).